21 octubre 2021

BO.NI.TAS





Bonitas las personas que no tienen dos caras, ni monedas trucadas, las que no se cambian la chaqueta según les convenga. Venga ya, que nos sobran chaqueteros. Bonitas las descaradas que no dejan pasar ni una, que pasan del qué dirán, que celebran lo que vendrá. Bonitas las personas que unen y aportan, las que se portan cuando los portazos suenan. Bonitas las que abren las ventanas y los brazos. Bonitas las personas que son refugio y hogar y brisa y risa de la que reconforta.
Bonitas las personas que ríen y lloran a la vez, eso es un arte. Las que se alegran de los logros y triunfos del resto. ¡Sumáis!. Bonitas las personas que ven el vaso medio lleno, que se llenan de síes, las que sí dan el puto paso. Bonitas las que contagian entusiasmo, que aman mucho y bien, que te toman de la mano y te susurran al oído: esto también pasará. Un ole por las personas que están sin importar el temporal.
Bonitas las que gritan cuando la vida se empeña en asfixiar con días sin fin y noches finales. Bonitas las personas que muestran sus debilidades, sus frustraciones titilantes, sus miedos profundos… hay que tenerlos muy grandes para enseñar los demonios y los pozos sin fondo que llevamos dentro.
Bonitas las personas que agradecen los pequeños detalles porque ahí reside su grandeza. Bonitos los grandes que son humildes y los humildes que lo dan todo sin esperar nada a cambio. Bonitas las personas que desprenden verdad y luz y fuego. Las que tienen faros y mares en la mirada. Las pasionales, las soñadoras, las que se desesperan y las que esperan. Bonitas las personas que aprenden de los que saben y no envidian a los que tienen.
Me quedo con esas.
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PD.1. Si tienes personas bonitas cerca, no las sueltes que escasean.
PD.2. Bonitas las que pasan página y siguen, siguen, siguen.
PD.3. Bonitas las que infunden valor y no confunden.
Besazos apretaos’
©Myriam Imedio

Reflexión




 "Uno mismo puede regalarse la luz. Pero, uno mismo también puede quitársela"-Siddharta Gautama.

Todo depende de como TÚ manejes tus emociones y transformes tus días.
Por ello, no permitas que nada te atormente, robe tu paz y tu energía positiva, no permitas que la fragilidad desvanezca tu sonrisa, no permitas que las circunstancias siembren dudas en tu corazón, no des el poder a otro de dominar tus sentimientos, aprende a esperar, sé paciente, aprende a comprender, sé tolerante, no reacciones, no te enojes, es aquí y ahora que tu fuerza y tu fortaleza interior hacen su trabajo, trata de borrar de tu vida poco a poco los ¿por qué? que tanto atormentan.
Siempre necesitamos tiempo, ese que a veces queremos apurar y otras detener, pero todo debe fluir a su tiempo y en armonía.
Dale rienda suelta a tu vida, a tus alegrías y agrega, serenidad, inteligencia y astucia, permitete volar alto, dejate llevar muy lejos, donde el silencio de tu corazón permita emanar nuevamente paz... Por favor no repitas "ojalá fuera tan fácil como se dice" "es difícil" "no puedo" porque aún ni siquiera lo intentas... Buscar tu paz, tu felicidad y sobre todo tu armonía siempre vale más que cualquier sacrificio, sólo debes poner mucho de tu parte.
Que sea un día para empezar a transformarte.
Onshivaom

"Todo afecta a todo.






En este universo, cuando una cosa cambia, todo cambia.
De aquí el gran poder del ser humano
para cambiar el mundo cambiándose a sí mismo"-Nisargadatta
Cambia el patrón de tus pensamientos y cambiarás todo... Y es que pasa, que una de las relaciones más tóxicas que tenemos en la vida es con nuestra mente. No sólo por lo que nos dice, sino por la obediencia y fidelidad que le tenemos. Si la mente fuera una persona de carne y hueso, seguramente caminaríamos lejos de ella. O al menos, no le creeríamos todo lo que nos dice.
Siempre nos está ordenando que hacer y que no. Lo que esta bien y mal. Nos habla sobre lo posible y lo imposible. Nos sube y nos baja en segundos. Más allá de estar equivocada o no, debemos darnos cuenta que escucharla no nos ha llevado a estar en paz. Por lo tanto, tenemos que revisar cómo queremos relacionarnos con ella.
Ante todo, comenzar por ponerla en su lugar. Es decir, quitarla del lugar de poder que le hemos dado y comenzar a escucharla como quien escucharía otra persona. Escucharla hasta vaciarla. Haciendo silencio, escribiendo lo que nos dice o poniendo en palabras lo que escuchamos. Hacerlo consciente. Reconocer que una cosa soy yo, y otra es la mi mente.
Cuando esto ocurra, comenzaremos a escucharnos de verdad. Comenzaremos a escuchar a nuestra conciencia, que siempre habla bajito, no juzga y acepta. No busca dividir con el enojo sino acercar con entendimiento y aceptación. Y puede ver más allá de todo lo que la mente puede ver.
Por eso, cuando llegue el dolor, hagamos silencio... Porque como nos dice Cerati en una de sus canciones: "Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer".
Si escuchamos atentos sabremos sanarnos nosotros mismos y empezaremos a mirar las situaciones de una manera diferente.
Que sea una día para entender que solamente TÚ te puedes dar la PAZ que estás buscando.
Onshivaom