30 marzo 2023

Qué es la luteína, para qué sirve y cómo tomarla para cuidar la vis

 

¿Qué es la luteína? La luteína es un tipo especial de caroteno que además es un isómero de la zeaxanthina, con la que guarda una gran similitud estructural.

PROPIEDADES DE LA LUTEÍNA

¿Para qué sirve la luteína? Se ha demostrado útil en la prevención de afecciones de la vista relacionadas con la edad, como la presbicia, especialmente la degeneración macular o las cataratas.

Su efecto parece ser debido a dos razones.

  • Por una parte es un potente antioxidante que reduce en general el envejecimiento de los tejidos.
  • Y, por otra parte, ejerce de filtro de color azul, por lo que reduce la posible lesión de los tejidos oculares frente a la luz ultravioleta.

¿QUÉ DOSIS DIARIA DE LUTEÍNA SE RECOMIENDA?

La dosis diaria de caroteno que se recomienda en la prevención de estas enfermedades oculares está entre 6 y 11 mg/día, por lo que con una cápsula al día tendrías suficiente. Sin embargo, siempre antes de tomar cualquier planta, suplemento o complemento nutricional conviene consultar con un experto.

¿PUEDE SER PERJUDICIAL SU USO CONTINUADO?

No existe ningún dato que indique que dosis mayores o durante un largo periodo de tiempo tengan efectos nocivos o secundarios, por lo que la respuesta a tu pregunta es que sí puedes tomarla durante largo tiempo sin temor a tener ningún efecto secundario.


ALIMENTOS CON LUTEÍNA PARA CUIDAR LA VISTA

Sin embargo, recuerda que la dieta puede proporcionar también dosis notables de luteína: una taza de espinacas cocidas aporta 26 mg de luteína, y una de brécol, 3 mg.

Otros alimentos ricos en luteína son los calabacines, las uvas, los kiwis, las naranjas y las calabazas.

La luteína utilizada como suplemento alimentario se suele extraer de los pétalos de la caléndula, que también son comestibles y pueden añadirse a las ensaladas.

OTRO BENEFICIO DE LA LUTEÍNA: REGULAR EL COLESTEROL

Investigadores de la Universidad Estatal de Pennsylvania sugieren que comer un aguacate al día ayuda a mantener a raya el "colesterol malo". Las personas que tomaron un aguacate al día mostraron los resultados más bajos de colesterol LDL oxidado, según el estudio publicado en el Journal of Nutrition. Estos participantes también tenían niveles más altos de luteína, por lo que podría ser uno de los agentes beneficiosos que explican el efecto.

Según la profesora de nutrición Penny Kris-Etherton, el aguacate es capaz de bajar el colesterol LDL, especialmente el que se ha oxidado y que es más perjudicial, en adultos con sobrepeso.

Cuando las partículas de colesterol LDL se oxidan se inicia una reacción en cadena que favorece el desarrollo de la aterosclerosis, que es la acumulación de placas de ateroma en las paredes de las arterias. El aguacate reduce esta oxidación.

"En consecuencia, las personas deberían considerar la posibilidad de agregar aguacates a su dieta saludable. Pueden tomarlo con una tostada de trigo integral o en forma de salsa vegetariana", aconseja Kris-Etherton.


Los científicos reclutaron a 45 participantes adultos con sobrepeso u obesidad. Todos siguieron una dieta promedio estadounidense durante dos semanas para comenzar el estudio sobre una base nutricional similar.

Luego el grupo se dividió en tres y cada uno siguió una dieta distinta durante 3 semanas. Una dieta era baja en grasas, la otra, moderada y la tercera moderada en grasa con un aguacate al día. Las dos dietas moderadas aportaban la misma cantidad de ácidos grasos.

Las personas que tomaron un aguacate al día mostraron los resultados más bajos de colesterol LDL oxidado, según el estudio publicado en el Journal of Nutrition. Estos participantes también tenían niveles más altos de luteína, un compuesto vegetal antioxidante, de la familia de los carotenoides, presente en el aguacate, que podría ser uno de los agentes beneficiosos que explican el efecto.

No debemos olvidar que el aguacate, además de aportar luteína, es rico en ácidos grasos monoinsaturados, el tipo de grasa más cardiosaludable, y contiene dosis significativas de vitamina E, que posee propiedades antioxidantes.

¿Qué es el Hipérico y para qué sirve?

 planta hiperico hierba de san juan

¿Qué es el hipérico y para qué sirve?

El hipérico o hierba de San Juan (Hypericum perforatum) se ha hecho famoso a causa de sus propiedades antidepresivas, pero no solo es una de las plantas medicinales más conocidas, sino también de las más controvertidas.

En algunos países, como Alemania, los medicamentos que contienen extracto de hipérico se recetan y consumen mucho más que los fármacos antidepresivos clínicos. Pero por otro lado el hipérico presenta ciertos efectos secundarios e interacciones con fármacos que no cabe menospreciar.

La planta del hipérico crece de forma silvestre en prados y herbazales, en márgenes de bosques y caminos, mezclado con escabiosas y oréganos, entre otras plantas. Con fines medicinales se cosechan las sumidades floridas, en torno a la festividad de San Juan –de ahí su nombre popular–, cuando la planta experimenta su máximo esplendor. Se debe dejar secar a la sombra, en un lugar fresco pero seco.

Con la planta seca se preparan infusiones, a razón de una cucharada sopera de planta por taza de agua, que se toma hasta tres veces al día.

Si se macera en aceite de oliva, durante unos 15 días, se obtiene el aceite de hipérico, un oleato utilizado como antiinflamatorio y vulnerario.

También se utiliza en cápsulas o comprimidos como antidepresivo natural.

Las propiedades del hipérico

Esta planta tan estrechamente vinculada al sol parece traer también luz sobre el estado de ánimo, disipando las brumas que a veces se ciernen sobre él y aportando bienestar.

El componente principal del hipérico, y al que se atribuyen sus propiedades antidepresivas, es la hipericina. Diversos estudios han demostrado que esta sustancia puede inhibir la acción de la monoaminooxidasa (MAO), una enzima que puede destruir la serotonina.

El aumento de los niveles de serotonina, un neurotransmisor, produce una sensación de mayor bienestar, mayor capacidad de concentración y mayor autoestima. En cambio, su disminución se relaciona con estados de tristeza y episodios depresivos. De hecho, el famoso fármaco Prozac a base de fluoxetina ejerce una acción similar.

A esta capacidad antidepresiva de la hipericina se suma el efecto relajante de la hiperforina, lo que lo convierte en el mejor recurso de herbolario para aliviar depresiones leves, estados leves de ansiedad, terrores nocturnos, hiperactividad infantil y trastornos nerviosos asociados a la menopausia.

Cómo se toma el hipérico

A la hora de tomar hipérico se recomienda hacer tratamientos de tres a cuatro semanas para poder apreciar mejoría, que pueden alargarse a ocho si persisten los síntomas.

Como antidepresivo se suele recetar en cápsulas o comprimidos de 250 o 300 mg, en una o dos dosis diarias para los adultos.

En herbolarios y farmacias se pueden encontrar fórmulas mixtas que asocian el hipérico con otras plantas medicinales, como eleuterococo, avena, valeriana, ginkgo o pasiflora. Se indican para depresiones ligeras, insomnio, taquicardias y el síndrome del intestino irritable.

El aceite esencial y los flavonoides confieren al hipérico una notable acción antiséptica, astringente, antiespasmódica y cicatrizante. Por vía externa, el hipérico se indica también para curar llagas, quemaduras, escaldaduras, eccemas, contra el acné juvenil y sobre golpes y contusiones. En este caso lo más habitual es utilizar el aceite de hipérico.

Contraindicaciones del hipérico 

Hace unos años la Agencia Española de Medicamentos advertía del riesgo de tomar hipérico por su interacción con otros medicamentos, como ciertos inhibidores de la recaptación de serotonina (fluoxetina, sertralina, etc.), contraceptivos orales, etc. Estas interacciones con medicamentos podrían provocar una disminución de las concentraciones plasmáticas y una pérdida del efecto terapéutico de estos medicamentos.

Como conclusión, se recomendaba que se abstuvieran de tomar hipérico los pacientes tratados con medicamentos antirretrovirales para el tratamiento de la infección por VIH. También se desaconsejaba a mujeres que toman anticonceptivos orales, ya que podría reducir su efecto.

A este respecto, la doctora María José Alonso, vocal del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, comenta: "Aunque las notificaciones de disminución de su eficacia han sido con anticonceptivos de dosis bajas y en pequeño número, debe valorarse no tomar hipérico o tomar otro tipo de medidas anticonceptivas".

Por otro lado, aquellas personas que ya están tomando al mismo tiempo hipérico y medicamentos, no deberían abandonar su consumo de forma inmediata sin antes consultar con el médico, ya que una retirada brusca podría provocar un aumento de los niveles plasmáticos de estos medicamentos.

En líneas generales, se recomienda consultar con el especialista antes de tomar hipérico en estos casos: enfermedad cardiaca, VIH, hipertensión, trasplante de órganos, depresión (tanto si se están tomando medicamentos como si no), derrame cerebral, insuficiencia hepática, y durante el embarazo y la lactancia.

Aplicado en uso externo, no se han observado indicios de interacción del hipérico con medicamentos. Por otro lado, la hipericina puede provocar fotosensibilización, por lo que es mejor evitar una exposición prolongada al sol.

Remedios naturales con hipérico

Además de tomarlo en cápsulas, se pueden preparar remedios caseros con hipérico:

  • Infusión de hipérico. Se puede preparar combinando hipérico a partes iguales con espino albar, melisa o valeriana (de esta, la mitad), más un corrector de sabor como el anís verde. Se ponen dos cucharadas soperas de la mezcla por 0,5 litros de agua. Se hierve 10 minutos, se deja en reposo otros diez y se bebe antes de las comidas, tres veces al día.
  • Gel antihemorroidal. Se prepara con extractos líquidos de hamamelis, rusco, castaño de Indias e hipérico: unos 10 g de cada, más 100 g de gel neutro. Se mezclan bien los ingredientes y se aplican en baños de asiento hasta 4 veces al día, si conviene seguidos de un baño fresco. Los extractos se pueden sustituir por planta seca y prepararse con ella una decocción que verter al baño.

El hígado graso o esteatosis hepática

 

El hígado graso o esteatosis hepática

Es una desequilibrio metabólica caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en el hígado. Es una desequilibrio que afecta más a las mujeres que a los hombres. Existe una forma de hígado graso que esta relacionada con el consumo de bebidas y otra forma que no esta relacionada. Dentro de esta última variedad se ha de distinguir entre la que simplemente presenta las células hepáticas o hepatocitos con más grasa de lo normal ( esteatosis hepática ) y la que presenta las células inflamadas o dañadas con fibrosis ( Esteatohepatitis)

CAUSAS DEL HÍGADO GRASO

No se sabe cuales son las causas reales de la desequilibrio aunque hay una serie de factores que se cree que favorecen su aparición: obesidad, diabetes, colesterol y trigliceridos.

– Posibles causas que se apuntan son la influencia negativa de los radicales libres o la presencia de ciertas hormonas ( citokinas)

DIETA PARA EL HÍGADO GRASO.

El principal tratamiento de esta desequilibrio es la dieta adecuada. Esta consiste fundamentalmente en la perdida de peso, que es el factor principal que la produce. En la esteatosis hepática, controlar la ingestión de grasas es un elemento muy importante para evitar y remediarla.

En la esteatohepatitis, además del control del peso, resultaría adecuado el tratamiento estudiado de la cirrosis para prevenir o mejorar las fibrosis hepáticas que, lamentablemente, son responsables en algunos casos de la evolución de esta desequilibrio en cirrosis o disfunción crónica de hígado.

Además de la dieta, la medicina cuenta con medicamentos que pueden ser necesarios y útiles cuando ya hayan aparecido lesiones en el hígado.

Se debe abandonar por completo el consumo de bebidas .

REMEDIOS NATURALES PARA EL HÍGADO GRASO

✿ El tamarindo (Tamarindus indica) El tamarindo tiene propiedades protectoras y descongestionantes del hígado. Conviene en trastornos biliares por su capacidad para favorecer el vaciamiento de la vesícula biliar, siendo una planta depurativa del hígado indicada para tratar el colesterol y el hígado graso. (tomar infusión de 30g. de hojas secas por litro de agua. Hasta 3 tazas diarias. Pulpa: tomar de 20 a 40g. de pulpa de tamarindo diluida en agua, hasta 3 tomas diarias. En caso de padecer cólicos biliares, el tamarindo está contraindicado.

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✿ Boldo (Peumus boldus) En la actualidad, el boldo es una de las plantas medicinales más empleadas en recetas herbolarias para tratar el hígado y la vesícula biliar.( Tomar de de 1,5 – 2,5g. de hojas secas en 200ml., tres veces al día. Los tratamientos de más de 4 semanas están contraindicados )

✿ Níspero: ( Eriotrobya japonica.) En una investigación se observó que el níspero mejora la función hepática, ayuda a tratar el hígado graso y la fibrosis, siendo un alimento adecuado para personas con desequilibrios del hígado, como la cirrosis, el hígado graso y la hepatitis.(Comer este fruto en abundancia)

✿ Los complementos de vitamina E pueden ser interesantes para paliar los daños que la desequilibrio pueda ocasionar en el hígado.

REMEDIOS POPULARES

1: Consumir lecitina de soja ya que ayuda a expulsar la bilis a través del hígado al hacerla más fluida y eficaz.

2: Lavar, pelar y picar dos rábanos negros y colocar en una licuadora. Añadir un vaso de agua. Licuar por unos instantes y luego colar. Tomar este jugo en días alternos (un día sí y otro no).

3: Verter dos cucharadas de cardo mariano en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar una taza de esta infusión a diario.

4: Consumir, cada dos días, las hojas tiernas de cardo mariano y sin espinas en una ensalada.

5: Tomar una cucharada de mixtura de ruibarbo y soda la cual se adquiere en las farmacias botánicas.

6: Mezclar una cucharadita de diente de león y centaurea en una taza de agua. Hervir por 3 minutos, retirar del fuego y tapar. Tomar, bien caliente, una taza después de las comidas principales.

7: Consumir alcachofas en las ensaladas, por lo menos, tres veces por semana.

8: Mezclar 10 gramos de genciana, 10 gramos de menta, 10 de boldo, 10 de angélica,10 gramos de cardo mariano y luego dejar en reposo durante toda la noche en un litro de agua que esté hirviendo. Tomar al día siguiente, en ayunas, una cucharada del líquido obtenido diluida en medio vaso de agua. Guardar en la refrigeradora y tomar este remedio todos los días hasta que se consuma en su totalidad.

9: Lavar y picar 1 kg de raíz de achicoria tierna. Luego, pasar por la licuadora, colocar el zumo en una cacerola y adicionar 500 g. de azúcar granulado. Hervir hasta que el zumo adquiera la consistencia parecida al jarabe. Conservar en una botella de cierre hermético. Tomar una cucharadita tres veces diarias hasta que se mejore.

10: Hervir 1 cucharada de ortiga y otra de llantén en 1 taza de agua por 5 minutos. Retirar del fuego, dejar refrescar y colar. Tomar 1 taza después de cada comida.

11: Preparar una mezcla a partes iguales de menta poleo, manzanilla, cardo mariano, caléndula y boldo y extraer 1 cucharada la cual se verterá en una taza que esté hirviendo. Tomar 1 taza antes de cada comida siendo la primera por la mañana, en ayunas.

12: Tomar a diario un vaso de linaza con anís.

RECOMENDACIONES

Toda persona que sospecha que tiene hígado graso debe acudir a un especialista para que le confirme, mediante pruebas, si efectivamente lo padece. Si se determina que el hígado graso es consecuencia de una dieta incorrecta, es importante cambiar los hábitos alimenticios.

EN ESTE CASO, SE RECOMIENDA:

Evitar el consumo de azúcar (principalmente provenientes de pasteles, galletas, etc., fabricados industrialmente).

Evitar la ingesta de bebidas.

Evitar la ingesta de productos lácteos.

Evitar la ingesta de origen animal. Sin embargo, éstas proteínas sustituirlas es mediante el consumo de proteínas de origen vegetal (soja, quinoa, entre otros).

No consumir mucho hidratos de carbono de absorción rápida (pan y arroces no integrales).

Consumir más fibra en la dieta, ya que facilita la expulsión del exceso de grasa y azúcares (cereales integrales).

Usar técnicas de cocción que permitan eliminar el exceso de grasa como cocinar al horno, al vapor, hervidas o a la plancha. Se debe evitar los fritos y los guisos elaborados con ingredientes ricos en grasa saturada.

Realizar ejercicio regularmente como caminar durante 30 minutos al día.

Es importante tomar acciones si se sufre de hígado graso, ya que, de lo contrario, se puede desarrollar una fibrosis hepática (un endurecimiento del órgano) y otros desórdenes internos e incluso existe un alto riesgo de padecer de problemas cardiovasculares.