10 febrero 2022

¿Por qué nunca deberías usar papel de aluminio para cocinar?


¿Por qué nunca deberías usar papel de aluminio para cocinar?

A pesar de que hasta hace muy poco no resultaba cuestionable el hecho de usar papel aluminio para cocinar, lo cierto es que conviene hacerlo. Por otra parte, se ha discutido mucho acerca de cuál es la cara que debe estar en contacto con los alimentos: si la mate o la brillante.

Por lo general, el papel aluminio se utiliza con tres fines: para cubrir las superficies donde se van a cocinar los alimentos (al horno, por ejemplo), para conservar alimentos (envueltos) o bien, mantenerlos calientes una vez se terminan de cocinar.

A pesar de que resulta ser un objeto útil, fácil de manipular y sumamente asequible, ¿es realmente inocuo? ¿Qué tanto conviene utilizarlo? A continuación profundizaremos más en el tema.

¿Por qué no usar el papel de aluminio para cocinar?

Qué puedes hacer con el papel de aluminio.

El papel de aluminio consiste en una lámina muy fina de dicho material que se enrolla sobre un cilindro de cartón para que pueda ser cortado y utilizado con facilidad, según se necesite. El grosor de la lámina no suele llegar a los 0,2 mm y es sumamente flexible. 

¿Qué es el aluminio?

El aluminio es uno de los metales que más se utiliza desde el siglo XX, después del acero. Se extrae de la bauxita, un tipo de roca sedimentaria. Tiene una vida útil muy larga y es un buen conductor de la electricidad y el calor. Otras de sus propiedades más destacadas son:

  • Tenacidad. Se refiere a la capacidad que posee un metal de absorber energía antes de su ruptura o deformación.
  • Maleabilidad. Esta es una propiedad física mediante la cual los metales pueden ser descompuestos en láminas.
  • Ductilidad. Quiere decir que pueden ser deformados mediante la fuerza sin romperse. De este modo se obtienen alambres o hilos de este material.

¿Cuándo es dañino para la salud?

El aluminio (aleado con otros elementos) es un material muy económico que puede encontrarse en forma de cubiertos, ollas, sartenes y muchos otros utensilios de uso común. Ahora bien, hay que aclarar que el uso de estos utensilios no resulta perjudicial para la salud. 

Sin embargo, envolver alimentos en papel aluminio y llevarlos al fuego u horno a altas temperaturas, puede ser peligroso. Principalmente con ciertos tipos de alimentos como los ácidos o picantes. Para entender este punto, repasemos algunos detalles.

No uses papel de aluminio para cocinar

¿Cómo actúa el aluminio en el cuerpo humano?

Una vez que el aluminio ingresa al organismo, este lo puede excretar, pero solo en pequeñas cantidades. En otras palabras, una ingesta mínima de aluminio no trae problemas. Como indicador se puede tener el valor de 40 miligramos por kilogramo de peso por día.

Cabe destacar que, día a día, estamos más expuestos de lo que creemos a este metal. Se le puede encontrar en diversos alimentos y lugares tales como:

  • Té.
  • Maíz.
  • Hierbas.
  • Sal de cocina.
  • Agua potable.
  • Queso amarillo.
  • Especias aromáticas.
  • Algunos fármacos como antiácidos.

Entre los trastornos más comunes de encontrar, con elevados rastros de aluminio en el organismo, se pueden citar las siguientes patologías:

  • Probabilidad de padecer enfermedad de Alzheimer.
  • Es sumamente perjudicial para pacientes con problemas renales.
  • Puede traer trastornos a pacientes con problemas óseos.
  • Reduce la tasa de crecimiento de células cerebrales humanas.

Evitar el uso de papel de aluminio para cocinar a elevadas temperaturas

Un factor importante para disminuir la cantidad de aluminio es no frotar las ollas tras la cocción de los alimentos. Estos utensilios de aluminio tienden a oxidarse y formar una capa inerte que evita que el aluminio se mezcle con los alimentos.

El problema radica en cocinar los alimentos envueltos en papel aluminio, ya que este es desechable y no va a crear esa capa inerte antes de utilizarlo. Al momento de la cocción, el aluminio migra hacia los alimentos de una manera superior a los límites que se consideran inocuos en el organismo.

En conclusión, no hay ningún problema en utilizar papel de aluminio en la cocina para almacenar y manipular los alimentos. Sin embargo, no es recomendable utilizarlo para cocinar a temperaturas elevadas.

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7 señales de problemas de tiroides que pasamos por alto


7 señales de problemas de tiroides que pasamos por alto

Existen varias señales de problemas de tiroides que pasamos por alto. Generalmente porque las asociamos con cuestiones menores y transitorias, como la falta de hidratación corporal.

Si bien no hay que alarmarse en caso de notarlos, es importante observarlos y tenerlos en cuenta, tanto por si evolucionan con el tiempo como si desaparecen.

¿Te gustaría saber cuáles son las principales señales de problemas de tiroides que pasamos por algo? En es caso, ¡sigue leyendo para descubrirlas todas con detalle! ¡No te las pierdas!

¿Qué son las tiroides?

La tiroides es una glándula en forma de mariposa que se encuentra ubicada en el cuello, justo arriba de la clavícula. Se trata de una glándula endocrina que, en pocas palabras, produce hormonas que ayudan a que el organismo realice todo tipo de funciones.

Las hormonas tiroideas se encargan de controlar el ritmo de muchas actividades del cuerpo, aquí se incluirían desde la velocidad con la que se queman calorías hasta los latidos del corazón. Todas ellas componen el metabolismo del cuerpo.

La glándula tiroides.

Algunas señales de problemas de tiroides que pasamos por alto

Cuando la tiroides no es capaz de funcionar correctamente, es posible que se manifiesten algunos síntomas, aunque todo dependerá del caso.

Si bien es cierto que en las primera etapas no suelen presentarse, con el paso del tiempo es posible intuir algunas señales de problemas de tiroides.

1. Cansancio e irritabilidad

El cansancio es una de las señales de problemas de tiroides que pasamos por alto. Por lo general, lo atribuimos a cuestiones cotidianas, como la falta de sueño, el trabajo y el deporte. Sin embargo, puede deberse a cuestiones como el hipotiroidismo

  • En caso de que sufras hipotiroidismo es posible que sientas un gran cansancio y presentes pérdida de fuerza. Adicionalmente, muchas veces surgen problemas con el sueño, ansiedad e irritabilidad.

2. Cambios en la frecuencia cardiaca

Aunque son difíciles de notar de buenas a primeras, los cambios en la frecuencia cardiaca son otra de las señales de problemas de tiroides que pasamos por alto. Para evaluar esto, debes recordar que las pulsaciones normales son de entre 60 y 100 por minuto.

Las personas pueden notar que su frecuencia cardíaca es más baja o que el ritmo cardíaco está acelerado notablemente de manera más sencilla de lo que se puede llegar a pensar. Bastará con que te observes un poco en este sentido.

3. Cambios de peso

Los cambios bruscos de peso son otra de las señales de problemas de tiroides más comunes y que sin embargo, pasamos por alto.

Se trata de uno de los síntomas más comunes. Si notas que subes o bajas de peso en periodos de tiempo cortos y de manera inexplicable, acude al médico, pues puede deberse a un desequilibrio de la hormona tiroidea.

4. Piel seca y uñas quebradizas

La sequedad en la piel y el debilitamiento de las uñas son dos señales de problemas de tiroides que pasamos por alto normalmente porque los asociamos con otras cuestiones.

Sin embargo, hay que recordar que la piel seca y la comezón son manifestaciones de un mal funcionamiento de la glándula. También lo es que las uñas se vuelven quebradizas y te salen rayas voluminosas.

5. Mala regulación de la temperatura corporal

Las tiroides también regulan la temperatura corporal. Las complicaciones en estas glándulas pueden afectar a la capacidad del organismo de regular su temperatura.

De este modo, las personas pueden sentir frío o calor en exceso. Algo que se puede plasmar a través de una sudoración excesiva y repulsión al calor.

6. Protuberancias en el cuello

Las protuberancias en el cuello son otra de las señales visibles que te pueden hacer pensar que tienes un problema de tiroides. Si notas que te han aparecido bultos en el cuello, acude al especialista para verificar si presentas algún desequilibrio.

7. Dolores musculares

Mujer con dolor de cuello
El dolor de cuello, a menudo, viene acompañado con molestias en los hombros y la espalda.

Los dolores musculares son otro de los síntomas del hipotiroidismo. Además, también pueden manifestarse en forma de todo tipo de dolores en el cuerpo. Estos síntomas estarían relacionados con la hinchazón de los músculos o bultos que oprimen los nervios. Si los observas, acude a tu médico

¿Sospechas que tienes problemas de tiroides?

Si consideras que tienes problemas de la tiroides, lo más adecuado es que acudas al médico para un chequeo. Adicionalmente, podrías realizar un pequeño experimento en casa.

Como has podido ver, aunque las señales te pueden dar algunas pistas, no son suficiente para revelarte qué tipo de problema padeces exactamente. Por lo tanto, evita hacerte un autodiagnóstico y también automedicarte. ¡Hay que tener mucho cuidado con la salud!