23 febrero 2026

Beneficios de andar descalzo



 Andar descalzo es una actividad que muchos de nosotros disfrutamos durante el verano. La sensación de libertad y conexión con la naturaleza que experimentamos al dejar nuestros pies al descubierto es incomparable. Pero además de ser una experiencia placentera, caminar descalzo tiene numerosos beneficios para nuestra salud y bienestar. De hecho, algunos estudios sugieren que andar descalzo puede incluso hacernos más inteligentes. En este artículo, exploraremos los efectos positivos de andar descalzo en nuestra mente y cómo podemos aprovechar al máximo esta práctica.

Uno de los principales beneficios de andar descalzo es que estimula los músculos de los pies. Cuando caminamos sin zapatos, nuestros pies se ven obligados a trabajar más para mantener el equilibrio y estabilizarse en diferentes superficies. Esto fortalece los músculos de los pies y mejora su flexibilidad y movilidad.

Además, andar descalzo ayuda a calmar el estrés. Nuestros pies tienen muchas terminaciones nerviosas, y al caminar descalzos, permitimos que estas terminaciones nerviosas se estimulen al entrar en contacto directo con el suelo. Esto puede ayudar a liberar el estrés acumulado y fortalecer nuestro sistema nervioso.

Otro beneficio importante de andar descalzo es que mejora la estructura anatómica y el desarrollo cognitivo. Esta práctica ayuda a alinear las articulaciones de los pies y mejora el espacio anatómico. En bebés y niños pequeños, se recomienda caminar descalzos por casa, ya que esto les permite desarrollarse de manera óptima y fortalecer su seguridad al entrar en contacto directo con el suelo.

andar descalzo tehace mas inteligente - Qué dice la Biblia de los pies descalzos

Además, caminar descalzo mejora la circulación sanguínea. Al caminar sin zapatos, nuestros pies están en contacto directo con diferentes superficies, como césped, tierra o arena. Esto estimula la red circulatoria profunda de los pies, mejorando la circulación sanguínea y promoviendo una mejor salud cardiovascular.

Por último, andar descalzo puede reducir el dolor de espalda. Muchos dolores de espalda son causados por pasar mucho tiempo de pie, con tacones o con calzado inadecuado. Caminar descalzo sobre superficies lisas puede ayudar a relajar los músculos del pie y corregir desequilibrios en los movimientos. Esto fortalece los músculos y huesos de los pies y los tobillos, logrando una mayor integración del organismo y reduciendo el dolor de espalda.

Desventajas de caminar descalzo

Aunque caminar descalzo tiene muchos beneficios, también hay algunas desventajas que debemos tener en cuenta. Una de ellas es el riesgo de infecciones en los pies. Caminar descalzo en áreas húmedas y poco higiénicas puede aumentar las probabilidades de contraer hongos o bacterias. Las personas con pie diabético o que trabajan constantemente con calzado cerrado deben tener especial precaución y caminar descalzas solo en superficies seguras y limpias.

andar descalzo tehace mas inteligente - Qué beneficios tiene pisar la tierra

Tener en cuenta también que caminar descalzo en lugares públicos puede ser arriesgado. En instalaciones deportivas como gimnasios, vestuarios o piscinas, es mejor usar calzado adecuado para evitar el contagio de hongos, papilomas u otras infecciones.

Recomendaciones para caminar descalzo

Si quieres aprovechar al máximo los beneficios de andar descalzo, te recomendamos seguir estas recomendaciones:

  • Camina descalzo en casa, en la arena o en el césped. Estos lugares son seguros y positivos para comenzar con esta práctica si no estás acostumbrado a andar descalzo.
  • Evita andar descalzo en lugares públicos. Cuida de la salud de tus pies y protégelos. Utiliza calzado adecuado en instalaciones deportivas y lugares húmedos.
  • Si tienes niños pequeños, permíteles caminar descalzos por casa. Esto fortalecerá sus pies y les ayudará en su desarrollo cognitivo.
  • Si tienes diabetes u otras enfermedades que afecten la sensibilidad de tus pies, ten especial precaución al caminar descalzo. Evita superficies inseguras y mantén tus pies limpios y protegidos.

Fuentes

Si deseas obtener más información sobre los beneficios de caminar descalzo, puedes consultar las siguientes fuentes:

  • Podólogos y expertos en posturología.
  • Estudios científicos sobre los efectos del earthing o grounding.
  • Libros y artículos especializados en salud y bienestar.

Consultas habituales

¿Es seguro caminar descalzo en lugares públicos?

No se recomienda caminar descalzo en lugares públicos, especialmente en áreas húmedas y poco higiénicas. Utiliza calzado adecuado para proteger tus pies y evitar el riesgo de infecciones.

¿Cuáles son los beneficios de caminar descalzo?

Los beneficios de caminar descalzo incluyen la estimulación de los músculos de los pies, la reducción del estrés, la mejora de la estructura anatómica, la circulación sanguínea y la reducción del dolor de espalda.

¿A quiénes se les recomienda caminar descalzo?

Se recomienda caminar descalzo a bebés y niños pequeños para favorecer su desarrollo cognitivo y fortalecer sus pies. También puede ser beneficioso para personas con diabetes, siempre y cuando tomen precauciones adicionales debido a la falta de sensibilidad en los pies.

¿Cuáles son las desventajas de caminar descalzo?

Las principales desventajas de caminar descalzo son el riesgo de infecciones en los pies y la posibilidad de sufrir heridas en superficies inseguras. Tener precaución y caminar descalzo solo en lugares seguros y limpios.

Caminar descalzo puede ser una práctica beneficiosa para nuestra salud y bienestar. Además de fortalecer nuestros pies y mejorar nuestra circulación sanguínea, caminar descalzo puede estimular nuestra mente y hacernos más inteligentes. Sin embargo, tener precaución y caminar descalzo solo en lugares seguros y limpios, especialmente si tenemos condiciones médicas que puedan aumentar el riesgo de infecciones o lesiones en los pies. ¡Aprovecha los beneficios de andar descalzo y disfruta de la conexión con la naturaleza!

Alimentos Funcionales: ¿Qué Son y Para Qué Sirven?

 




En la actualidad, cada vez más personas buscan mejorar su salud a través de la alimentación, y los alimentos funcionales han ganado popularidad como una opción saludable que va más allá de la nutrición básica. Pero, ¿qué son exactamente los alimentos funcionales? ¿Realmente pueden hacer una diferencia en nuestra salud?

 

¿Qué Son los Alimentos Funcionales?

Los alimentos funcionales son aquellos que, además de proporcionar nutrientes esenciales, contienen componentes bioactivos que pueden ofrecer beneficios para la salud más allá de la nutrición básica. Estos componentes son sustancias que, cuando se consumen en las cantidades adecuadas, pueden mejorar la salud, prevenir enfermedades o promover el bienestar general.

En otras palabras, no solo nos sirven para mantenernos vivos y saludables de manera básica, sino que también contribuyen a la prevención de enfermedades y al fortalecimiento de nuestro organismo.

 

Tipos de Alimentos Funcionales

Los alimentos funcionales pueden ser tanto de origen natural como aquellos a los que se les han añadido componentes funcionales. A continuación, te menciono algunos ejemplos:

  1. Probióticos y Prebióticos: Los alimentos que contienen probióticos (como el yogur y el kéfir) favorecen el crecimiento de bacterias saludables en el intestino, lo que mejora la digestión y fortalece el sistema inmunológico. Los prebióticos (presentes en alimentos como la fibra de avena, plátanos y alcachofas) alimentan esas bacterias beneficiosas.
  2. Ácidos grasos Omega-3: Se encuentran en pescados grasos como el salmón y las sardinas, así como en algunas semillas como las de chía y linaza. Estos ácidos grasos son conocidos por sus efectos positivos en la salud cardiovascular, reduciendo el riesgo de enfermedades cardíacas y mejorando la función cerebral.
  3. Antioxidantes: Presentes en frutas y verduras como los arándanos, las espinacas y el brócoli, los antioxidantes protegen al cuerpo contra el daño causado por los radicales libres, lo que puede prevenir el envejecimiento prematuro y reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como el cáncer.
  4. Fitoquímicos: Son compuestos bioactivos que se encuentran en las plantas, como los flavonoides en el té verde, los tomates y las uvas rojas. Tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que pueden mejorar la salud general y prevenir ciertas enfermedades.
  5. Alimentos fortificados: Se les añaden nutrientes adicionales que no están presentes de forma natural, como el calcio en el jugo de naranja o las vitaminas B12 y D en productos vegetales. Estos son especialmente beneficiosos para personas con deficiencias nutricionales.

 

¿Para Qué Sirven los Alimentos Funcionales?

Los alimentos funcionales no son un remedio mágico, pero sí pueden ayudar a mejorar nuestra salud de manera significativa. Algunos de sus beneficios más destacados incluyen:

  1. Mejorar la salud digestiva: Los probióticos y prebióticos ayudan a mantener un equilibrio adecuado de bacterias en el intestino, mejorando la digestión y reduciendo problemas como el síndrome del intestino irritable.
  2. Fortalecer el sistema inmunológico: El consumo regular de alimentos ricos en vitaminas (como la vitamina C en los cítricos) y minerales (como el zinc en las semillas) puede mejorar las defensas naturales del cuerpo, reduciendo la susceptibilidad a infecciones.
  3. Prevenir enfermedades crónicas: El consumo de antioxidantes y otros compuestos bioactivos puede reducir el riesgo de enfermedades como el cáncer, la diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas al combatir los efectos del estrés oxidativo y la inflamación crónica.
  4. Mantener un peso saludable: Los alimentos ricos en fibra, como los vegetales y las legumbres, no solo aportan nutrientes esenciales, sino que también ayudan a mantener la saciedad, lo que puede prevenir el sobrepeso y la obesidad.
  5. Mejorar la salud mental: Algunos estudios sugieren que ciertos nutrientes, como los ácidos grasos omega-3, pueden tener efectos beneficiosos en la salud mental, ayudando a prevenir la depresión y mejorando la función cognitiva.

 

¿Son Realmente Efectivos?

Aunque la mayoría de los alimentos funcionales tienen beneficios demostrados para la salud, es importante recordar que la clave está en el consumo balanceado y en el enfoque integral hacia un estilo de vida saludable. No basta con consumir un solo tipo de alimento funcional y esperar que solucione todos nuestros problemas de salud. La combinación de una dieta variada, ejercicio regular y hábitos saludables es la mejor estrategia para mejorar nuestra salud a largo plazo.

Los alimentos funcionales representan una excelente manera de potenciar nuestra salud a través de la alimentación, proporcionándonos beneficios adicionales más allá de la nutrición básica. Incorporarlos en nuestra dieta diaria, junto con otros hábitos saludables, puede ayudarnos a prevenir enfermedades y a mantener nuestro cuerpo en su mejor estado posible. Sin embargo, como siempre, la clave está en la moderación y en la variedad.

 

Nutricionista María José Bogantes

Uso de omega 3 en el tratamiento de Hígado Graso

 




La Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico se caracteriza por una mayor acumulación de grasa hepática en individuos que no consumen alcohol en exceso y representa un espectro de enfermedad que va desde la esteatosis «simple» hasta la esteatohepatitis no alcohólica, que solo se puede distinguir mediante ultrasonido. La esteatohepatitis no alcohólica, el componente inflamatorio, predispone a la fibrosis hepática, cirrosis y posterior enfermedad hepática terminal y carcinoma hepatocelular. Este se asocia de forma independiente con la enfermedad cardíaca coronaria, la resistencia a la insulina.

Actualmente, el tratamiento principal es la pérdida de peso mediante una terapia de estilo de vida que incluye dieta y ejercicio. Se ha demostrado que la pérdida de peso mejora las enzimas hepáticas, y mejora la grasa hepática. También se pueden lograr reducciones importantes de peso y las consiguientes mejoras en la patología hepática mediante cirugía bariátrica, pero esto no es factible para la gran cantidad de pacientes que presentan esta enfermedad. De manera similar, la farmacoterapia, que incluye sensibilizadores a la insulina, hipolipidémicos y vitamina E.

En los últimos años, los ácidos grasos omega-3, especialmente el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), han sido objeto de numerosos estudios debido a sus posibles beneficios en el tratamiento. A continuación, se presentan los hallazgos más recientes respaldados por la evidencia científica.

 

Beneficios respaldados por la evidencia

 

  1. Mejora de los marcadores hepáticos:

Diversos estudios han demostrado que la suplementación con omega-3 puede reducir significativamente los niveles de enzimas hepáticas como la alanina aminotransferasa (ALT) y la aspartato aminotransferasa (AST), que son indicadores de daño hepático.

 

  1. Inducción de la oxidación de ácidos grasos: 

Estudios han demostrado, que el omega 3 puede mejorar la resistencia a la insulina, e inducir a una mayor oxidación de ácidos grasos (pérdida de grasa).

 

  1. Reducción de la grasa hepática:

La suplementación con omega-3 ha mostrado efectos positivos en la reducción del contenido de grasa en el hígado, lo que podría contribuir a la mejora de la función hepática.

 

  1. Reducción de la lipogénesis de novo: 

La lipogénesis de novo, es una vía metabólica en la que, a partir del exceso de los carbohidratos ingeridos en la dieta, se sintetiza grasa, y esta puede adherirse al hígado. El omega 3, puede reducir esta vía metabólica.

 

  1. Mejora del perfil lipídico:

Los omega-3 son conocidos por sus efectos beneficiosos sobre el perfil lipídico, incluyendo la reducción de los niveles de triglicéridos y la mejora de la relación entre colesterol LDL y HDL.

 

  1. Efectos antiinflamatorios:

Recordemos que la enfermedad del hígado graso es una enfermedad inflamatoria, por lo tanto, los ácidos grasos omega 3, pueden reducir marcadores de inflamación en nuestro cuerpo, contribuyendo al control de la enfermedad, evitando complicaciones y la progresión de la enfermedad.

 

  1. Reducción de infiltración de grasa en el hígado:

Ya que, el omega 3 contribuye a una mayor oxidación de grasa, y a una menor producción de esta, reduce también el riesgo de que la grasa pueda infiltrarse en las células del hígado (hígado graso).

 

  1. Modulan la microbiota intestinal: 

El omega 3 puede mejorar la disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal), ya que promueve que la microbiota tenga bacterias beneficiosas para el organismo, como los Lactobacillus, y reduce a los Bacteroidetes, que son microorganismos relacionados con el sobrepeso, la obesidad, y complicaciones del hígado graso.

 



Consideraciones y dosis recomendadas:

 

Es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente en personas con condiciones médicas preexistentes o que estén tomando otros medicamentos. La dosis usual que se recomienda es de 1000 mg de omega 3 (EPA y DHA), sin omega 6 ni 9, y se recomienda el consumo con una comida fuerte durante el día para mejorar la absorción.

 

La suplementación con ácidos grasos omega-3 muestra un potencial prometedor en el tratamiento del hígado graso no alcohólico, respaldado por estudios recientes. Los ácidos grasos omega 3, brindan beneficios preventivos y también de control, para la enfermedad del hígado graso. Además, contribuye a disminuir factores de riesgo de otras enfermedades, que pueden ocasionarse si la enfermedad se complica, como las enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, en la mayoría de los casos, no se alcanza a cubrir el requerimiento del omega 3 mediante la alimentación, por lo tanto, en los pacientes con hígado graso, se recomienda la suplementación, para contribuir al control de la enfermedad, siempre y cuando, sea recomendado por un nutricionista o médico.


María Fernanda Argueta, Nutricionista