El té es, después del agua, la bebida que más se consume en el mundo. Se estima que cada día se toman unos tres millones de tazas de esta bebida en todo el mundo.

Pero hay muchos tipos diferentes de té (hasta 20.000 variedades distintas) y a menudo nos referimos a ellos por colores: té verde, té blanco, té negro, té rojo… y también té azul. ¿Lo conoces? Te descubrimos qué es el té azul y cuáles son sus beneficios.

¿QUÉ ES EL TÉ AZUL?

Todos los tipos de té provienen de la misma plantaCamellia sinensis, la diferencia entre ellos está en el proceso al que se someten las hojas para producir el té.

El té azul es el té Oolong (que, en China, su país de origen, se conoce como Wulong, dragón negro), un tipo de té tradicional chino que se elaborado con hojas parcialmente oxidadas. El proceso de oxidación consiste en exponer, de forma controlada, las hojas de té al oxígeno del aire para que se produzcan una serie de reacciones químicas que modifican su sabor, color o aroma.

Para entendernos, el grado de oxidación del té Oolong es parcial y se situaría entre el té verde (que no tiene nada, o un mínimo, de oxidación) y el té negro (muy oxidado), aunque hay muchos tipos y grados de oxidación dentro del mismo té azul (entre un 10% y un 70% de oxidación). Las hojas de las variedades menos oxidadas tienen un color verde azulado, de ahí que se conozca como té azul.

Aunque tanto el color de la bebida (que nunca será azul, sino amarilla o ámbar) como su sabor puede variar bastante en función del grado de oxidación, suele considerarse un té fresco, afrutado y a la vez robusto, más suave y dulce que el té negro. Cuanto menos oxidado, más floral y suave será su sabor y más transparente su aspecto.

PROPIEDADES Y BENEFICIOS DEL TÉ AZUL

El té Oolong atesora muchas propiedades saludables y a menudo se dice que junta en una bebida los beneficios del té verde y los del té negro.

  • Es rico en antioxidantes: contiene polifenoles antioxidantes que previenen el daño celular provocado por los radicales libres y reducen, así, el riesgo de sufrir diversas enfermedades crónicas. También pueden reducir los signos del envejecimiento prematuro.
  • Efecto antiinflamatorio: algunos de los compuestos antioxidantes que se forman durante el proceso de oxidación tienen propiedades antiinflamatorias que hacen que el consumo de té Oolong se haya asociado a una reducción de la inflamación crónica, responsable de diversas enfermedades.
  • Control del azúcar en sangre: hay investigaciones que apuntan a que puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina.
  • Ayuda a controlar el peso: contiene cafeína y catequinas que, de acuerdo con algunos estudios, estimulan el metabolismo y la quema de grasas y lo convierten en un complemento útil a las dietas para perder o controlar el peso.
  • Favorece la salud del corazón: las catequinas y polifenoles ayudan a reducir tanto los niveles de colesterol como los de presión arterial, con lo que promueven la salud cardiovascular.
  • Fortalece huesos y dientes: su contenido en flúor, magnesio y calcio puede ayudar a fortalecer los huesos y los dientes y a prevenir la caries.
  • Mejora la concentración: la cafeína y la L-teanina pueden mejorar la atención, el estado de ánimo, el cansancio y la memoria.

¿CÓMO SE PREPARA EL TÉ AZUL O TÉ OOLONG?

Para preparar una taza de té Oolong, lo primero es elegir la variedad que más te guste. Como hemos visto, hay muchos grados de oxidación diferente y en función de si te gusta más frutal o menos debes optar por una u otra. Cuando ya tengas tus hojas de té, lo único que tienes que hacer es:

  • Separa unos 3 gramos de té por taza (de unos 200 ml).
  • Calienta el agua a unos 85 °C y viértela sobre las hojas de té.
  • Deja infusionar entre 1 y 5 minutos (en función de la intensidad que quieras).
  • Cuélalo para separar las hojas y disfruta de tu té.