09 junio 2026

Aditivos Alimentarios ¿Son peligrosos para la salud?

 




Aditivos Alimentarios ¿Son peligrosos para la salud?

Los Aditivos Alimentarios están presentes en casi cualquier producto que podamos encontrar en el supermercado. La gran pregunta es si esto son peligrosos para nuestra salud y si su consumo de forma masiva y regular nos puede acarrear problemas de salud.

Parte de la culpa de la utilización de algunos aditivos la tenemos los propios consumidores de los productos finales. Nuestro estilo de vida no nos permite hacer la compra cada día y por eso consumimos alimentos con conservantes, antioxidantes y demás aditivos.

Ante dos productos semejantes, normalmente optamos por el que nos proporcione una fecha de caducidad más alejada.

Si un pan de molde no dura lo que consideramos conveniente optaremos por otro de más larga duración y si una mermelada de fresa no es de color rojo intenso, optaremos por otra que si lo sea.

Como ves, si hubiéramos elegido las otras opciones, nos habríamos ahorrado los conservantes y estabilizantes en el pan de molde y los colorantes de la mermelada.

Es cierto que el uso de ciertos aditivos conservantes es casi inevitable para nuestra propia seguridad. Pero también deberíamos exigir que, ante la necesidad de usar aditivos, se utilizaran sólo aquellos cuya inocuidad estuviera demostrada y su elección fuera ajena a cualquier interés de ahorro económico.

Los consumidores deberíamos saber lo que comemos en cada momento y la repercusión que ello nos podría provocar.

Sobre todo porque cuando hacemos la compra la mayoría de las veces ignoramos que, junto a la carne, el pescado, la fruta y la verdura, nos llevamos a casa un montón de E-… que pasarán a formar parte de nuestros platos.

Estas sustancias entrarán en nuestros estómagos y pasarán a nuestro torrente sanguíneo. En el mejor de los casos los eliminaremos, aunque serán relevados por otros.

El problema está en aquellos aditivos que pueden estar produciendo daños en nuestro organismo y quizá no lleguemos a tiempo para solucionarlo.

¿Qué es un aditivo alimentario?

Un aditivo alimentario es aquella sustancia, que sin ser un alimento y sin necesidad de poseer valor nutritivo, se añade de manera intencionada a alimentos y/o bebidas en cantidades mínimas con el fin de modificar sus características organolépticas o mejorar o facilitar su proceso de elaboración, conservación, envase, transporte o almacenamiento. (Directiva 89/107/CEE del Consejo).

Como resultado final de estos procesos de mejora, se obtienen ganancias de peso del producto.

¿Desde cuándo se usan aditivos en la alimentación?

La utilización de aditivos en la alimentación ha existido siempre, y se han usado desde que se descubrió cómo conservar los alimentos de la cosecha de un año para otro.

Conservaban la carne y el pescado sobretodo con técnicas de salazón y ahumado. Los principales métodos de conservación incluían sal, vinagre, humo, especias o aceite.

Los egipcios, por ejemplo, ya hacían uso de aromatizantes y colorantes para incrementar el atractivo de los alimentos. Por otro lado, los romanos eran expertos en emplear la salmuera, junto con colorantes y especias para conservar de esta manera los alimentos y mejorar su aspecto a la hora de comerlos.

Sin embargo, con el desarrollo de la industria y de los alimentos procesados ha crecido el uso de los aditivos en la alimentación. En muchos casos esto es debido a intereses económicos y no de protección de la salud de los consumidores.

Durante los ochenta, cambiaron los requisitos del etiquetado y comienza a difundirse una visión negativa de los aditivos alimentarios. Hasta entonces, simplemente debía aparecer la indicación de “conservantes, antioxidantes, colorantes, etc.”

Después se pasó a la publicación de largas listas de nombres químicos precedidos de la letra “E”. Con ello, empezó la concienciación del consumidor a través de campañas antiaditivos cuya finalidad era la de eliminarlos o reducirlos al máximo posible.

Aparecieron numerosos artículos en prensa alegando lo perjudicial de su uso y los efectos secundarios de su consumo, como podían ser la hiperactividad y la aparición de determinadas enfermedades crónicas.

Al mismo tiempo comenzaron técnicas de conservación alternativas al uso de aditivos: la refrigeración y la congelación.

Normativa de los aditivos alimentarios

La Directiva europea 89/107/CEE establece cuáles son estas funciones:

  • Contribuir a la conservación.
  • Asegurar la disponibilidad de alimentos fuera de su temporada.
  • Aumentar o mantener el valor nutritivo.
  • Potenciar la aceptación del consumidor.
  • Facilitar la preparación del alimento.
  • Asegurar la seguridad y la salubridad.

En Europa, los aditivos alimentarios deben contener el prefijo “E” y continúan con un número dependiendo de la función que cumplan en el alimento:

  • E-1… colorantes.
  • E-2…conservantes.
  • E-3…antioxidantes.
  • E-4…emulsionantes, espesantes y gelificantes.

Lo cierto, es que, a pesar de la regulación tan estricta y las revisiones periódicas para comprobar la seguridad del uso de los aditivos, su utilización y consumo siguen siendo controvertidos.

Existen personas que defienden su uso justificando que gracias a ellos tenemos una oferta más amplia y homogénea de alimentos.

Otras voces se oponen a estos productos porque su utilización es puramente económica, porque no son inocuos e incluso porque pueden llegar a ser peligrosos.

Cuando España adaptó su legislación a la de la Unión Europea, algunos aditivos que hasta entonces se habían utilizados habitualmente, fueron prohibidos definitivamente. Hoy existen aditivos autorizados en España y que están prohibidos en otros países.

Deberíamos reducir al máximo el consumo de aditivos priorizando el consumo de productos frescos y naturales, sin procesar ni manufacturar. Tarea harto difícil.

También deberíamos tener en cuenta cuál es la I.D.A. (ingestión diaria admisible) de un aditivo, para poder controlar su consumo diario.

A la vez, debemos tener en cuenta que dicho aditivo puede estar presente en otros alimentos consumidos durante el día y que entonces deberíamos sumar las cantidades.

El problema, es que por desgracia algunos aditivos no tienen un I.D.A. establecido, y por lo tanto nos será difícil saber si estamos consumiendo una cantidad nociva de este.

Tipos de aditivos

A continuación, os dejamos una lista de tipos de aditivos y algunos ejemplos:

1. Colorantes (E-1…)

Los colorantes son un tipo de aditivo que proporciona color a las bebidas y los alimentos. En la actualidad, se usan este tipo de aditivos para mejorar la apariencia de un producto, ya que el color representa una de las principales características a la hora de comprarlo.

Deberíamos prescindir del uso de los colorantes ya que simplemente aportan color, siendo un aditivo inútil y que sin embargo produce un elevado número de reacciones alérgicas.

Los colorantes pueden ser naturales o artificiales pero el hecho de que un colorante sea natural no significa que sea inocuo.

En los países nórdicos están prohibidos la mayoría de los colorantes artificiales. En EEUU están autorizados 9 y en España 23.

Algunos ejemplos de colorantes alimentarios:

Tartracina (E-102)

Es un colorante artificial muy utilizado. Está presente en la mayoría de las bebidas anaranjadas y se usa para teñir la paella. Está demostrado que provoca reacciones alérgicas además de trastornos de comportamiento en los niños.

Este colorante podría sustituirse en nuestras recetas por productos naturales como la cúrcuma o el azafrán, que aportarán el color sin perjudicar nuestra salud.

Cochinilla (E-120)

Es un colorante natural que proviene de ciertos insectos, puede ser peligroso para los niños o si se mezcla con ciertos analgésicos.

2. Conservantes (E-2…)

Son aquellos aditivos que se añaden a los alimentos con la finalidad de detener o reducir los efectos que microorganismos como las bacterias, levaduras y mohos, pueden producir en los alimentos o bebidas.

El principal motivo para la utilización de los conservantes es evitar el deterioro de los alimentos, ya que un producto en mal estado puede resultar extremadamente peligroso para la salud de los consumidores.

Por ejemplo, la toxina botulínica producida por la bacteria Clostridium botulinum suele estar presente en los embutidos, conservas y otros envasados que hayan sido mal esterilizados.

Esta toxina es una de las más venenosas que existen, miles de veces más tóxica que el cianuro en una dosis similar.

El otro motivo para utilizar los conservantes es evitar que los alimentos se pongan en mal estado ya que más de la quinta parte de la producción mundial de alimentos, se echan a perder.

Dentro de la extensa lista de conservantes, nos encontramos con los sulfitos, los nitritos y nitratos y el ácido bórico.

Algunos ejemplos de conservantes:

Sulfitos (E-220 al E-228)

Los sulfitos deben ser incluidos obligatoriamente en las etiquetas de los alimentos.  Las bebidas y alimentos que incluyan esta sustancia en una concentración de 10 mg/kg o de 10mg/l o superior, deberán mostrarlo en la etiqueta. Estudios han demostrado que su consumo puede producir reacciones alérgicas e hipersensibilidad.

Son muy utilizados en la elaboración de vinos, zumos de uva y mostos. También en la sidra y el vinagre, en las salsas de mostaza, conservas vegetales y en los crustáceos.

Nitritos y nitratos (E-249 al E-252)

Los nitratos por lo general están presentes de forma natural en la naturaleza, como por ejemplo en los animales, el agua, los vegetales o en el propio suelo. Los niveles de esta sustancia en la naturaleza se ven incrementados con el uso indiscriminado de abonos, fertilizantes nitrogenados y pesticidas.

El problema es que no podemos dejar de consumir vegetales ya que son ricos en vitaminas, antioxidantes, flavonoides y carotenoides, que nos ayudan a contrarrestar de forma eficaz los efectos negativos que producen estas sustancias.

Los nitratos también están presentes en otros alimentos de nuestra dieta como son los embutidos, los refrescos, alimentos salados, la carne, el pescado, etc. Estos se usan en la conservación de carnes y pescados y son esenciales para evitar el botulismo.

Cuando los nitratos se oxidan se convierten en nitritos. La conversión de nitrato a nitrito se puede producir mientras se almacenan los vegetales frescos a temperatura ambiente.

Pero esta oxidación también puede producirse en diferentes partes del aparato digestivo (boca, esófago, estómago…), de ahí que se les atribuya una mayor relación con el cáncer gástrico.

Ácido bórico (E-284)

El ácido bórico es usado como conservante sobre todo en los siguientes productos: conservas enlatadas, arroz al vapor, huevas de pescado (caviar), fideos chinos y marisco.

La O.M.S. considera INACEPTABLE su uso como aditivo alimentario, sin embargo algunos fabricantes siguen utilizándolo. Su consumo elevado durante 5-10 años, puede provocar cáncer en humanos.

Está prohibido en Estados Unidos, Indonesia y otros muchos países, aunque en alguno países de Europa, incluida España, si lo permiten.

3. Antioxidantes (E-3…)

Sustancias que previenen el deterioro de los alimentos. Retrasan la oxidación de los alimentos por el contacto con el oxígeno. No evita la oxidación definitiva.

Algunas vitaminas como la C y la E y algunas plantas como el romero, son antioxidantes naturales.

La mayoría de los antioxidantes que se utilizan en la industria alimentaria son habitualmente de origen químico. Algunos son simples reproducciones sintéticas de sus equivalentes naturales.

4. Estabilizantes (E-4…)

Incluye espesantes, gelificantes y emulsionantes.

Los gelificantes y espesantes suelen provenir de fuentes naturales, como por ejemplo las algas marinas. Absorben el agua de los alimentos, aumentando así su volumen y reduciendo su densidad calórica.

Los emulsionantes dan homogeneidad al producto. Retienen las grasas, mejorando su distribución. Pueden ser emulsionantes naturales o químicos. Normalmente, el organismo los absorbe con facilidad.

5. Potenciadores del sabor

Aditivos que no tienen sabor propio pero, potencian el sabor de otros alimentos. Engañan al paladar realzando otros sabores.

Se utilizan sobre todo en productos a los que se les ha extraído el agua como las sopas de sobre o a productos sometidos a congelación o calentamiento. Se utilizan en todo tipo de precocinados o prefabricados.
Suelen ser naturales, aunque algunos son de síntesis química.


Aditivos alimentarios perjudiciales

Algunos potenciadores del sabor:

Ácido glutámico (E-620)

Es un potenciador del sabor semisintético. Su sabor es Umami (se llaman así aquel sabor que no es ni dulce ni salado ni amargo ni ácido). También se usa como sustituto de la sal y su consumo incita a seguir comiendo el producto que lo contiene.

Se emplea en snacks, aperitivos fritos, sopas de sobre, pastillas de caldo, patés, pizzas, salsas, embutidos, derivados de pescado, arroz, aceitunas, fideos chinos, encurtidos, productos cárnicos, y productos dietéticos.

En dosis bajas puede ser excitogénico y neurotóxico. Contraindicado en personas con enfermedades neurológicas como parkinson, alzehimer, epilepsia, transtorno bipolar.

En grandes dosis pueden producir reacciones alérgicas y asma.

6. Otros aditivos

Humectantes, sales de fusión, antiapelmazantes, agentes leudantes, desmoldeadores, almidones, portadores, agentes endurecedores, gasificantes.

SISTEMA INMUNE Y ALIMENTACIÓN ¿CÓMO HACERLO MÁS FUERTE?

 



Sistema inmune: relación con la nutrición.

La nutrición y el sistema inmune están profundamente conectados. Esta relación es especialmente importante en etapas como la infancia y la vejez, donde las defensas naturales tienden a ser más vulnerables. Cuando en casa adoptamos hábitos alimentarios equilibrados, el organismo tiene mayor capacidad para defenderse de virus, bacterias y enfermedades. Por el contrario, una dieta pobre o poco variada puede debilitar el sistema inmune y aumentar la probabilidad de enfermarnos. Por eso hemos querido escribir este blog, para que veas cómo podéis mejorar en casa vuestras defensas desde la alimentación.

Para que nuestras defensas funcionen correctamente y nuestro sistema inmune sea mucho más fuerte, el cuerpo necesita vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales.

Sistema inmune y alimentación: vitaminas, minerales y nutrientes importantes.

  • Las frutas y verduras ricas en vitamina C son fundamentales para estimular la producción de glóbulos blancos, encargados de combatir infecciones. Algunos alimentos que la contienen en grandes cantidades son naranja, limón, kiwi, fresas, pimientos y brócoli. Incluirlos habitualmente en los menús familiares ayuda a prevenir resfriados y fortalecer las defensas de niños, adultos y mayores.
  • La vitamina D también desempeña un papel clave en la respuesta inmunitaria. El cuerpo puede sintetizarla a través de la exposición solar, pero también se encuentra en pequeñas cantidades en alimentos como pescados grasos, huevos o lácteos fortificados. Esta vitamina no solo ayuda a activar las defensas, sino que también contribuye al mantenimiento de huesos fuertes, algo especialmente relevante en la infancia y en edades avanzadas.
  • Otra vitamina imprescindible es la vitamina A, presente en alimentos como zanahorias, boniatos, quesos, hígado y aceite de pescado. Este nutriente mantiene en buenas condiciones las mucosas de la nariz, la garganta y los intestinos, que actúan como primera barrera protectora frente a agentes externos.
  • El zinc también cumple funciones esenciales. Puede encontrarse en semillas de calabaza, mariscos, carne magra, legumbres y frutos secos. Contribuye a la función inmunológica, favorece la cicatrización y es especialmente útil tanto en edades de crecimiento como en etapas de recuperación o envejecimiento.
  • El hierro es otro mineral imprescindible para la producción de células inmunitarias. Se obtiene a través de carnes rojas, pescados, huevo, lentejas y frutos secos. Una deficiencia de hierro puede traducirse en cansancio, disminución del rendimiento físico y debilidad del sistema inmune.
  • Además, consumir alimentos fermentados como yogur natural, kéfir o chucrut ayuda a mantener una microbiota intestinal saludable, algo directamente relacionado con un sistema inmunológico más resistente.
  • También es recomendable incluir fuentes de omega-3 como atún, sardina o salmón, ya que estos ácidos grasos ayudan a controlar la inflamación y favorecen el buen funcionamiento de las defensas.

Sistema inmune y alimentación: hábitos que pueden potenciar o debilitar la inmunidad.

Más allá de la alimentación, existen hábitos que pueden potenciar o debilitar la inmunidad. El consumo excesivo de azúcar, muy presente en ultraprocesados, por ejemplo, disminuye la eficiencia de los glóbulos blancos, mientras que el tabaco y el alcohol alteran la flora intestinal y afectan la respuesta inmunitaria. Dormir adecuadamente, manejar correctamente el estrés y realizar actividad física equilibrada también son factores fundamentales para mantener unas defensas fuertes, y muchas veces se pasan por alto.

Para fortalecer el sistema inmunológico en el día a día, es recomendable consumir cinco porciones de frutas y verduras, elegir proteínas de calidad, priorizar grasas saludables, mantenerse hidratado y reducir los ultraprocesados. Además, pasar tiempo al aire libre y en la naturaleza, dormir bien y mantener rutinas activas contribuye a tu bienestar general


Los alimentos para aumentar masa muscular.

 



Tatiana Zanin

Los alimentos para aumentar masa muscular, como el pollo, los huevos, el tofu y los frijoles, por ejemplo, son esenciales para favorecer la hipertrofia, ya que aportan proteínas de alta calidad, carbohidratos, grasas saludables y micronutrientes. Estos nutrientes ayudan a reparar las fibras musculares, a generar energía para entrenar y a mantener un buen rendimiento físico.

Además de proteínas, es importante incluir comidas para aumentar masa muscular con carbohidratos complejos como arroz, pasta integral o avena, así como alimentos ricos en potasio, magnesio y antioxidantes, que contribuyen a evitar la fatiga muscular y mejoran la recuperación.

Para lograr mejores resultados y prevenir riesgos como el exceso de suplementos, lo ideal es contar con la orientación de un nutricionista o médico especialista, que ajuste la dieta según el peso, edad y tipo de entrenamiento. 

Alimentos para ganar masa muscular

Para ganar masa muscular es fundamental consumir suficientes proteínas de alta calidad como carnes magras, pescado, huevos, lácteos y también opciones vegetales como tofu y legumbres. Los carbohidratos complejos, como arroz, avena, quinoa, batata y pan integral, aportan la energía necesaria para entrenar intensamente.

Además, incluir grasas saludables como aguacate, frutos secos, semillas y aceite de oliva ayuda a producir hormonas importantes para el crecimiento muscular. No pueden faltar frutas y verduras, ya que aportan vitaminas, minerales y antioxidantes que favorecen la recuperación.

16 ejemplos de alimentos

Algunos ejemplos de alimentos que sirve para aumentar la masa muscular, que pueden consumirse combinados en cada comida para aportar proteínas y energía durante el día, son:

1. Pollo

El pollo es un alimento rico en proteínas y con poca cantidad de grasa, por lo que incluirlo en el almuerzo o la cena, junto con la práctica de actividad física, puede favorecer la hipertrofia muscular.

2. Carnes rojas

Las carnes rojas, además de ser ricas en proteínas, también aportan hierro, un mineral esencial que ayuda a transportar el oxígeno en la sangre, mejorando la disposición física durante el entrenamiento.

3. Salmón

Además de proteínas, el salmón es un pescado rico en omega 3, una grasa saludable con efecto antiinflamatorio que mejora la circulación sanguínea y evita la pérdida de masa muscular.

Lea también: Salmón: 10 beneficios para la salud y cómo prepararlotuasaude.com/es/salmon

4. Huevos

Además de ser una excelente fuente de albúmina, la principal proteína presente en la clara de huevo, este alimento también aporta hierro y vitaminas del complejo B, que mejoran la oxigenación y el transporte de nutrientes en el organismo, favoreciendo el crecimiento de los músculos.

5. Quesos

Los quesos bajos en grasa son ricos en proteínas y calcio, un mineral importante para la fuerza y la contracción muscular, por lo que son una excelente opción para incluir en el desayuno o en la merienda.

6. Atún

El atún es un pescado rico en omega 3 y fuente de proteínas, favoreciendo la hipertrofia muscular. Este alimento puede consumirse en las meriendas antes o después del entrenamiento.

La leche es rica en proteínas y minerales como calcio y magnesio. Es un alimento importante para estimular la contracción muscular, aumentar el rendimiento durante los entrenamientos y favorecer la ganancia de masa muscular.

8. Cacahuate

El cacahuate, además de ser fuente de proteínas, también aporta magnesio, un mineral importante para la contracción muscular; vitaminas del complejo B, necesarias para proporcionar energía al organismo; y antioxidantes, que favorecen la recuperación muscular después del entrenamiento.

9. Aguacate

El aguacate es una fruta que aporta grasas monoinsaturadas y es una excelente fuente de calorías, aumentando la cantidad de energía y antioxidantes en el organismo.

Además, es rico en vitamina E, que ayuda a mejorar la resistencia y la fuerza muscular, y favorece la recuperación del músculo después del entrenamiento. También es fuente de potasio, un mineral que ayuda a prevenir la debilidad muscular y los calambres durante el ejercicio.

El aguacate puede consumirse de forma natural, en ensaladas o en batidos antes o después del entrenamiento.


10. Frijoles

Los frijoles son una excelente fuente de proteína vegetal y, cuando se consumen junto con cereales como arroz integral, pasta integral o maíz, proporcionan una buena cantidad y calidad de aminoácidos esenciales para la formación de los músculos.

Lo ideal en una dieta para ganar masa muscular es que todas las comidas contengan buenas fuentes de proteína, por lo que es necesario incluir alimentos como quesos, huevos, yogures y carnes en las meriendas. Esta estrategia asegura una buena cantidad de aminoácidos para los músculos a lo largo del día, favoreciendo la hipertrofia.

11. Tofu

El tofu es un alimento vegetal elaborado con granos de soya, rico en proteínas que contribuyen a la formación de los músculos. Por tener buenas cantidades de potasio y fósforo, el tofu también ayuda a mejorar la resistencia y el rendimiento durante los entrenamientos.

12. Lentejas

Por su alto contenido de hierro y proteínas vegetales, las lentejas mejoran el transporte de oxígeno en la sangre, lo que aumenta la disposición física y estimula la producción de masa muscular.

13. Amaranto

El amaranto es un pseudocereal rico en proteínas de buena calidad y también aporta fibra, vitaminas y minerales como calcio, potasio y zinc.

Este puede encontrarse en forma de harina, granos o semillas, y agregarse en batidos, ensaladas de frutas o vegetales, yogures y cereales. También se puede usar para preparar panquecas o como sustituto de la pasta y el arroz en el almuerzo o la cena.

14. Trigo sarraceno

Al igual que el amaranto, el trigo sarraceno es un pseudocereal rico en proteínas, carbohidratos, potasio, magnesio, calcio y fibra, que puede consumirse en forma de grano entero o utilizarse como harina. Es una excelente opción para incluir en el almuerzo y la cena.

15. Pavo

El pavo es un tipo de carne blanca rica en proteínas y baja en grasas, además de aportar vitaminas del complejo B, principalmente niacina, que es esencial para que la célula produzca energía.

Además, también es rico en potasio y magnesio, minerales importantes para la contracción muscular, por lo que ayuda a mejorar el rendimiento físico.

16. Semillas de girasol

Las semillas de girasol son ricas en proteínas y fibra, ayudando a aumentar la masa muscular y a favorecer la pérdida de peso.

Además, aportan potasio, que es un mineral que ayuda a prevenir los calambres, y magnesio, que participa en la contracción y relajación muscular, lo que puede mejorar el rendimiento físico. 




Comidas para aumentar masa muscular

Incluir comidas para aumentar masa muscular variadas durante el día es fundamental para distribuir bien los nutrientes.

Este es un ejemplo de cómo organizar las comidas principales y meriendas con alimentos ricos en proteínas:

ComidasDía 1Día 2Día 3
Desayuno (7h)1 vaso de jugo de naranja natural sin azúcar + 2 huevos revueltos con tomate y cebolla, acompañado con un pan de centeno, una arepa integral mediana o un wrap integral1 taza de yogur natural + 1/2 taza de granola sin azúcar + 1 taza de frutas picadas.1 taza de café sin azúcar + 2 panquecas medianas preparadas con avena, banana y canela, untadas con 1 cucharada de crema de cacahuate
Entrenamiento (9h)1 hora de ejercicios de musculación y/o aeróbico (mantener la hidratación durante la actividad física)1 hora de ejercicios de musculación y/o aeróbico (mantener la hidratación durante la actividad física)1 hora de ejercicios de musculación y/o aeróbico (mantener la hidratación durante la actividad física)
Merienda de la mañana (10:30h)2 huevos sancochados con 2 rebanadas de aguacate y 2 tostadas integrales1 vaso de leche descremada con 2 cucharaditas de cacao en polvo + 2 tostadas integrales untadas con 1 cucharadita de crema de cacahuate1 taza de yogur alto en proteínas con 1/2 banana en rodajas + 1 cucharadita de semillas de chía
Almuerzo (13h)120 g de pollo a la plancha acompañado con 1/2 taza de arroz integral y 1/2 taza de lentejas + ensalada de rúgula, tomate cherry y semillas de girasol, aderezada con vinagre de manzana y 1 cucharadita de aceite de oliva + 1 rebanada de melón1 rueda de merluza (asado al horno), acompañado con 1 taza de trigo serraceno y 1 taza de espinacas cocidas aderezadas con 1 cucharadita de aceite de oliva + 1 naranja120 g de pechuga de pavo a la plancha, acompañado con papitas de camote (batata o patata dulce) al horno y 1 taza de brócoli con zanahoria cocida, aderezada con 1 cucharadita de aceite de oliva y vinagre balsámico+ 1 pera
Merienda de la mañana (16h)1 manzana picada, untada con un poco de crema de cacahuate2 mandarinas pequeñas + 2 cucharadas de semillas de girasol1 taza de fresas picadas con 1 cucharada de avena en hojuelas
Cena (19h)

120 g de salmón a la plancha acompañado con 2 papas medianas al horno (con piel) y espárragos aderezados con aceite de oliva

1 berenjena al horno rellena con atún, vegetales y queso blanco rallado gratinado1 wrap relleno con tiras de pollo, vegetales salteados (pimentón, cebolla, zanahoria en tiras) y lechuga picadita
Merienda de la noche (21h)1 taza de yogur alto en proteínas1 huevo sancochado1 taza de leche descremad

Las cantidades incluidas en el menú varían según la edad, sexo, actividad física y si posee otra enfermedad asociada o no, por ello lo ideal es acudir a un nutricionista para que realice una evaluación completa y elabore un plan nutricional adecuado a sus necesidades. Vea qué comer antes, durante y después de entrenar.

Mantener una buena hidratación y descansar adecuadamente también son claves para aumentar masa muscular.

Información nutricional de los alimentos

La tabla muestra el aporte aproximado de calorías, proteínas y grasas por cada 100 g de algunos alimentos clave para aumentar masa muscular:

Alimento (100 g)CaloríasProteínasGrasas
Pechuga de pollo cocido194 kcal32,1 g7,3 g
Carne baja en grasa219 kcal35,9 g7,3 g
Salmón a la plancha273 kcal20,7 g21,1 g
Huevo cocido (1und)75 kcal6,5 g5,4 g
Queso blanco240 kcal17,6 g14,1 g
Cacahuates589 kcal25,4 g47,7 g
Atún166 kcal28,4 g5,8 g
Aguacate114 kcal1,1 g10,5 g
Leche desnatada35 kcal3,5 g0,2 g
Frijoles76 kcal4,7 g0,5 g

Tofu

64 kcal

6,6 g

4 g

Lentejas

93 kcal

6,3 g

0,5 g

Amaranto crudo371 kcal13,56 g7,02 g
Trigo sarraceno o alforfón (grano entero)343 kcal13,25 g3,4 g
Pavo (pechuga y sin piel)105 kcal23,4 g1,3 g
Semillas de girasol612 kcal21 g56,1 g

Estos alimentos son fáciles de incluir en la alimentación diaria, debiendo ser consumidos en conjunto con carbohidratos como arroz, pasta o pan integral, por ejemplo.

Suplementos para ganar masa muscular

Los suplementos para ganar masa muscular, como Whey Protein, creatina, BCAA o cafeína, pueden complementar la dieta cuando no es posible cubrir los requerimientos nutricionales solo con alimentos.

Lea también: 10 suplementos para aumentar masa muscular (y cómo usar)tuasaude.com/es/suplementos-para-aumentar-masa-muscular

Sin embargo, su uso debe ser evaluado y orientado por un nutricionista, quien determinará si es necesario y cuál es el más adecuado según los objetivos de entrenamiento.

Un plan nutricional individualizado, adaptado al tipo de actividad física, edad, peso y condición de salud, es fundamental para aumentar la masa muscular de forma segura y evitar efectos adversos.

Además de los suplementos, es importante mantener una alimentación equilibrada, una rutina de ejercicios de fuerza bien planificada y hábitos saludables como dormir bien y mantenerse hidratado, para favorecer el aumento de masa muscular de forma sostenida.

Cuántas calorías ingerir por día

Para ganar masa muscular es necesario mantener un superávit calórico, es decir, consumir más calorías de las que se gastan durante el día. Esto permite que el cuerpo tenga suficiente energía para reparar y construir nuevas fibras musculares después del entrenamiento.

Para tener una idea aproximada de cuántas calorías se deben ingerir al día, se puede usar la calculadora a continuación ingresando datos como edad, peso, altura y nivel de actividad física: