12 junio 2023

Los nutricionistas de Harvard se ponen de acuerdo: estos son los alimentos que más inflamación causan





Determinados alimentos son dañinos para la salud a largo plazo porque favorecen la inflamación. Estos alimentos pueden favorecer el desarrollo de un buen número de enfermedades.

La inflamación crónica o persistente favorece un buen número de enfermedades, como el cáncer, los trastornos cardiacos, la diabetes, la artritis, la depresión o el alzhéimer. La mejor forma de prevenir estos problemas es seguir una dieta antiinflamatoria, según el doctor Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

LOS ALIMENTOS MÁS INFLAMATORIOS

"Muchos estudios experimentales han demostrado que los componentes de los alimentos o bebidas pueden tener efectos antiinflamatorios", afirma el doctor Hu. En cambio, otros alimentos favorecen la inflamación:

  • Carbohidratos refinados, como pan blanco, arroz blanco y pasteles.
  • Patatas fritas y otros alimentos fritos.
  • Refrescos y otras bebidas azucaradas.
  • Carne roja (hamburguesas, bistecs), la carne procesada (salchichas, etc) y las vísceras.
  • Margarinas y manteca de cerdo.

No es sorprendente que los mismos alimentos que favorecen la inflamación se relacionen con un mayor riesgo de enfermedades crónicas. Estos mismos alimentos poco saludables también contribuyen al aumento de peso, que en sí mismo es un factor de riesgo para la inflamación.

Sin embargo, en varios estudios, se mantuvo el vínculo entre los alimentos y la inflamación incluso cuando no hay obesidad. "Algunos de los componentes de los alimentos pueden tener efectos independientes sobre la inflamación más allá de la ingesta calórica", explica el doctor Hu.

Un estudio reciente publicado en el Journal of the American College of Cardiology (JACC) examinó si las dietas proinflamatorias están asociadas con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Los investigadores evaluaron las dietas de más de 200.000 mujeres y hombres. Los resultados mostraron que aquellos que consumían las dietas más proinflamatorias tenían un 38 % más de riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular en comparación con los que consumían las dietas más antiinflamatorias.

Las asociaciones fueron consistentes en hombres y mujeres, y siguieron siendo significativas incluso cuando se tuvieron en cuenta otros factores del estilo de vida y otros contribuyentes potenciales a la inflamación, como la obesidad, la diabetes, la presión arterial alta y el colesterol alto.

Este estudio también mostró que las dietas proinflamatorias se asociaron con un perfil pobre de colesterol. Este hallazgo también se observó en otro estudio, también publicado en JACC, que encontró que los alimentos proinflamatorios tenían un efecto nocivo en los niveles de colesterol, mientras que algunos alimentos antiinflamatorios tenían efectos favorables.

¿CÓMO ES UNA DIETA ANTIINFLAMATORIA?

Según el experto de la Universidad de Harvard, una dieta antiinflamatoria debe incluir estos alimentos:

  • Tomates.
  • Aceite de oliva.
  • Verduras de hoja verde, como espinacas, col rizada y coles.
  • Frutos secos, como almendras y nueces.
  • Pescados grasos como el salmón, la caballa, el atún y las sardinas (el efecto antiinflamatorio es debido a los ácidos grasos omega-3, que también pueden conseguirse de fuentes vegetales).
  • Frutas como fresas, arándanos, cerezas y naranjas.

Además de reducir la inflamación, una dieta más natural y menos procesada puede tener efectos notables en la salud física y emocional. "Una dieta saludable es beneficiosa no solo para reducir el riesgo de enfermedades crónicas, sino también para mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida en general", dice el doctor Hu.

Los 10 alimentos más antidepresivos ordenados de más a menos (según un ranking científico)






LOS ALIMENTOS MÁS ANTIDEPRESIVOS


Los estudios científicos recomiendan específicamente aumentar el consumo de frutas, verduras, fibra y alimentos ricos en omega-3 para el tratamiento de estados depresivos y de ansiedad.

Existe una serie de nutrientes que se han relacionado especialmente con los mecanismos de la depresión, por lo que sus déficits pueden favorecerla.

Una investigación dirigida por el doctor Drew Ramsey y la doctora Laura La Chance, de la Universidad de Toronto (Canadá), publicada en el World Journal of Psychiatry, ha logrado determinar qué alimentos son las mejores fuentes de nutrientes que desempeñan un papel en la prevención y promoción de la recuperación de los trastornos depresivos.

Los nutrientes son 12: los ácidos grasos omega-3 de cadena larga, el zinc, el magnesio, el hierro, el potasio, el selenio, la tiamina (vitamina B1), la vitamina A, la vitamina B6, el ácido fólico (vitamina B9), la vitamina B12, la vitamina C y una serie de fitonutrientes que promueven la expresión del "factor neurotrófico derivado del cerebro" (o BDNF, por sus siglas en inglés) y que, por tanto, influyen en la neuroplasticidad.

Ramsey y La Chance han calculado la cantidad de estos nutrientes en los alimentos y han elaborado un "índice nutricional antidepresivo". Así han podido elaborar un ránking de los alimentos más antidepresivos.

Elegir los alimentos que se encuentran en los primeros lugares para elaborar nuestros platos es una manera sencilla y eficaz de hacer que nuestra dieta sea más antidepresiva.

10 ALIMENTOS ANTIDEPRESIVOS (ORDENADOS DE MÁS A MENOS)

La investigación publicada en World Journal of Psychiatry identificó un ranking de alimentos antidepresivos, ordenados de mayor a menor capacidad de alejar el riesgo de sufrir depresión, según el rango de AFS (Antidepressant Food Score). El AFS se refiere se calcula en base a su contenido de nutrientes asociados a la prevención y tratamiento de la depresión en la literatura científica. Cuanto mayor es la puntuación, más potencialmente beneficioso podría ser el alimento para la salud mental.

Esta es la lista de alimentos antidepresivos de origen vetal según el AFS:

  1. Berro (127% de rango de AFS)
  2. Espinaca (97% de rango de AFS)
  3. Mostaza, nabo, o acelga (76%-93% de rango de AFS)
  4. Lechugas (roja, verde, romana) (74%-99% de rango de AFS)
  5. Acelga (90% de rango de AFS)
  6. Hierbas frescas (cilantro, albahaca, o perejil) (73%-75% de rango de AFS)
  7. Achicoria (74% de rango de AFS)
  8. Pomelo (69% de rango de AFS)
  9. Pimientos (campana, serrano, o jalapeño) (39%-56% de rango de AFS)
  10. Kale o col rizada (48%-62% de rango de AFS)

5 ALIMENTOS RECOMENDADOS CON PROPIEDADES ANTIDEPRESIVAS

Los siguientes alimentos se encuentran entre los destacados en el ránking creado por los investigadores La Chance y Drew, de la Universidad de Toronto y además son especialmente ricos en nutrientes beneficiosos para la salud mental:

  • Calabaza. Una ración de 100 g proporciona vitamina A para dos días. Además, contiene vitamina B6 y fibra (7 g) beneficiosa para la microbiota intestinal.
  • Berros. Aunque se consuman en pequeñas cantidades (30 g) pueden proporcionar hasta el 20% de las vitaminas A y C, además de otros micronutrientes.
  • Coliflor. La familia de las coles ofrece varias vitaminas del grupo B, esenciales para el sistema nervioso. Si se prepara al vapor se aprovecha mejor la vitamina C.
  • Pimiento. La variedad roja es una de las fuentes de vitamina C más ricas que existen. Combínalo con legumbres para potenciar la asimilación del hierro.
  • Pomelo. Uno de tamaño mediano contiene hasta el 64% de las necesidades de vitamina C, el 28% de la vitamina A, el 4% del ácido fólico y 3 g de fibra digestiva.

NUTRIENTES ESENCIALES PARA EL ÁNIMO Y DIETA VEGETARIANA

Por supuesto, crear los menús con estos alimentos no exime de seguir recomendaciones saludables como moderar el consumo de grasas saturadas, colesterol y sodio.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunos de los nutrientes recomendados son escasos o no se encuentran en los alimentos de origen vegetal, como los ácidos grasos omega-3 de cadena larga –el ácido eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA)–, la vitamina B12 o el hierro hemo "animal", más fácilmente asimilable que la forma no hemo vegetal.

Los ácidos EPA y DHA pueden ser sintetizados por el cuerpo a partir del ácido alfa linolénico, que se halla en las nueces y en las semillas de lino y chía. Para asegurarse de que se consiguen los suficientes EPA y DHA en la dieta vegetariana se puede recurrir a los suplementos de microalgas.

La vitamina B12 no se encuentra de forma asimilable en los vegetales. Los huevos y los productos lácteos la contienen, pero para conseguir la cantidad necesaria se deberían tomar un número excesivo de raciones. Por lo tanto, los vegetarianos, incluso los ovolactovegetarianos, deben consumir un suplemento. Una dosis recomendable es 2.000 mcg de cianocobalamina (a las embarazadas les convienen dosis menores, de 10 mcg, y diarias).

El hierro se encuentra en alimentos vegetales como los cereales integrales, las legumbres, las verduras, los frutos secos y las semillas, pero para asegurarse de que se asimila una cantidad suficiente es recomendable combinarlos con alimentos ricos en vitamina C, tomando una ensalada con pimiento rojo o un postre con fruta, por ejemplo.

Las proteínas son esenciales para la salud mental, pues, entre otras cosas, son precursoras de neurotransmisores y hormonas. Existen estudios que muestran cómo el riesgo de depresión o ansiedad es mayor cuando la dieta carece de proteínas de origen animal, aunque no establecen una relación causal (es posible, por ejemplo, que las personas con desequilibrios psicológicos busquen una solución en la dieta vegetariana).

Una dieta a base de vegetales con las cantidades adecuadas de legumbres, frutos secos y semillas puede proporcionar las suficientes proteínas.

NUTRIENTES PARA EL EQUILIBRIO EMOCIONAL

Algunas vitaminas y minerales esenciales son decisivos para la salud anímica. Una variedad de vegetales puede proporcionarlos:

  • Vitamina B1. Su deficiencia se asocia con pérdida de memoria, ansiedad, depresión, irritabilidad e insomnio. Alimentos vegetales muy ricos en vitamina B1 son los guisantes, las nueces, las alubias, la soja, las lentejas y los cereales integrales.
  • Vitamina A. Aunque se conoce por su impacto en la salud de la piel, la vista o la inmunidad, esta vitamina también es esencial para reducir y prevenir la ansiedad. Los vegetales de color anaranjado, como la zanahoria y el boniato, proporcionan esta vitamina en forma de betacaroteno.
  • Vitamina B6. Desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo porque es necesaria para sintetizar neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico. Se halla en las zanahorias, los garbanzos, las patatas, los plátanos, los lácteos y los huevos.
  • Ácido fólico. Además de ser fundamental para el desarrollo del sistema nervioso durante la gestación, posee propiedades antidepresivas y puede mitigar el deterioro de las capacidades intelectuales. La proporcionan las verduras como las lechugas o las espinacas, legumbres como los garbanzos y frutas como las naranjas, entre otros alimentos.
  • Vitamina C. Las personas con deficiencia de esta vitamina a menudo se sienten cansadas y deprimidas. Se encuentra en los vegetales frescos y destacan como grandes fuentes las naranjas, los kiwis y los pimientos rojos. Se pueden tomar suplementos, pero no conviene superar los 2 g diarios.
  • SelenioUn estudio publicado en The Lancet muestra que las personas que consumen más selenio con los alimentos o que se suplementan disfrutan de mejor humor. La nuez de Brasil es tan rica que basta con una al día para conseguir todo el selenio que necesitas.
  • Zinc. La deficiencia es común y se relaciona con inestabilidad emocional. Un puñado (50 g) de pipas de calabaza al día proporciona casi el 50% de las necesidades diarias. Otra buena fuente son los anacardos.

FIBRA Y FITONUTRIENTES

Como queda probado en el estudio de Ramsey y La Chance, hay que apostar por un predominio de alimentos vegetales, como frutas y verduras, pues hay dos componentes que son relevantes para la salud mental: la fibra, que favorece el buen estado de la microbiota, y los fitonutrientes.

Estos últimos son compuestos (como el licopeno y la quercetina) que tradicionalmente se consideran "antioxidantes", pero que también influyen en la expresión genética y modulan la inflamación, que se ha relacionado con síntomas de ansiedad y depresión.

Las recomendaciones apuntan a que la alimentación sea lo más variada y equilibrada posible. Lo que comemos impacta en la salud mental, y mediante la dieta podemos generar mayor bienestar emocional e incluso prevenir estados depresivos.

La relación entre dieta, estrés y trastornos psiquiátricos es compleja y probablemente bidireccional, ya que la dieta afecta a los síntomas psiquiátricos y viceversa.

Por último, me gustaría destacar que la salud mental es un concepto global y gozar de ella depende de muchos factores diferentes (apoyo social, relaciones personales, etc.). Cada uno de nosotros tiene la capacidad de generar salud: hay que trabajársela.

Además de cuidar la dieta, conviene hacer ejercicio físico de forma regular, tomar el sol unos minutos al día, dormir las horas adecuadas y disfrutar de relaciones humanas plenas.

 

GRASAS Y EMOCIONES, ¿QUÉ RELACIÓN HAY?

No consumir un exceso de grasas es el primer consejo, porque interfieren de forma negativa en la síntesis de serotonina, un neurotransmisor cerebral clave implicado en el desarrollo de algunos tipos de depresión.

Los alimentos ricos en grasas saturadas pueden provocar cambios transitorios en el estado de ánimo, posiblemente a través de modificaciones en la microbiota, que acaban impactando en las señales cerebrales.

Por tanto, se ha planteado la hipótesis de que una dieta baja en grasas promovería el bienestar emocional. Los estudios relacionan una reducción de las grasas desaconsejables en la dieta con la remisión del cuadro depresivo, y otros asocian los síntomas de ansiedad y depresión con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas no recomendables.

La razón fundamental por la que una dieta con exceso de grasas y azúcares añadidos provoca daños es que favorece un aumento de la permeabilidad intestinal y lleva a estados inflamatorios asociados a la depresión y la ansiedad. En cambio la dieta mediterránea se asocia con un menor riesgo de desarrollar depresión.

Las primeras guías con recomendaciones nutricionales para prevenir estados depresivos se publicaron en el 2017. Abogan por seguir "un patrón dietético tradicional, como la dieta mediterránea, con cantidades adecuadas de ácidos grasos omega-3", y "evitar los alimentos procesados, por ejemplo, los que tienen un alto contenido de carbohidratos refinados o azúcar".



LA AYUDA DE LOS PSICOBIÓTICOS

Las bacterias intestinales que tienen un efecto beneficioso demostrado sobre el eje intestino-cerebro se denominan psicobióticos.

Estos microorganismos producen ácidos grasos de cadena corta que actúan sobre el nervio vago y sobre el eje hipotalámico-pituitario-adrenal, que intervienen en el control del estrés.

Además reducen la inflamación y favorecen el equilibrio entre hormonas y neurotransmisores como la serotonina.

Una dieta muy rica en fibra puede incrementar las poblaciones de bacterias como Lactobacillus helveticus, casei, plantarum, acidophilus, rhamnosus y gasseri, y de Bifidobacterium longum, breve e infantis, entre otras.


Glutatión, el superhéroe de los antioxidantes


glutation

El glutatión es una molécula antioxidante que el organismo puede producir a partir de los aminoácidos glutamato, cisteína y glicina.

Se encuentra en todas las células y su función es protegerlas, sobre todo las del hígado, del daño de los radicales libres y de los agentes tóxicos.

Por eso es conocido como "antioxidante clave o maestro", por su alta efectividad y porque refuerza el sistema inmunitario.

Para gozar de salud durante muchos años es conveniente asegurar la producción de glutatión reducido.

A partir de la mediana edad puede verse reducida, pero es posible favorecerla consumiendo alimentos que proporcionen los aminoácidos precursores y a través de un estilo de vida que incluya una buena gestión del estrés, la práctica habitual de ejercicio físico y evitando la exposición a compuestos tóxicos.

1. ¿QUÉ ES EL GLUTATIÓN?

Es una molécula peptídica compuesta por la unión de tres aminoácidos: cisteína, glutamato y glicina. Está presente en todas las células de nuestro cuerpo.

Su diseño le permite neutralizar los radicales libres, que son los principales responsables del daño oxidativo. Su producción va disminuyendo con la edad y se estimula con la práctica habitual de actividad física.

2. ¿PARA QUÉ SIRVE?

Lo llamamos "antioxidante endógeno" porque lo produce nuestro organismo y su principal función es proteger a las células de la oxidación. También tiene funciones en la metabolización de la energía y el funcionamiento de las defensas. 

Además, potencia la actividad de otros antioxidantes exógenos (que obtenemos de los alimentos) como la vitamina C y la vitamina E.

Por eso suele decirse que es el antioxidante más importante, aunque no es exactamente así. A lo que suele referirse esta afirmación es a que es capaz de volver a activar otros antioxidantes que ya estén oxidados, como el ácido lipoico o la coenzima Q10, y de hacer que vuelvan a estar listos para hacer su trabajo.

3. ¿ES EFICAZ EL GLUTATIÓN?

El glutatión es uno de los suplementos que están más de moda. En infinidad de webs se glosan sus virtudes como: antioxidante, antienvejecimiento o efectivo contra el cáncer.

Junto a estas afirmaciones suele aparecer algún link que nos anima a adquirir el bote de pastillas que lo contienen. Así que vamos a preguntarnos, ¿realmente es tan eficaz?

Se está investigando el uso médico de este "antioxidante endógeno" en diabetes, cáncer, hepatitis y enfermedades neurodegenerativas.

Se emplea como ayudante en patologías como el síndrome por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), pues puede reforzar el sistema inmunitario, que tan comprometido se ve con el desarrollo de esta enfermedad.

Es posible que en poco tiempo podamos hablar de resultados más concretos y propuestas de tratamiento bien documentadas.

4. ¿SE PUEDE COMBATIR EL ENVEJECIMIENTO CON GLUTATIÓN?

Con la edad, se necesita más glutatión para mantener las células sanas, por eso su suplementación en edades avanzadas mejora parámetros como la fuerza muscular y la lucidez mental.

También se usa en jabones y cremas antiarrugas.

5. ¿RESULTA VITAL PARA EL SISTEMA INMUNITARIO?

Sí, el glutatión es necesario para el correcto funcionamiento de los glóbulos blancos de nuestro sistema inmunitario. Les ayuda a reproducirse adecuadamente y a ser efectivos en la lucha contra virus, bacterias y otros patógenos que supongan un peligro para nuestra salud.

6. ¿ES REALMENTE UN PROTECTOR DEL CEREBRO?

Es verdad que las personas con enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer presentan un mayor estrés oxidativo, pero todavía no hay evidencias suficientes como para poder afirmar que la suplementación con glutatión sirva para prevenir estas enfermedades.

7. ¿TIENE UN EFECTO DESINTOXICANTE?

Se une a algunos tóxicos en el hígado y colabora en su eliminación por vía renal. Esto forma parte de la función normal de estos órganos en la limpieza del organismo. No podemos esperar que nos sirva por sí solo para curar una enfermedad.

8. ¿ES ÚTIL EN LA TERAPIA CONTRA EL CÁNCER?

Algunos estudios señalan que puede aumentar la eficacia de algunos tratamientos de quimioterapia y reducir los efectos secundarios. Pero también podría interferir con otros tratamientos.

En caso de cáncer, solo el médico especialista puede valorar su uso.

9. ¿CÓMO ACTÚA EL GLUTATIÓN?

La energía del cuerpo se genera en las mitocondrias de las células mediante reacciones químicas que usan oxígeno. Este proceso crea desechos oxidantes y tóxicos que provocan estrés oxidativo y daño celular.

La función del glutatión es compensar, reducir y reutilizar estos elementos potencialmente dañinos.

10. ¿QUÉ ES EL GLUTATIÓN REDUCIDO? ¿Y EL OXIDADO?

La forma activa del glutatión ("glutatión reducido") se encuentra dispuesta para su función de defensa celular, pero una vez que ha actuado, se oxida. Entonces, la enzima glutatión reductasa lo repara.

Es, por tanto, un antioxidante que se recicla a sí mismo y recupera la acción de otros, como las vitaminas C y E.

Si la proporción de glutatión oxidado es demasiado alta, las células entran en estrés oxidativo y se deterioran, dando lugar a la oxidación de lípidos, proteínas y membranas celulares, que generan enfermedades crónicas y degenerativas. 

11. ¿QUÉ ALIMENTOS APORTAN GLUTATIÓN?

Aunque nuestro propio cuerpo produce glutatión, este también se encuentra en los alimentos.

Una dieta equilibrada en proteínas y aminoácidos azufrados, como la cisteína, presente en los derivados de la soja, las legumbres y los frutos secos, aporta glutatión.

Entre las verduras destacan las espinacas, los espárragos, el brócoli, la coliflor, el ajo, la calabaza y los tomates.

Y entre las frutas, la sandía, el pomelo y las fresas, así como el aguacate y las nueces.

La ingesta dietética no se relaciona con una mayor concentración plasmática ni mayor actividad.

12. ¿SON ÚTILES LOS SUPLEMENTOS?

Por los resultados obtenidos en algunos estudios realizados con plenas garantías, no parece que suplementarlo aporte ventajas a las personas sanas. Podemos potenciar su producción endógena con ejercicio físico y una dieta que aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Los suplementos puede que sean útiles en momentos de elevado estrés oxidativo (fumadores, cáncer) y en inmunodeprimidos, pero dispensados por profesionales sanitarios para controlar dosis e interacciones.

13. ¿CUÁLES SON LOS MEJORES SUPLEMENTOS DE GLUTATIÓN?

Los complementos en cápsulas pueden tener una baja biodisponibilidad, ya que el glutatión
se degrada con facilidad en el estómago.

La forma de glutatión liposomal protegida por fosfolípidos evita este problema. También se administra mediante parches cutáneos.

Actualmente sabemos que la administración mediante parches es más efectiva que la vía oral a la hora de subir los niveles de glutatión en sangre, ya que la digestión lo degrada en parte. Por ello, a menudo se administra el fármaco N-acetilcisteína (NAC), que actúa como precursor y ayuda a aumentar los niveles de glutatión de manera efectiva.

14. ¿CUÁLES SON LOS RIESGOS Y CONTRAINDICACIONES DEL GLUTATIÓN?

En algunos países se inyecta en la circulación sanguínea para aclarar la piel, ya que inhibe la 
síntesis de melanina. Como esto a veces se hace en centros no regulados, puede ser muy peligroso.

Además, puede alterar el hígado y la tiroides. La ingesta prolongada puede afectar a los niveles de zinc.

15. ¿ES LO MISMO QUE GLUTAMINA O GLUTAMATO?

No, y no hay que confundirlos. Aunque los tres tienen nombres parecidos, son moléculas distintas.

  • La glutamina es uno de los tres aminoácidos precursores del glutatión; es decir, es un ingrediente necesario para que el organismo lo pueda fabricar.
  • El glutamato es un neurotransmisor.

16. ¿PUEDO AUMENTAR SU NIVEL ORGÁNICO?

Sí, lo puedes hacer con las siguientes pautas:

  • Controlando el estrés.
  • Evitando tóxicos como el tabaco o el alcohol, que aumentan la presencia de radicales libres.
  • Haciendo ejercicio físico.
  • Llevando una dieta saludable que asegure la presencia de todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

17. ¿QUÉ FACTORES HACEN QUE DISMINUYA EL GLUTATIÓN?

La producción puede disminuir con la edad y el consumo de fármacos que afectan al hígado, como el paracetamol.

Algunas infecciones, enfermedades como el alzhéimer, el tabaco y el alcohol también influyen.

18. ¿CÓMO SE SABE SI HAY CARENCIA?

Un descenso en los niveles de glóbulos rojos y blancos puede sugerir una carencia.

Su déficit se asocia con un descenso de las funciones de protección celular, intoxicación, alteración inmunitaria y aumento de la inflamación. Además, contribuye a las enfermedades crónicas.

19. ¿POR QUÉ SE RECOMIENDA EL CARDO MARIANO?

Esta planta protege el hígado y además estimula la formación de glutatión. En fitoterapia se usa el extracto fluido (25-50 gotas, una a tres veces al día) o el extracto seco (0,5-1 g diario).

20. ¿LA N-ACETILCISTEÍNA PUEDE AUMENTARLO?

Sí, la administración de este fármaco, que se vende sin receta, es una de las formas más eficaces de llenar las reservas de glutatión. La N-acetilcisteína también se encuentra en pequeñas cantidades en alimentos como los ajos, las cebollas y los espárragos.