12 octubre 2026

Alimentos para subir las defensas.

 

Imagem ilustrativa número 1

Andreina De Almeida


Los alimentos que fortalecen el sistema inmunológico son principalmente las frutas y los vegetales, como el ajo, la fresa, la naranja y el brócoli, ya que favorecen la formación y el funcionamiento de las células del sistema inmune.

Estos beneficios se deben a que estos alimentos contienen vitamina C, vitamina A, vitamina E y compuestos bioactivos, entre otros, que ayudan a combatir infecciones y a reducir los procesos inflamatorios en el organismo.

Sin embargo, es importante recordar que los alimentos por sí solos no son suficientes para fortalecer la inmunidad. Por ello, también se recomienda mantener un buen descanso, realizar actividad física de forma regular, consumir una cantidad adecuada de agua y seguir una alimentación equilibrada y variada.

Alimentos para subir las defensas

Algunos alimentos con excelentes propiedades para aumentar el sistema inmune son:

1. Frutas cítricas

Las frutas cítricas, como la naranja, la mandarina, la acerola, la guayaba, la piña y el limón, son ricas en vitamina C, un nutriente que fortalece las funciones de las células de defensa del organismo, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico.

Además, la vitamina C actúa como antioxidante, protegiendo las células del sistema inmune contra el daño causado por los radicales libres.

Cómo consumir: la mejor forma de consumir las frutas cítricas es al natural, sin procesamiento, ya que la vitamina C puede disminuir al exponerse a la luz, al aire o al calor.

Estas frutas también pueden consumirse en forma de jugo. Sin embargo, se recomienda conservar el jugo en la nevera, en un recipiente bien cerrado.

2. Fresas

La fresa ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, ya que es rica en antioxidantes como la vitamina C, los flavonoides y las antocianinas, que protegen las células del organismo frente a los radicales libres, moléculas que pueden debilitar el sistema inmune.

Además, la fresa y otras frutas rojas, como la mora, el arándano y la frambuesa, tienen acción antiinflamatoria, lo que ayuda al organismo a responder mejor frente a las infecciones y a recuperarse más rápidamente.

Cómo consumir: la fresa puede consumirse al natural o añadirse a jugos, batidos, yogures y ensaladas, por ejemplo.

Lea también: 9 beneficios de la fresa, propiedades y cómo consumirlatuasaude.com/es/fresa

3. Batata dulce

La batata dulce es rica en betacarotenos, carotenoides que el organismo convierte en vitamina A, así como en polifenoles, flavonoides y antocianinas, que favorecen el desarrollo y fortalecimiento de las células de defensa, ayudando a fortalecer el sistema inmunológico.

La vitamina A presente en la batata dulce también contribuye a la salud de las mucosas, que actúan como barreras frente a virus, bacterias y hongos, ayudando así a prevenir problemas como gripes, alergias y resfriados. Vea aquí una lista de alimentos ricos en vitamina A.

Cómo consumir: la batata dulce puede consumirse asada, hervida o a la plancha, con o sin cáscara, en el desayuno, las meriendas, el almuerzo o la cena. 


4. Granada

La granada es una fruta que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, ya que es rica en vitamina C y polifenoles, antioxidantes que protegen las células del organismo y reducen la inflamación, ayudando a prevenir enfermedades como la gripe, la diarrea o el herpes, por ejemplo.

Además, la granada contiene taninos, que ayudan a inhibir el crecimiento de bacterias perjudiciales y a aumentar la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto mejora la absorción de vitaminas y minerales por el organismo, fortaleciendo aún más el sistema inmunológico.

Cómo consumir: la granada puede consumirse al natural, ingiriendo las semillas, o incluirse en jugos, batidos, ensaladas, yogures y postres.

También puede prepararse en forma de infusión, utilizando la cáscara, el tallo, las hojas o las flores de la planta.

5. Brócoli

El consumo de brócoli ayuda a fortalecer el sistema inmunológico gracias a su contenido de vitamina C y glucosinolatos, nutrientes y compuestos que ayudan al organismo a combatir infecciones y a reducir la inflamación.

Cómo consumir: el brócoli puede consumirse cocido en preparaciones como salteados, tortillas, tartas, guisos y sopas. Además, también puede consumirse crudo en ensaladas o jugos. Vea aquí otras formas de consumir brócoli.

6. Salmón

Gracias a su alto contenido de omega-3, el salmón favorece la regulación de las células de defensa del sistema inmunológico y posee acción antiinflamatoria, contribuyendo así a fortalecer la inmunidad. 

Cómo consumir: el salmón puede prepararse al horno o a la plancha, o consumirse crudo, en preparaciones como sashimi o carpaccio de salmón.

[articleLink_simple:alimentos-con-omega-3] 

7. Semillas de girasol

Por su alto contenido de vitamina E, un potente antioxidante, las semillas de girasol ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, protegiendo las células sanas frente a los radicales libres que pueden afectar la respuesta normal del organismo ante las infecciones.

Además, estas semillas también son ricas en zinc, un mineral fundamental para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. 

Cómo consumir: las semillas de girasol pueden añadirse a ensaladas, frutas, yogures y granola, así como utilizarse como ingrediente en la preparación de pasteles, jugos y batidos, por ejemplo.

8. Yogur natural

El yogur natural fortalece el sistema inmunológico porque es rico en probióticos, que son bacterias beneficiosas para la salud intestinal. Los probióticos ayudan a equilibrar la respuesta del sistema inmune durante las infecciones y estimulan las defensas naturales del organismo.

Cómo consumir: el yogur puede consumirse solo o acompañado de cereales, frutas y granola, y también puede utilizarse en la preparación de salsas, pasteles, panes y batidos.

9. Frutos secos

Los frutos secos, como almendras, cacahuetes, nuez de Brasil o anacardos, son ricos en zinc y selenio, nutrientes con acción antioxidante que fortalecen las células de defensa y ayudan a mejorar la inmunidad.

Cómo consumir: estos frutos secos pueden consumirse solos, crudos o tostados, añadidos a yogures, jugos o batidos, y también pueden utilizarse en bebidas vegetales, ensaladas, pasteles, panes y salsas.

10. Linaza

El consumo regular de linaza favorece el fortalecimiento del sistema inmunológico, ya que es rica en omega-3, lignanos y fibras, que activan y estimulan las células inmunitarias, además de ejercer un efecto antiinflamatorio.

Cómo consumir: se recomienda consumir la linaza en forma de harina o triturada, ya que el intestino no puede digerir la semilla entera. Puede utilizarse en la preparación de pasteles, panes, batidos y jugos, o añadirse al yogur y a las ensaladas.

11. Ajo

El ajo es uno de los alimentos más utilizados para fortalecer el sistema inmunológico gracias a un compuesto llamado alicina, que posee actividad antimicrobiana e inhibe el crecimiento y la proliferación de bacterias, virus y hongos.

Además, el ajo actúa como prebiótico, favoreciendo la multiplicación y actividad de bacterias beneficiosas en el intestino, lo que contribuye a regular y activar la respuesta inmune.

Cómo consumir: para potenciar sus beneficios, se recomienda consumir el ajo picado o machacado y dejarlo reposar durante 10 minutos antes de su uso, ya que esto aumenta la cantidad de alicina.

Puede utilizarse para condimentar carnes, ensaladas, salsas, pastas y también en la preparación de infusiones.

12. Cúrcuma

La cúrcuma es una raíz que contiene curcumina, un compuesto con acción antioxidante que protege las células frente al daño de los radicales libres.

Además, estimula el aumento de las células T del sistema inmunológico, que son las encargadas de destruir las células infectadas.

Cómo consumir: la cúrcuma puede consumirse en forma de polvo para condimentar carnes, verduras y sopas, o utilizarse en infusiones. También se encuentra disponible en cápsulas.

13. Jengibre

El jengibre es una raíz que contiene gingerol y otros compuestos bioactivos con propiedades antimicrobianas, antioxidantes y antiinflamatorias, que ayudan a prevenir infecciones bacterianas, fúngicas y virales.

Cómo consumir: puede consumirse fresco, en polvo o deshidratado, añadido a sopas, jugos, salsas, bebidas o en forma de infusión.

14. Té verde

El té verde contribuye a fortalecer el sistema inmunológico por su alto contenido de antioxidantes llamados flavonoides, que reducen la inflamación, protegen las células y mejoran la respuesta inmune.

Además, posee propiedades antimicrobianas que ayudan a combatir bacterias y virus, previniendo enfermedades como resfriados y gripes.

Cómo consumir: el té verde debe consumirse entre las comidas, ya que puede disminuir la absorción de nutrientes como el hierro y el calcio. Generalmente se recomienda tomar entre 2 y 4 tazas al día.

Menú para aumentar las defensas

En la tabla a continuación se trae un menú ejemplo de 3 días de alimentos que ayudan a aumentar las defensas:

ComidaDía 1Día 2Día 3
Desayuno1 yogur natural + 8 fresas + 1 cucharada de linaza molida1 rebanada de pan integral + 1 cucharada de crema de cacahuate + ½ papayaSmoothie con 200 ml de leche de almendras, 1 plátano y 1 cucharada de semillas de linaza
Colación de la mañana1 manzana + 5 almendras1 taza de té verde + 1 pera1 guayaba + 5 nueces
Comida1 filete de pechuga de pollo a la plancha + brócoli al vapor + 3 cucharadas de arroz integral + 1 mandarinaSalmón a la plancha + 3 cucharadas de arroz integral + ensalada de espinaca con jitomate + 10 acerolas1 muslo de pollo al horno con cúrcuma y ajo + camote cocido + 1 plato de ensalada de hojas verdes con semillas de calabaza + 1 naranja
Colación de la tarde1 rebanada de pan integral + 2 rebanadas de queso panela + 200 ml de jugo de naranja1 vaso de licuado de kiwi preparado con 200 ml de leche y 1 kiwi1 tazón de mezcla de frutos rojos + 1 yogur natural
Cena1 plato de sopa de verduras con ajo picado y jengibre1 filete de pescado en salsa + 3 cucharadas de puré de camote + ensalada de arúgulaOmelette con 2 huevos, zanahoria rallada, champiñones y cúrcuma

Este menú es solo un ejemplo. Para asegurar las cantidades y alimentos más adecuados, se recomienda consultar a un nutricionista, quien podrá elaborar un plan alimentario acorde a la edad, el nivel de actividad física y el estado de salud.

Suplementos para combatir alergias con eficacia.


La manera más eficaz de asegurar un correcto funcionamiento del organismo, incluido el sistema inmune, es llevar una alimentación saludable con presencia de todos los grupos de alimentos en una frecuencia diaria o semanal adecuadas. “No existe un alimento o grupo de alimentos único que sea capaz de protegernos y mejorar por sí solo el sistema inmunológico”, advierte Guillermo Cárdenas, dietista-nutricionista clínico en la Unitat de Suport Nutricional del Hospital Universitario Vall d’Hebron, y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética. En otras palabras, no hay suplementos alimenticios para alergias, ni para ninguna otra dolencia, tan potentes que las eviten por completo.

Sí existen ciertas sustancias que pueden ayudar a fortalecerlo y disminuir así la aparición de alergias. Y alimentos que alivian los síntomas de las alergias. “Poseen ciertas propiedades antihistamínicas, que bloquean la acción de la histamina, sustancia que se produce como consecuencia de un desequilibrio del sistema inmune", explica Cárdenas. Entre ellos, destaca los siguientes:

Antihistamínicos naturales: opciones efectivas para aliviar los síntomas de alergias

La eficacia de estos antihistamínicos naturales no llega a equipararse a la de los medicamentos específicos. "Tampoco deberíamos desaconsejar su uso, ya que está descrito un efecto antiinflamatorio y bloqueador de la histamina en algunos componentes naturales", apunta el experto quien se decanta por una opción u otra, en función de la gravedad de la sintomatología. "Si es grave (shock anafiláctico, edema de glotis …), el tratamiento será siempre farmacológico y urgente, en forma de adrenalina y/o corticoterapia. Ante una sintomatología más común, como rinitis, urticaria, moqueo, etc., los antihistamínicos y los componentes naturales con propiedades antihistamínicas tienen su papel".

Los alimentos con acción antihistamínica pueden atenuar los efectos secundarios de los medicamentos. “Deben tomarse siempre bajo supervisión o conocimiento de su alergólogo/a", advierte Cárdenas.

Alivios naturales para la rinitis, la ronquera o la urticaria

A pesar de que científicamente no es posible confirmar la efectividad de los antihistamínicos naturales, sí es posible mencionar aquellos que presentan ciertas propiedades que podrían contrarrestar los efectos de la histamina, aunque no haya podido demostrarse con certeza la relación causa-efecto. Laura Andurell, dietista-nutricionista y colega de Cárdenas en el Hospital Universitario Vall d’Hebron, destaca los siguientes:

Frutas y Hortalizas. Por su contenido en vitamina C.

Leches fermentadas. Por su efecto probiótico.

Pescados, semillas oleaginosas y frutos secos. Por su contenido en omega 3.

Cúrcuma. Por sus posibles propiedades antiinflamatorias y bloqueadoras de la histamina, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar ese efecto en humanos.

Quercetina. Este flavonoide podría ser eficaz en rinitis, conjuntivitis, eccemas y urticaria. Además, tendría propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar este efecto en humanos. Su principal fuente son las frutas y vegetales, en forma de glucósido, entre las que destacan la cebolla, achicoria, ajo, te negro, lechuga, coles, espinaca, hinojo, espárrago, rúcula, manzana, mora, uva, cereza y ciruela.

Bromelaína. Es una enzima de origen vegetal constituida por la mezcla de bromelina A y B, obtenidas a partir del jugo de los tallos y fruto de la piña. Se ha asociado a la reducción de la hinchazón, la inflamación y el dolor, especialmente, de los senos nasales y paranasales, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar este efecto en humanos.

Helicroso o Sol de Oro (Helicrhysum italicum). Esta planta herbácea podría  ayudar con la sintomatología de la rinitis, bronquitis y alergias primaverales, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar este efecto en humanos. Su acción principal consistiría en inhibir la liberación de histamina y estimular la secreción de catecolaminas antiinflamatorias.

Efedrina. Este alcaloide extraído de la ephedra se ha asociado a la menora de la congestión nasal de forma ocasional, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar este efecto en humanos. Su consumo debe hacerse siempre consultando previamente a un profesional de la salud y tomando las precauciones necesarias en relación con sus efectos adversos y contraindicaciones.

Cómo adaptar tu dieta a la alergia al trigo

La primera medida es "excluir el trigo y sus variedades, como la espelta, la escanda o el kamut. Los cereales y derivados sin gluten, así como los alimentos etiquetados sin gluten, son seguros para el consumo de personas con alergia al trigo”, explica el experto.

Al retirar este cereal, deberemos prestar especial atención a que el consumo de fibra, zinc y ácido fólico sea el adecuado. En especial, tomar de forma habitual otros cereales o pseudocereales ricos en fibra, a ser posible de grano entero: arroz, avena, cebada, centeno, trigo sarraceno o alforfón, mijo, quinoa y cualquier versión comercializada sin gluten de los cereales. "Todos estos cereales podrán consumirse sin problemas, siempre y cuando se asegure que su cultivo y procesamiento ha sido independiente del de trigo ", advierte.



Dieta para personas con intolerancia al gluten

El gluten es una proteína vegetal presente en algunos cereales como el trigo de forma natural y usada en la industria por sus propiedades tecnológicas. Por esta razón está presente en una gran cantidad de productos.

Al igual que en la alergia al trigo, una dieta para personas con intolerancia al gluten exige la exclusión del mismo. Se debe evitar el consumo de cereales que contengan gluten de forma natural (tales como trigo, centeno, cebada, espelta, kamut o sus variedades híbridas y productos derivados), o de aquellos cereales puedan estar contaminados en la producción, como la avena.  

El logo ‘sin gluten’ asegura una presencia <20 ppm de gluten (<20 miligramos de gluten por kilogramo de alimento), y es seguro para el consumo de las personas que deben retirar el gluten de su dieta. Por otro lado, los logos con el mensaje de  muy bajo en gluten informan de una presencia < 100 ppm de gluten (<100 miligramos de gluten por kilogramo de alimento); los alimentos con este logo no se aconsejará su consumo en las personas que no deben ingerir gluten.

Una dieta sin gluten suele ser pobre en fibra, “por lo que será necesario el consumo habitual de frutas y verduras frescas, legumbres, semillas y frutos secos y cereales integrales libres de gluten como la quinoa, alforfón o trigo sarraceno, maíz o el arroz”.

Alimentos para personas con intolerancia a la lactosa y/o con alergia a la proteína de la leche

La intolerancia a la lactosa suele confundirse con la alergia a la proteína de la leche de vaca. "La intolerancia a la lactosa cursa con sintomatología digestiva (dispepsia, diarreas, distensión abdominal) debido a la no asimilación de la lactosa (azúcar natural) presente en lácteos y derivados. En estos casos recomendamos optar por leche y derivados lácteos sin lactosa. Según la sensibilidad, en algunos casos se podrá consumir yogures, otras leches fermentadas y quesos, especialmente los más curados, ya que contienen menos lactosa por ración comestible y pueden ser tolerados por personas con grados más leves de intolerancia", aclara el experto.

La alergia a la proteína de la leche de vaca (caseína, alfa-lactoalbumina y beta-lactoglobulina) cursa con sintomatología provocada por una reacción del sistema inmune. “La recomendación es retirar de forma estricta todo el grupo de alimentos de lácteos y derivados, incluidos los procedentes de cabra y oveja, y también todos aquellos alimentos que contengan leche o proteína de leche en su composición”, añade Cárdenas.  

Cuando se trata de niños se aconseja retirar la ternera por similitud proteica y por precaución el tiempo que le indique el alergólogo/a. En los bebés lactantes diagnosticados de alergia a la proteína de leche de vaca, "la madre no podrá consumir leche ni derivados lácteos. También habrá que revisar que los cereales para el desayuno, panes especiales, bollería y, en general, los alimentos altamente procesados, no contengan leche o proteína de leche de vaca o sus trazas. Como sustituto habrá que optar por bebidas vegetales alternativas enriquecidas en calcio y vitamina D, y sin azúcares añadidos. Hay leches de fórmula diseñadas específicamente hasta el año y medio de vida donde la fuente proteica no es láctica", añade Cárdenas.

El principal riesgo a la hora de retirar la proteína de la leche de vaca y suprimir el consumo de un grupo de alimentos básico como es los lácteos y derivados, es el déficit de calcio y vitamina D, básicos para una adecuada salud ósea en todas las etapas de la vida. En estos casos, para asegurar un aporte interesante de calcio, "deberemos asegurar la presencia de alimentos como las bebidas vegetales enriquecidas en calcio y/o vitamina D, las legumbres, semillas remojadas o en crema, frutos secos, hortalizas de hoja, huevos y pescados en conserva.”

¿Y si tengo alergia a los frutos secos?

En este caso basta con realizar una dieta de exclusión de frutos secos (nueces, pistachos, almendras, cacahuetes, anacardos…) y revisar los etiquetados para que no haya trazas de este alérgeno.

También se debe evitar la contaminación cruzada entre alimentos. “Hay personas que pueden hacer reacción simplemente con el contacto a un fruto seco, si bien las reacciones más peligrosas son tras su ingesta", destaca Andurell. Por último recuerda la necesidad de informar de esta alergia cuando se coma fuera de casa.

Para suplir los nutrientes de los frutos secos, “debemos asegurar el consumo de frutas y verduras por su presencia de fibra, carnes, pescados y huevos por el aporte proteico, así como legumbres (proteína y fibra), y aceite de oliva por su aporte de grasas saludables", sostiene Andurell.

Mandarinas cuya vitamina C puede considerarse como uno de los suplementos alimenticios para alergias
Los cítricos, por su contenido en vitamina C y su efecto sobre el sistema inmunitario, suelen encabezar las listas de alimentos considerados como ‘antihistamínicos naturales’. FOTO: Foto de Dessy Dimcheva en Unsplash.

¿Son los suplementos alimenticios para alergias una opción realmente eficaz ?

Además de los alimentos de la dieta, los síntomas de las alergias e intolerancias alimentarias pueden aliviarse con suplementos alimenticios. Laura Andurell aconseja tomar pre y probióticos para regular la microbiota y así mitigar la diarrea, síntoma habitual en los casos de celiaquía o de intolerancia a la lactosa.

En el caso de hinchazón abdominal y/o gases, "el hinojo, semillas de cilantro y el comino podrían tener una acción carminativa, es decir, ayuda a eliminar los gases y disminuir la hinchazón del abdomen, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar ese efecto en humanos.

Cuando la reacción alérgica se manifiesta en la piel, Andurell aconseja caléndula y/o aloe vera por vía tópica En infusión se puede utilizar para la inflación de las mucosas bucofaríngeas. "La parte floral de la caléndula (Calendula officinalis L.) podría tener una acción antinflamatoria y cicatrizante, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar ese efecto en humanos".

Por su parte, "el aloe vera reúne propiedades que podrían ser cicatrizantes, antinflamatorias e immunoduladoras, y su contenido en mucílagos suma un efecto calmante eficaz en las alergias cutáneas, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar ese efecto en humanos.", describe.  

Vitamina C para fortalecer el sistema inmune

La vitamina C podría contribuir a la prevención de las alergias, "ya que actúa reforzando la inmunidad inespecífica", sostiene la dietista-nutricionista. Este micronutriente se encuentra en "las frutas y hortalizas frescas en general, como la acerola, los cítricos, las fresas, el pimiento rojo…".

La equinácea podría actuar sobre el sistema inmunitario estimulando la producción de linfocitos y citoquinas, aunque la evidencia científica no ha podido demostrar ese efecto en humanos.", advierte.

Dieta para la enfermedad de Crohn: qué comer durante un brote y en remisión

 



Dra. Amil López ViéitezDietista-Nutricionista

Este artículo original de 2017 ha sido revisado en 2026 en base a las nuevas guías y evidencia científica.

La alimentación en la enfermedad de Crohn debe adaptarse a la actividad de la enfermedad, la zona del aparato digestivo afectada, la existencia o no de estenosis, cirugías previas, síntomas y estado nutricional.

La enfermedad de Crohn forma parte de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII). Es una enfermedad inflamatoria crónica inmunomediada que puede afectar a cualquier zona del aparato digestivo, desde la boca hasta el ano.

A diferencia de la colitis ulcerosa, cuya inflamación se limita al colon y suele extenderse de forma continua desde el recto, en Crohn las lesiones pueden aparecer de forma discontinua y afectar a capas más profundas de la pared intestinal.

Ambas enfermedades pueden alternar brotes y períodos de remisión.

Qué es la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica en cuya aparición intervienen múltiples factores:

  • Predisposición genética.
  • Alteraciones de la respuesta inmunitaria.
  • Microbiota intestinal.
  • Factores ambientales.

No está provocada por un único alimento ni por comer de manera incorrecta.

Puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo, aunque son frecuentes la afectación del íleon terminal y del colon.

Los síntomas varían según la localización y actividad de la enfermedad y pueden incluir:

  • Diarrea.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida de peso.
  • Fatiga.
  • Fiebre.
  • Pérdida de apetito.
  • Úlceras bucales.
  • Anemia.

En algunos pacientes pueden aparecer además estenosis, fístulas o abscesos.

¿Puede la dieta tratar la enfermedad de Crohn?

En Crohn la respuesta es más compleja que en otras enfermedades digestivas.

Una alimentación saludable es importante para prevenir la malnutrición y mantener un adecuado estado nutricional, pero existen además intervenciones nutricionales específicas capaces de reducir la actividad inflamatoria e inducir remisión en determinados pacientes.

Las principales son:

  • Nutrición enteral exclusiva (EEN).
  • Dieta de exclusión para Crohn (CDED) combinada con nutrición enteral parcial (PEN) en determinados pacientes.

Estas estrategias son tratamientos nutricionales estructurados y deben realizarse bajo supervisión del equipo de gastroenterología y de un dietista-nutricionista con experiencia en enfermedad inflamatoria intestinal.

No deben confundirse con una simple dieta blanda o una dieta baja en residuos.

Nutrición enteral exclusiva en enfermedad de Crohn

La nutrición enteral exclusiva o EEN consiste en sustituir temporalmente toda la alimentación habitual por una fórmula nutricional completa.

Generalmente se utiliza durante unas 6-8 semanas.

El consenso ECCO de 2025 considera que la nutrición enteral exclusiva es eficaz para inducir la remisión clínica y endoscópica en pacientes con Crohn leve o moderado, tanto en niños como en adultos, aunque su utilización está especialmente consolidada en población pediátrica.

Las fórmulas poliméricas suelen ser la opción preferente porque son nutricionalmente completas y mejor toleradas que las fórmulas elementales.

Nutrición enteral en niños y adolescentes

En Crohn pediátrico, la nutrición enteral exclusiva tiene un papel especialmente importante porque puede:

  • Inducir remisión.
  • Favorecer la recuperación nutricional.
  • Ayudar a mantener el crecimiento.
  • Evitar o reducir la exposición a corticoides en determinados casos.

Por eso, cuando un niño o adolescente presenta enfermedad de Crohn activa, la alimentación no debe improvisarse únicamente con una lista de alimentos “permitidos”.

Dieta de exclusión para Crohn: CDED + PEN

Otra estrategia estudiada es la Crohn’s Disease Exclusion Diet (CDED) combinada con nutrición enteral parcial.

La CDED es una dieta estructurada por fases que limita determinados alimentos procesados y componentes de la dieta mientras incluye una selección concreta de alimentos.

En las primeras fases se combina con una fórmula de nutrición enteral que proporciona aproximadamente parte de las necesidades energéticas.

Un ensayo clínico aleatorizado mostró que CDED + nutrición enteral parcial podía inducir una remisión sostenida en niños y adultos jóvenes con Crohn.

El consenso ECCO 2025 considera que:

  • Puede ser una alternativa a EEN en niños.
  • Puede considerarse en determinados adultos con Crohn leve-moderado.
  • No existe evidencia suficiente para recomendar CDED sin nutrición enteral parcial como tratamiento de inducción.

No debe iniciarse simplemente descargando una lista de alimentos de internet, porque es una dieta restrictiva y requiere seguimiento nutricional.



Dieta durante un brote de Crohn

Fuera de estas terapias nutricionales específicas, la dieta durante un brote debe adaptarse a los síntomas y a la situación nutricional.

No existe una lista universal de alimentos para todas las personas con Crohn.

Asegura suficiente proteína

Durante la enfermedad activa aumentan las necesidades proteicas. Las guías ESPEN recomiendan aproximadamente 1,2-1,5 g de proteína/kg de peso/día en adultos con EII activa.

Según tolerancia pueden utilizarse:

  • Pescado.
  • Pollo o pavo.
  • Huevos.
  • Lácteos si se toleran.
  • Tofu y otras fuentes vegetales si resultan adecuadas.

En caso de pérdida de peso o malnutrición puede ser necesario aumentar también el aporte energético o utilizar suplementos nutricionales.

No todas las personas con Crohn activo necesitan automáticamente una dieta “hipercalórica”.

Comidas pequeñas si tienes poco apetito

Si existe saciedad precoz, dolor o poco apetito puede resultar más cómodo realizar comidas de menor volumen repartidas durante el día.

No existe la obligación de hacer exactamente cinco o seis comidas.

La frecuencia debe adaptarse a la tolerancia y a la capacidad para cubrir las necesidades nutricionales.

Fibra y enfermedad de Crohn: depende de si existen estenosis

Este es uno de los puntos más importantes. No se recomienda una dieta baja en fibra de forma sistemática a todas las personas con Crohn.

El consenso ECCO 2025 no encuentra evidencia suficiente para recomendar dietas altas o bajas en fibra como tratamiento para inducir o mantener la remisión.

Sin embargo, existe una excepción importante: Crohn estenosante con síntomas obstructivos.

Si existe una estenosis intestinal

Las estenosis pueden dificultar el paso del contenido intestinal.

Si tienes una estenosis conocida y aparecen síntomas como:

  • Dolor abdominal después de comer.
  • Distensión importante.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Dificultad para expulsar gases o heces.

puede estar indicada una dieta con menos fibra voluminosa, siempre individualizada.

Alimentos como frutos secos enteros, semillas, verduras muy fibrosas, pieles, palomitas o grandes cantidades de legumbres enteras pueden requerir adaptación.

La forma de preparación es importante: triturar, pelar, cocinar y masticar bien puede mejorar la tolerancia.

Una obstrucción intestinal es una urgencia médica y no debe manejarse únicamente modificando la dieta.

Si no existen estenosis

No hay motivo para retirar indefinidamente frutas, verduras, legumbres y cereales integrales si se toleran.

En remisión interesa recuperar progresivamente una dieta lo más variada posible.

¿Hay que retirar el gluten en Crohn?

No. La enfermedad de Crohn no requiere una dieta sin gluten salvo que exista enfermedad celíaca u otra indicación individual.

Durante un brote puedes tolerar mejor arroz, patata o panes menos ricos en fibra, pero eso no significa que el gluten sea responsable de la inflamación.

Eliminarlo sin necesidad puede dificultar la variedad de la dieta.

¿Hay que retirar la lactosa?

Tampoco de manera sistemática. Algunos pacientes toleran peor la lactosa durante períodos de enfermedad activa, pero otros pueden tomar lácteos sin problemas.

Si aparecen síntomas claros después de consumir lactosa se pueden utilizar temporalmente:

  • Leche sin lactosa.
  • Yogures según tolerancia.
  • Quesos con bajo contenido en lactosa.

Evitar innecesariamente todos los lácteos puede reducir el aporte de calcio, proteínas y vitamina D.

¿Hay que reducir mucho la grasa?

No todos los pacientes necesitan una dieta muy baja en grasa. Sin embargo, puede ser necesario adaptarla en situaciones concretas:

  • Esteatorrea.
  • Diarrea tras resección del íleon.
  • Malabsorción de ácidos biliares.
  • Mala tolerancia individual a comidas muy grasas.

En general, prioriza aceite de oliva virgen extra, pescado y preparaciones sencillas, y limita fritos y comidas muy grasas si empeoran tus síntomas.

Hidratación durante un brote

Si existe diarrea debes prestar especial atención a la hidratación. Puedes utilizar:

  • Agua.
  • Caldos.
  • Infusiones suaves.
  • Soluciones de rehidratación oral cuando las pérdidas sean importantes.

Las necesidades dependen del número de deposiciones, fiebre, temperatura ambiental, actividad física y situación clínica.

No existe una cifra universal de dos litros para todo el mundo.

Alimentos que pueden empeorar síntomas durante un brote

No necesariamente aumentan la inflamación, pero algunas personas toleran peor:

  • Alcohol.
  • Grandes cantidades de café o cafeína.
  • Comidas muy picantes.
  • Fritos.
  • Bebidas con gas.
  • Polialcoholes como sorbitol, manitol o xilitol.
  • Grandes cantidades de fibra insoluble cuando existe diarrea intensa.

La tolerancia es muy individual.

¿Sirve la dieta FODMAP para Crohn?

La dieta baja en FODMAP no debe utilizarse para tratar la inflamación activa de la enfermedad de Crohn.

Puede ser útil en algunos pacientes cuya enfermedad está en remisión pero mantienen síntomas similares al síndrome de intestino irritable, como:

  • Gases.
  • Hinchazón.
  • Dolor abdominal.
  • Diarrea funcional.

Un ensayo clínico controlado mostró mejoría de síntomas intestinales en pacientes con EII quiescente, pero sin demostrar una reducción de la inflamación intestinal.

Por eso, antes de iniciar una dieta FODMAP es importante comprobar que los síntomas no se deben a actividad inflamatoria.

Además, debe ser una intervención temporal seguida de una fase de reintroducción.

Dieta para Crohn en fase de remisión

Cuando la enfermedad está controlada y no existen estenosis sintomáticas, el objetivo es recuperar una alimentación variada y evitar restricciones innecesarias.

En ausencia de una dieta terapéutica específica indicada por el equipo sanitario, ECCO recomienda seguir principios de alimentación saludable similares a los de la población general.

Prioriza:

  • Verduras y hortalizas según tolerancia.
  • Fruta.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Pescado.
  • Huevos.
  • Frutos secos y semillas si no existen estenosis.
  • Aceite de oliva virgen extra.

Y evita que la alimentación se base principalmente en:

  • Productos ultraprocesados.
  • Carnes procesadas.
  • Bebidas azucaradas.
  • Snacks y bollería de consumo habitual.

No existe actualmente una dieta convencional que garantice evitar nuevos brotes en todos los pacientes.

Almidón resistente y microbiota

Alimentos como legumbres, avena, patata o arroz cocinados y posteriormente enfriados pueden aportar almidón resistente.

Parte de este almidón llega al colon y puede ser fermentado por la microbiota generando ácidos grasos de cadena corta.

Es un mecanismo interesante, pero no podemos afirmar que aumentar el almidón resistente regenere por sí solo la pared intestinal ni prevenga los brotes de Crohn.

Debe incorporarse dentro de una dieta variada y según tolerancia.

¿Plantago ovata, salvado o suplementos de fibra?

No existe evidencia suficiente para recomendar psyllium, salvado, almidón resistente u otros suplementos de fibra como tratamiento para inducir o mantener la remisión de Crohn.

Pueden utilizarse en situaciones concretas para regular el tránsito, pero deben valorarse individualmente.

En pacientes con estenosis u obstrucción potencial, algunos suplementos de fibra pueden ser inapropiados.

Déficits nutricionales frecuentes en Crohn

La enfermedad de Crohn puede aumentar el riesgo de déficits nutricionales debido a:

  • Menor ingesta.
  • Inflamación.
  • Diarrea.
  • Malabsorción.
  • Cirugías intestinales.
  • Restricciones alimentarias.
  • Determinados tratamientos.

Conviene vigilar especialmente:

Hierro

Las pérdidas sanguíneas y la inflamación pueden favorecer anemia.

Si existe anemia debe determinarse si se debe a déficit de hierro, inflamación u otras causas antes de elegir el tratamiento.

Vitamina B12

Tiene especial importancia en personas con afectación del íleon terminal o resecciones ileales, porque esta es la zona principal donde se absorbe la vitamina B12.

En estos pacientes puede ser necesario controlar periódicamente sus niveles.

Folato

Puede ser insuficiente por dieta, malabsorción o determinados medicamentos.

La sulfasalazina puede reducir la absorción de folato, por lo que el médico puede valorar suplementación.

Vitamina D y calcio

La vitamina D es uno de los déficits frecuentes en enfermedad inflamatoria intestinal.

También debe vigilarse el aporte de calcio, especialmente cuando:

  • Se evitan lácteos.
  • Existe malabsorción.
  • Se han utilizado corticoides durante períodos prolongados.

Los corticoides pueden aumentar el riesgo de pérdida de masa ósea y osteoporosis, por lo que la salud ósea merece especial atención.

Zinc y otros micronutrientes

La diarrea intensa puede aumentar las pérdidas de zinc.

Otros micronutrientes deben valorarse según síntomas, localización de la enfermedad, dieta, cirugías y analíticas.

No es recomendable suplementar rutinariamente zinc, selenio o grandes dosis de vitaminas antioxidantes simplemente por tener Crohn.

Medicamentos y nutrientes en Crohn

Algunos tratamientos pueden influir sobre el estado nutricional.

Sulfasalazina

Puede disminuir la absorción de ácido fólico. En determinadas personas se recomienda suplementación de folato bajo supervisión médica.

Corticoides

Su uso prolongado puede favorecer pérdida de masa ósea y aumentar el riesgo de osteoporosis.

Conviene vigilar vitamina D, calcio, proteínas, ejercicio de fuerza y salud ósea.

Colestiramina

Puede utilizarse en determinadas personas con diarrea por malabsorción de ácidos biliares, especialmente tras enfermedad o resección ileal.

Su uso prolongado puede interferir con la absorción de vitaminas liposolubles A, D, E y K y con algunos medicamentos, por lo que debe controlarse individualmente.

Metotrexato

Cuando se utiliza metotrexato suele asociarse suplementación con ácido fólico según la pauta prescrita por el especialista.

No modifiques suplementos o medicación sin consultar con tu médico.

Crohn y resección del íleon

Si has tenido una resección intestinal, las recomendaciones pueden ser diferentes a las de una persona con Crohn sin cirugía.

La resección del íleon puede aumentar el riesgo de:

  • Déficit de vitamina B12.
  • Malabsorción de sales biliares.
  • Diarrea.
  • Alteraciones en la absorción de grasas.

Cuanto mayor sea la longitud intestinal resecada, más importante es individualizar la dieta y el seguimiento nutricional.

Tabaco y enfermedad de Crohn

Este es un aspecto del estilo de vida especialmente importante. Fumar empeora la evolución de la enfermedad de Crohn y se asocia con mayor riesgo de recurrencia y necesidad de tratamientos y cirugía.

Si fumas, dejar el tabaco es una de las intervenciones modificables más importantes para mejorar el pronóstico de la enfermedad.

Probióticos y enfermedad de Crohn

No podemos recomendar de forma general un probiótico para inducir o mantener la remisión de la enfermedad de Crohn.

Los probióticos son productos muy diferentes entre sí y la evidencia disponible no permite extrapolar el posible efecto de una cepa o formulación a todas las demás.

No sustituyen al tratamiento médico ni a las terapias nutricionales con eficacia demostrada.

Alimentos que NO necesitas eliminar automáticamente si tienes Crohn

Tener enfermedad de Crohn no significa que debas excluir para siempre:

  • Gluten.
  • Lácteos.
  • Fruta.
  • Verduras.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Grasas saludables.

Las restricciones deben depender de:

  • Actividad de la enfermedad.
  • Tolerancia individual.
  • Localización.
  • Presencia de estenosis.
  • Cirugías previas.
  • Déficits nutricionales.

Las dietas demasiado restrictivas pueden aumentar el riesgo de malnutrición y reducir innecesariamente la calidad de vida.

Preguntas frecuentes sobre dieta y enfermedad de Crohn

¿Qué puedo comer durante un brote de Crohn?

Depende de los síntomas y de la localización de la enfermedad. Es importante asegurar suficientes proteínas y energía y adaptar temporalmente la fibra, grasa o lactosa si empeoran la tolerancia. Si existe una estenosis, las recomendaciones sobre fibra son diferentes.

¿La nutrición enteral puede tratar un brote de Crohn?

Sí. La nutrición enteral exclusiva es una terapia nutricional capaz de inducir remisión en Crohn leve-moderado y tiene un papel especialmente establecido en niños y adolescentes.

¿Qué es la dieta CDED?

Es una dieta de exclusión específica para enfermedad de Crohn que se combina, en sus protocolos mejor estudiados, con nutrición enteral parcial. Puede utilizarse en determinados pacientes bajo supervisión profesional.

¿Hay que eliminar el gluten?

No, salvo que exista enfermedad celíaca u otra indicación específica.

¿Puedo tomar lácteos?

Sí, si los toleras. Algunas personas presentan intolerancia temporal a la lactosa durante los brotes, pero no es necesario eliminarla de forma preventiva.

¿Hay que evitar la fibra?

No de forma general. La restricción de fibra tiene especial importancia cuando existe Crohn estenosante con síntomas obstructivos. Fuera de esa situación, no se recomienda mantener indefinidamente una dieta baja en fibra.

¿La dieta FODMAP reduce la inflamación?

No. Puede reducir determinados síntomas digestivos en pacientes con EII en remisión y síntomas tipo intestino irritable, pero no se considera un tratamiento de la inflamación activa.

¿Qué dieta debo seguir cuando estoy en remisión?

Si no existe una terapia nutricional específica indicada por tu equipo sanitario, intenta seguir una dieta saludable, variada y poco procesada, reintroduciendo los alimentos que hayas restringido durante el brote según tolerancia.

¿Necesito suplementos?

Depende de tus analíticas, localización de la enfermedad, cirugías, alimentación y medicación. Hierro, vitamina B12, folato, vitamina D, calcio y zinc son algunos nutrientes que pueden requerir vigilancia específica.

No existe una única dieta para la enfermedad de Crohn válida para todos los pacientes. Durante un brote debemos asegurar un buen estado nutricional y adaptar la alimentación a los síntomas y posibles complicaciones.

A diferencia de la colitis ulcerosa, en Crohn existen terapias nutricionales específicas como la nutrición enteral exclusiva y la CDED combinada con nutrición enteral parcial que pueden utilizarse para inducir la remisión en determinados pacientes.