Este artículo original de 2017 ha sido revisado en 2026 en base a las nuevas guías y evidencia científica.
La alimentación en la enfermedad de Crohn debe adaptarse a la actividad de la enfermedad, la zona del aparato digestivo afectada, la existencia o no de estenosis, cirugías previas, síntomas y estado nutricional.
La enfermedad de Crohn forma parte de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII). Es una enfermedad inflamatoria crónica inmunomediada que puede afectar a cualquier zona del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano.
A diferencia de la colitis ulcerosa, cuya inflamación se limita al colon y suele extenderse de forma continua desde el recto, en Crohn las lesiones pueden aparecer de forma discontinua y afectar a capas más profundas de la pared intestinal.
Ambas enfermedades pueden alternar brotes y períodos de remisión.
Qué es la enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica en cuya aparición intervienen múltiples factores:
- Predisposición genética.
- Alteraciones de la respuesta inmunitaria.
- Microbiota intestinal.
- Factores ambientales.
No está provocada por un único alimento ni por comer de manera incorrecta.
Puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo, aunque son frecuentes la afectación del íleon terminal y del colon.
Los síntomas varían según la localización y actividad de la enfermedad y pueden incluir:
- Diarrea.
- Dolor abdominal.
- Pérdida de peso.
- Fatiga.
- Fiebre.
- Pérdida de apetito.
- Úlceras bucales.
- Anemia.
En algunos pacientes pueden aparecer además estenosis, fístulas o abscesos.
¿Puede la dieta tratar la enfermedad de Crohn?
En Crohn la respuesta es más compleja que en otras enfermedades digestivas.
Una alimentación saludable es importante para prevenir la malnutrición y mantener un adecuado estado nutricional, pero existen además intervenciones nutricionales específicas capaces de reducir la actividad inflamatoria e inducir remisión en determinados pacientes.
Las principales son:
- Nutrición enteral exclusiva (EEN).
- Dieta de exclusión para Crohn (CDED) combinada con nutrición enteral parcial (PEN) en determinados pacientes.
Estas estrategias son tratamientos nutricionales estructurados y deben realizarse bajo supervisión del equipo de gastroenterología y de un dietista-nutricionista con experiencia en enfermedad inflamatoria intestinal.
No deben confundirse con una simple dieta blanda o una dieta baja en residuos.
Nutrición enteral exclusiva en enfermedad de Crohn
La nutrición enteral exclusiva o EEN consiste en sustituir temporalmente toda la alimentación habitual por una fórmula nutricional completa.
Generalmente se utiliza durante unas 6-8 semanas.
El consenso ECCO de 2025 considera que la nutrición enteral exclusiva es eficaz para inducir la remisión clínica y endoscópica en pacientes con Crohn leve o moderado, tanto en niños como en adultos, aunque su utilización está especialmente consolidada en población pediátrica.
Las fórmulas poliméricas suelen ser la opción preferente porque son nutricionalmente completas y mejor toleradas que las fórmulas elementales.
Nutrición enteral en niños y adolescentes
En Crohn pediátrico, la nutrición enteral exclusiva tiene un papel especialmente importante porque puede:
- Inducir remisión.
- Favorecer la recuperación nutricional.
- Ayudar a mantener el crecimiento.
- Evitar o reducir la exposición a corticoides en determinados casos.
Por eso, cuando un niño o adolescente presenta enfermedad de Crohn activa, la alimentación no debe improvisarse únicamente con una lista de alimentos “permitidos”.
Dieta de exclusión para Crohn: CDED + PEN
Otra estrategia estudiada es la Crohn’s Disease Exclusion Diet (CDED) combinada con nutrición enteral parcial.
La CDED es una dieta estructurada por fases que limita determinados alimentos procesados y componentes de la dieta mientras incluye una selección concreta de alimentos.
En las primeras fases se combina con una fórmula de nutrición enteral que proporciona aproximadamente parte de las necesidades energéticas.
Un ensayo clínico aleatorizado mostró que CDED + nutrición enteral parcial podía inducir una remisión sostenida en niños y adultos jóvenes con Crohn.
El consenso ECCO 2025 considera que:
- Puede ser una alternativa a EEN en niños.
- Puede considerarse en determinados adultos con Crohn leve-moderado.
- No existe evidencia suficiente para recomendar CDED sin nutrición enteral parcial como tratamiento de inducción.
No debe iniciarse simplemente descargando una lista de alimentos de internet, porque es una dieta restrictiva y requiere seguimiento nutricional.
Dieta durante un brote de Crohn
Fuera de estas terapias nutricionales específicas, la dieta durante un brote debe adaptarse a los síntomas y a la situación nutricional.
No existe una lista universal de alimentos para todas las personas con Crohn.
Asegura suficiente proteína
Durante la enfermedad activa aumentan las necesidades proteicas. Las guías ESPEN recomiendan aproximadamente 1,2-1,5 g de proteína/kg de peso/día en adultos con EII activa.
Según tolerancia pueden utilizarse:
- Pescado.
- Pollo o pavo.
- Huevos.
- Lácteos si se toleran.
- Tofu y otras fuentes vegetales si resultan adecuadas.
En caso de pérdida de peso o malnutrición puede ser necesario aumentar también el aporte energético o utilizar suplementos nutricionales.
No todas las personas con Crohn activo necesitan automáticamente una dieta “hipercalórica”.
Comidas pequeñas si tienes poco apetito
Si existe saciedad precoz, dolor o poco apetito puede resultar más cómodo realizar comidas de menor volumen repartidas durante el día.
No existe la obligación de hacer exactamente cinco o seis comidas.
La frecuencia debe adaptarse a la tolerancia y a la capacidad para cubrir las necesidades nutricionales.
Fibra y enfermedad de Crohn: depende de si existen estenosis
Este es uno de los puntos más importantes. No se recomienda una dieta baja en fibra de forma sistemática a todas las personas con Crohn.
El consenso ECCO 2025 no encuentra evidencia suficiente para recomendar dietas altas o bajas en fibra como tratamiento para inducir o mantener la remisión.
Sin embargo, existe una excepción importante: Crohn estenosante con síntomas obstructivos.
Si existe una estenosis intestinal
Las estenosis pueden dificultar el paso del contenido intestinal.
Si tienes una estenosis conocida y aparecen síntomas como:
- Dolor abdominal después de comer.
- Distensión importante.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Dificultad para expulsar gases o heces.
puede estar indicada una dieta con menos fibra voluminosa, siempre individualizada.
Alimentos como frutos secos enteros, semillas, verduras muy fibrosas, pieles, palomitas o grandes cantidades de legumbres enteras pueden requerir adaptación.
La forma de preparación es importante: triturar, pelar, cocinar y masticar bien puede mejorar la tolerancia.
Una obstrucción intestinal es una urgencia médica y no debe manejarse únicamente modificando la dieta.
Si no existen estenosis
No hay motivo para retirar indefinidamente frutas, verduras, legumbres y cereales integrales si se toleran.
En remisión interesa recuperar progresivamente una dieta lo más variada posible.
¿Hay que retirar el gluten en Crohn?
No. La enfermedad de Crohn no requiere una dieta sin gluten salvo que exista enfermedad celíaca u otra indicación individual.
Durante un brote puedes tolerar mejor arroz, patata o panes menos ricos en fibra, pero eso no significa que el gluten sea responsable de la inflamación.
Eliminarlo sin necesidad puede dificultar la variedad de la dieta.
¿Hay que retirar la lactosa?
Tampoco de manera sistemática. Algunos pacientes toleran peor la lactosa durante períodos de enfermedad activa, pero otros pueden tomar lácteos sin problemas.
Si aparecen síntomas claros después de consumir lactosa se pueden utilizar temporalmente:
- Leche sin lactosa.
- Yogures según tolerancia.
- Quesos con bajo contenido en lactosa.
Evitar innecesariamente todos los lácteos puede reducir el aporte de calcio, proteínas y vitamina D.
¿Hay que reducir mucho la grasa?
No todos los pacientes necesitan una dieta muy baja en grasa. Sin embargo, puede ser necesario adaptarla en situaciones concretas:
- Esteatorrea.
- Diarrea tras resección del íleon.
- Malabsorción de ácidos biliares.
- Mala tolerancia individual a comidas muy grasas.
En general, prioriza aceite de oliva virgen extra, pescado y preparaciones sencillas, y limita fritos y comidas muy grasas si empeoran tus síntomas.
Hidratación durante un brote
Si existe diarrea debes prestar especial atención a la hidratación. Puedes utilizar:
- Agua.
- Caldos.
- Infusiones suaves.
- Soluciones de rehidratación oral cuando las pérdidas sean importantes.
Las necesidades dependen del número de deposiciones, fiebre, temperatura ambiental, actividad física y situación clínica.
No existe una cifra universal de dos litros para todo el mundo.
Alimentos que pueden empeorar síntomas durante un brote
No necesariamente aumentan la inflamación, pero algunas personas toleran peor:
- Alcohol.
- Grandes cantidades de café o cafeína.
- Comidas muy picantes.
- Fritos.
- Bebidas con gas.
- Polialcoholes como sorbitol, manitol o xilitol.
- Grandes cantidades de fibra insoluble cuando existe diarrea intensa.
La tolerancia es muy individual.
¿Sirve la dieta FODMAP para Crohn?
La dieta baja en FODMAP no debe utilizarse para tratar la inflamación activa de la enfermedad de Crohn.
Puede ser útil en algunos pacientes cuya enfermedad está en remisión pero mantienen síntomas similares al síndrome de intestino irritable, como:
- Gases.
- Hinchazón.
- Dolor abdominal.
- Diarrea funcional.
Un ensayo clínico controlado mostró mejoría de síntomas intestinales en pacientes con EII quiescente, pero sin demostrar una reducción de la inflamación intestinal.
Por eso, antes de iniciar una dieta FODMAP es importante comprobar que los síntomas no se deben a actividad inflamatoria.
Además, debe ser una intervención temporal seguida de una fase de reintroducción.
Dieta para Crohn en fase de remisión
Cuando la enfermedad está controlada y no existen estenosis sintomáticas, el objetivo es recuperar una alimentación variada y evitar restricciones innecesarias.
En ausencia de una dieta terapéutica específica indicada por el equipo sanitario, ECCO recomienda seguir principios de alimentación saludable similares a los de la población general.
Prioriza:
- Verduras y hortalizas según tolerancia.
- Fruta.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Pescado.
- Huevos.
- Frutos secos y semillas si no existen estenosis.
- Aceite de oliva virgen extra.
Y evita que la alimentación se base principalmente en:
- Productos ultraprocesados.
- Carnes procesadas.
- Bebidas azucaradas.
- Snacks y bollería de consumo habitual.
No existe actualmente una dieta convencional que garantice evitar nuevos brotes en todos los pacientes.
Almidón resistente y microbiota
Alimentos como legumbres, avena, patata o arroz cocinados y posteriormente enfriados pueden aportar almidón resistente.
Parte de este almidón llega al colon y puede ser fermentado por la microbiota generando ácidos grasos de cadena corta.
Es un mecanismo interesante, pero no podemos afirmar que aumentar el almidón resistente regenere por sí solo la pared intestinal ni prevenga los brotes de Crohn.
Debe incorporarse dentro de una dieta variada y según tolerancia.
¿Plantago ovata, salvado o suplementos de fibra?
No existe evidencia suficiente para recomendar psyllium, salvado, almidón resistente u otros suplementos de fibra como tratamiento para inducir o mantener la remisión de Crohn.
Pueden utilizarse en situaciones concretas para regular el tránsito, pero deben valorarse individualmente.
En pacientes con estenosis u obstrucción potencial, algunos suplementos de fibra pueden ser inapropiados.
Déficits nutricionales frecuentes en Crohn
La enfermedad de Crohn puede aumentar el riesgo de déficits nutricionales debido a:
- Menor ingesta.
- Inflamación.
- Diarrea.
- Malabsorción.
- Cirugías intestinales.
- Restricciones alimentarias.
- Determinados tratamientos.
Conviene vigilar especialmente:
Hierro
Las pérdidas sanguíneas y la inflamación pueden favorecer anemia.
Si existe anemia debe determinarse si se debe a déficit de hierro, inflamación u otras causas antes de elegir el tratamiento.
Vitamina B12
Tiene especial importancia en personas con afectación del íleon terminal o resecciones ileales, porque esta es la zona principal donde se absorbe la vitamina B12.
En estos pacientes puede ser necesario controlar periódicamente sus niveles.
Folato
Puede ser insuficiente por dieta, malabsorción o determinados medicamentos.
La sulfasalazina puede reducir la absorción de folato, por lo que el médico puede valorar suplementación.
Vitamina D y calcio
La vitamina D es uno de los déficits frecuentes en enfermedad inflamatoria intestinal.
También debe vigilarse el aporte de calcio, especialmente cuando:
- Se evitan lácteos.
- Existe malabsorción.
- Se han utilizado corticoides durante períodos prolongados.
Los corticoides pueden aumentar el riesgo de pérdida de masa ósea y osteoporosis, por lo que la salud ósea merece especial atención.
Zinc y otros micronutrientes
La diarrea intensa puede aumentar las pérdidas de zinc.
Otros micronutrientes deben valorarse según síntomas, localización de la enfermedad, dieta, cirugías y analíticas.
No es recomendable suplementar rutinariamente zinc, selenio o grandes dosis de vitaminas antioxidantes simplemente por tener Crohn.
Medicamentos y nutrientes en Crohn
Algunos tratamientos pueden influir sobre el estado nutricional.
Sulfasalazina
Puede disminuir la absorción de ácido fólico. En determinadas personas se recomienda suplementación de folato bajo supervisión médica.
Corticoides
Su uso prolongado puede favorecer pérdida de masa ósea y aumentar el riesgo de osteoporosis.
Conviene vigilar vitamina D, calcio, proteínas, ejercicio de fuerza y salud ósea.
Colestiramina
Puede utilizarse en determinadas personas con diarrea por malabsorción de ácidos biliares, especialmente tras enfermedad o resección ileal.
Su uso prolongado puede interferir con la absorción de vitaminas liposolubles A, D, E y K y con algunos medicamentos, por lo que debe controlarse individualmente.
Metotrexato
Cuando se utiliza metotrexato suele asociarse suplementación con ácido fólico según la pauta prescrita por el especialista.
No modifiques suplementos o medicación sin consultar con tu médico.
Crohn y resección del íleon
Si has tenido una resección intestinal, las recomendaciones pueden ser diferentes a las de una persona con Crohn sin cirugía.
La resección del íleon puede aumentar el riesgo de:
- Déficit de vitamina B12.
- Malabsorción de sales biliares.
- Diarrea.
- Alteraciones en la absorción de grasas.
Cuanto mayor sea la longitud intestinal resecada, más importante es individualizar la dieta y el seguimiento nutricional.
Tabaco y enfermedad de Crohn
Este es un aspecto del estilo de vida especialmente importante. Fumar empeora la evolución de la enfermedad de Crohn y se asocia con mayor riesgo de recurrencia y necesidad de tratamientos y cirugía.
Si fumas, dejar el tabaco es una de las intervenciones modificables más importantes para mejorar el pronóstico de la enfermedad.
Probióticos y enfermedad de Crohn
No podemos recomendar de forma general un probiótico para inducir o mantener la remisión de la enfermedad de Crohn.
Los probióticos son productos muy diferentes entre sí y la evidencia disponible no permite extrapolar el posible efecto de una cepa o formulación a todas las demás.
No sustituyen al tratamiento médico ni a las terapias nutricionales con eficacia demostrada.
Alimentos que NO necesitas eliminar automáticamente si tienes Crohn
Tener enfermedad de Crohn no significa que debas excluir para siempre:
- Gluten.
- Lácteos.
- Fruta.
- Verduras.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Grasas saludables.
Las restricciones deben depender de:
- Actividad de la enfermedad.
- Tolerancia individual.
- Localización.
- Presencia de estenosis.
- Cirugías previas.
- Déficits nutricionales.
Las dietas demasiado restrictivas pueden aumentar el riesgo de malnutrición y reducir innecesariamente la calidad de vida.
Preguntas frecuentes sobre dieta y enfermedad de Crohn
¿Qué puedo comer durante un brote de Crohn?
Depende de los síntomas y de la localización de la enfermedad. Es importante asegurar suficientes proteínas y energía y adaptar temporalmente la fibra, grasa o lactosa si empeoran la tolerancia. Si existe una estenosis, las recomendaciones sobre fibra son diferentes.
¿La nutrición enteral puede tratar un brote de Crohn?
Sí. La nutrición enteral exclusiva es una terapia nutricional capaz de inducir remisión en Crohn leve-moderado y tiene un papel especialmente establecido en niños y adolescentes.
¿Qué es la dieta CDED?
Es una dieta de exclusión específica para enfermedad de Crohn que se combina, en sus protocolos mejor estudiados, con nutrición enteral parcial. Puede utilizarse en determinados pacientes bajo supervisión profesional.
¿Hay que eliminar el gluten?
No, salvo que exista enfermedad celíaca u otra indicación específica.
¿Puedo tomar lácteos?
Sí, si los toleras. Algunas personas presentan intolerancia temporal a la lactosa durante los brotes, pero no es necesario eliminarla de forma preventiva.
¿Hay que evitar la fibra?
No de forma general. La restricción de fibra tiene especial importancia cuando existe Crohn estenosante con síntomas obstructivos. Fuera de esa situación, no se recomienda mantener indefinidamente una dieta baja en fibra.
¿La dieta FODMAP reduce la inflamación?
No. Puede reducir determinados síntomas digestivos en pacientes con EII en remisión y síntomas tipo intestino irritable, pero no se considera un tratamiento de la inflamación activa.
¿Qué dieta debo seguir cuando estoy en remisión?
Si no existe una terapia nutricional específica indicada por tu equipo sanitario, intenta seguir una dieta saludable, variada y poco procesada, reintroduciendo los alimentos que hayas restringido durante el brote según tolerancia.
¿Necesito suplementos?
Depende de tus analíticas, localización de la enfermedad, cirugías, alimentación y medicación. Hierro, vitamina B12, folato, vitamina D, calcio y zinc son algunos nutrientes que pueden requerir vigilancia específica.
No existe una única dieta para la enfermedad de Crohn válida para todos los pacientes. Durante un brote debemos asegurar un buen estado nutricional y adaptar la alimentación a los síntomas y posibles complicaciones.
A diferencia de la colitis ulcerosa, en Crohn existen terapias nutricionales específicas como la nutrición enteral exclusiva y la CDED combinada con nutrición enteral parcial que pueden utilizarse para inducir la remisión en determinados pacientes.