23 enero 2024

FORMAS DE DESPERDICIAR NUESTRA ENERGÍA:




 FORMAS DE DESPERDICIAR NUESTRA ENERGÍA:

• Cuando nos enojamos.
• Cuando nos deprimimos.
• Cuando nos preocupamos por el futuro.
• Cuando nos arrepentimos del pasado.
Cuando sentimos miedo.
• Cuando criticamos.
• Cuando nos preocupamos por el que dirán los demás.
• Cuando dormimos en exceso.
• Cuando guardamos rencor.
• Cuando odiamos.
• Cuando nos dejamos sacar de nuestras casillas.
• Cuando hablamos sin pensar.
FORMAS PARA AUMENTAR NUESTRA ENERGÍA:
- Alimentémonos sanamente, comida variada.
- Aprendamos a relajarnos. Un método sencillo es respirar profundo unas cuantas veces y contar desde el diez hasta el uno.
- Perdonemos. Cuando guardamos rencor contra alguien, odio o cualquier sentimiento, estamos usando energía valiosa.
- Riamos continuamente. Si no tenemos una razón, no importa.
- Meditemos todos los días. No necesitamos hacerlo durante mucho tiempo.
- Hagamos ejercicio todos los días. El mejor ejercicio es una caminata por placer.
- Practiquemos el silencio. Podemos comenzar guardando silencio unos minutos y luego aumentarlo a un fin de semana.
- Caminemos descalzos en la tierra, la grama, la arena del mar etc.
- Aprendamos a usar nuestra energía sexual. No la desperdiciemos tontamente.
- Empleemos nuestra energía mental en crear. No discutamos. No tratemos de convencer a otros.

NO TE HAGAS DAÑO.

 




NO TE HAGAS DAÑO.

No comas mal; aliméntate saludablemente. Consume frutas frescas, verduras, semillas, jugos naturales, agua mineral y cereales integrales. Suelta la harina blanca, la carne y el azúcar, ya te diste demasiados gustos. Suficiente daño ya le has hecho a tu sagrado cuerpo. Comienza a cuidarlo y amarlo.
No te hagas daño. No pienses en negativo; no contamines tu sagrada conciencia con pensamientos tóxicos, con recuerdos del pasado que ya murió o anticipando un futuro que no existe. Cada pensamiento negativo intoxica tus células y afecta tu sistema nervioso, generando emociones dañinas y por consecuencia una realidad de baja frecuencia.
Haz ejercicio físico diariamente y algo de yoga o estiramiento. Esto activa tu energía, te devuelve tu paz y elimina la fatiga y el cansancio. Mejora tu salud, previene numerosas enfermedades y prepara tu cuerpo para la meditación.
No discutas con nadie. En donde no haya amor o no te respeten simplemente márchate, pero no te involucres en discusiones para tener la razón y mucho menos te esfuerces para que el otro cambie o vea su error. Si no ve, no ve. Suéltalo ya. Madurará cuando sea su momento. No busques comprensión, sólo sigue tu paz.
No pases horas, días, semanas y meses mirando películas, televisión o navegando por Internet. La tecnología es la droga de los tiempos modernos. Esto te distrae de tu propósito y esclaviza tu atención hacia el exterior, que debe estar enfocada siempre en tu corazón y en tu vibración interior si en verdad quieres encontrar la paz del espíritu. No viniste aquí para distraerte con los placeres efímeros sensoriales, sino para realizar tu Ser que es la suprema y eterna dicha y servir a la humanidad. ¡Se fuerte!
No continúes con tu pareja si ya se perdió la magia; si él o ella no puede ver tu grandeza y tu ángel. Quizás hay cariño y respeto, pero eso no es estar enamorado. No pierdas tu vida al lado de alguien que ya cumplió su misión contigo.
No postergues tus sueños. Muévete y confía. Recuerda estás dos palabras mágicas: muévete y confía. Ambas son imprescindibles para alcanzar el éxito. Si no te mueves nada sucederá, y si te mueves con dudas e inseguridad en tu mente, tampoco nada sucederá.
La vida es un juego. Sigue las leyes que fueron creadas para vivir en paz y armonia. Paso a paso debes deshacerte de tus apegos y malos hábitos.
Son los buenos hábitos cotidianos los que te llevarán a las playas de la realización personal y espiritual. Erradicar tus malos hábitos y tus deseos mundanos y reemplazarlos por la meditación, el fortalecimiento de tu autoestima, el cuidado del cuerpo, el justo discernimiento entre el camino de la luz y del ego y el ejercitar tu atención para ejercer paulatinamente el dominio sobre tu mente, es lo que todos los seres humanos vinimos a hacer a este planeta.
El éxito en la vida consiste en cambiar tus malos hábitos y reemplazarlos por buenos hábitos. Así, al vencer uno por uno de tus enemigos que insisten en alejarte de la auténtica felicidad del Ser , verás que en esta misma vida se puede lograr lo aparentemente imposible: ser constantemente feliz y estar constantemente en paz.

Tania Alexandrova

22 enero 2024

7 plantas adaptógenas para combatir el estrés.


7 plantas adaptógenas para combatir el estrés

Las llamadas «plantas adaptógenas» vienen captando la atención de muchos consumidores debido a sus propiedades para combatir los efectos del estrés. En concreto, sus componentes provocan un estado de resistencia aumentada frente a los síntomas físicos y mentales derivados del aumento de cortisol.

De hecho, un estudio reciente divulgado en la revista Nutrients detalla que estas plantas proporcionan beneficios en el tratamiento de la fatiga crónica, el deterioro cognitivo y la protección inmunitaria. Por lo tanto, se consideran un buen complemento para promover el bienestar. ¿Cuáles son las mejores opciones? Veamos.

Las mejores plantas adaptógenas contra el estrés

El estrés se define como un estado de tensión física o emocional. Para ser más exactos, es la reacción que tiene el cuerpo ante situaciones que suponen un desafío o un esfuerzo significativo.De cierto modo, su aparición puede contribuir a alejar situaciones de peligro o responder de forma acertada. No obstante, si es excesivo, afecta la salud; no solo a nivel emocional, sino también a nivel orgánico.

Y es que, como lo detalla una revisión en EXCLI Journalsu presencia persistente eleva la producción de hormonas como el cortisol, asociadas al riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y problemas neurológicos, entre otros.

De ahí la necesidad de aprender a gestionar el estrés de forma correcta; sobre todo si tiende a presentarse de manera recurrente. Para ello, existen una amplia variedad de estrategias, entre las que se encuentran las plantas adaptógenas.

¿Te animas a probarlas?

1. Ginseng coreano

El ginseng coreano (Panax ginseng) es una de las plantas adaptógenas más populares de la medicina tradicional. Se emplea tanto para combatir el estrés como para aumentar el nivel de energía.

Con relación a esto, una investigación compartida en Journal of Ginseng Research informó que la planta estabiliza el funcionamiento del sistema nervioso simpático y mejora la cognición en personas con mucho estres

Por su parte, otro estudio compartido en 2017 expone que esta variedad actúa como agente terapéutico contra las enfermedades inducidas por el estrés (diabetes, trastornos cardiovasculares, ansiedad, depresión, entre otras).

Ginseng coreano es planta adaptógena.
El ginseng es un clásico de la medicina natural que pretende combatir el estrés.

Modo de consumo

  • Los suplementos de ginseng coreano están disponibles en polvo, extractos, tinturas y té. A menudo, los fabricantes sugieren dosis entre los 5 y los 8 gramos al día.
  • Sin embargo, esto puede variar en cada presentación. Por eso, es importante consultar la etiqueta del producto.

2. Ginseng siberiano

Pese a su nombre popular, el ginseng siberiano no es una variedad de ginseng como tal. De nombre científico Eleutherococcus senticosus, es un arbusto leñoso que suele utilizarse como adaptógeno.

En un ensayo controlado aleatorio compartido por Chinese Journal of Physiology, la suplementación con esta planta se asoció a un aumento en la capacidad de resistencia, el incremento de las funciones cardiovasculares y el ahorro de glucógeno en hombres entrenados recreativamente.

Si bien las investigaciones aún son limitadas, los hallazgos hechos hasta el momento sugieren que, en efecto, Eleutherococcus senticosus mejora la capacidad de respuesta del cuerpo contra el estrés.

Modo de consumo

  • Por ahora no hay información confiable sobre cuál es la dosis segura del ginseng siberiano. A menudo, los suplementos son una mezcla con otras hierbas, como la Andrographis y la Echinacea. Es importante consultar la etiqueta para conocer las recomendaciones de consumo.

Nota: este suplemento se debe evitar si existen enfermedades cardíacas prediagnosticadas o trastornos hormonales. También si se están tomando medicamentos.

3. Raíz maral

Raíz maral (Rhaponticum carthamoides) se ha empleado en la medicina popular por su abundante concentración de antioxidantes y nutrientes. Una investigación a través de Phytochemistry detalla que sus extractos ayudan a fortalecer la resistencia al estrés a largo plazo. Además, estimula al cuerpo para recuperarse después del esfuerzo físico.

Modo de consumo

  • La planta está disponible en forma de suplemento: en cápsulas, tintura o extractos líquidos. A menudo, viene en combinaciones con Rhodiola rosea, que es otra de las plantas adaptógenas que combaten el estrés.
  • La dosis debe consultarse con el herbolario o el fabricante.

4. Esquisandra

La esquisandra (Schisandra chinensis) es una de las plantas adaptógenas que se emplean en la medicina tradicional china contra el estrés y los trastornos del estado de ánimo. Un estudio en animales compartido en Scientific Reports respalda sus efectos contra estos síntomas.

En particular, los investigadores observaron que la suplementación con el extracto de esta planta ayudó a disminuir la depresión y el deterioro cognitivo inducido por el estrés leve impredecible crónico (CUMS).

Modo de consumo

  • La planta está disponible en tinturas, cápsulas y té. Sus bayas también se pueden preparar a modo de infusión. Para ello, se hierven 5 gramos en una taza de agua (250 mililitros).

5. Bufera o ginseng indio

La buferaginseng indio o Ashwagandha es, quizá, uno de los adaptógenos herbales más conocidos. Su consumo se asocia a la disminución del estrés, de la fatiga crónica y del insomnio.

Un estudio compartido en The Cureus Journal of Medical Science concluyó que el extracto acuoso de raíz de Ashwagandha fue útil para reducir el estrés y la ansiedad. Asimismo, se considera un energizante natural.

Modo de consumo

  • La planta se puede adquirir en cápsulas, en polvo o en té. En general, la dosis máxima sugerida es de 3 gramos al día. Además, se aconseja un consumo prudente por no más de 2 meses seguidos.
Planta de ashwagandha.
Esta planta tiene fuerte presencia en la medicina ayurveda, a tal punto que se considera un ingrediente para el rejuvenecimiento del cuerpo.

6. Maca

La maca (Lepidium meyenii) es una raíz que proviene del Perú. En la medicina popular se utiliza como revitalizante sexual y energético natural.

De hecho, a través de Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine se informó que tiene gran potencial como adaptógeno y cuenta con propiedades que la hacen prometedora como nutracéutico en la prevención de varias enfermedades.

Modo de consumo

  • La maca en polvo se consume en dosis que van de 5 a 15 gramos al día. Esta se puede diluir en agua, zumos o batidos. Entre tanto, las cápsulas suelen tomarse de 3 a 5 unidades al día. Cada una trae alrededor de 500 mg.

7. Rodiola

La rodiola (Rhodiola rosea) crece en las regiones más frías de Europa y Asia. Se destaca por su calidad nutricional y sus compuestos bioactivos, los cuales le confieren propiedades adaptógenas.

Su consumo estimula las funciones del sistema nervioso e inmunitario, de modo que mejora la capacidad de respuesta contra los agentes estresores. Además, ayuda a regular la producción de cortisol.

Modo de consumo

  • Esta planta está disponible en comprimidos. Se sugiere tomar uno al día, unos 15 minutos antes de desayunar. También es posible adquirirla en forma de extracto (1 ml al día) o en té (apto para tomar 2 o 3 veces al día
Recomendaciones para el consumo seguro de las plantas adaptógenas para el estrés

Los remedios con plantas adaptógenas para el estrés no están exentos de posibles efectos secundarios y contraindicaciones. Estos pueden variar entre una especie y otra.

No obstante, a nivel general, hay que tener precaución si ya existe una enfermedad diagnosticada. De ser así, el médico será quien determine si es seguro o no ingerir los suplementos.

También hay que tener cuidado en caso de estar consumiendo fármacos. A veces, las plantas pueden potenciar sus efectos o reducirlos, lo que resulta peligros.

En síntesis, algunas contraindicaciones relevantes son las siguientes:

  • Niños.
  • Quimioterapia.
  • Embarazo y lactancia.
  • Pacientes con insuficiencia renal o hepática.
  • Personas con enfermedades cardíacas crónicas.
  • Pacientes próximos a someterse a cirugías.
  • Tratamientos con anticoagulantes o antidepresivos.

La forma más segura de tomar este tipo de remedios es haciendo una consulta previa con el médico o el herbolario. Ellos pueden informar en detalle sobre los efectos indeseados.

Por supuesto, hay que ingerir solo la dosis recomendada. Los excesos pueden derivar en síntomas de intoxicación, como malestar estomacal, náuseas y vómitos

Otras estrategias para reducir el estrés

Las plantas adaptógenas y los suplementos derivados son un complemento interesante para hacer frente al estrés y aumentar el nivel de energía. Sin embargo, sumado a esto, conviene adoptar un estilo de vida saludable que incluya dieta balanceada, ejercicio físico y técnicas de relajación como el yoga o la meditación.

Todo esto en conjunto es determinante para preparar el cuerpo y la mente ante situaciones o cambios que suponen un desafío. Además, al igual que las plantas, apoyan la prevención de otras enfermedades.