20 marzo 2025

9 alimentos que puedes comer por la noche para tener un vientre plano


9 alimentos que puedes comer por la noche para tener un vientre plano







Cuando se desea controlar el peso y tener un vientre más plano, aparecen dudas sobre qué es mejor comer por la noche. Y, aunque hay que tomar en consideración el resto de comidas diarias y los hábitos de vida, es cierto que algunos alimentos son más adecuados que otros para cenar. 

Nutricionista: Maria Patricia Pinero Corredor

Las verduras, las proteínas magras, determinados lácteos o la fruta son algunos de ellos. Conozcamos más detalles y muchas ideas para hacer de nuestras comidas nocturnas una opción nutritiva y saludable.

¿Cómo deben ser las cenas para ayudar a bajar de peso?

Para poner remedio a esta preocupación extendida sobre las cenas saludables para adelgazar, vamos a conocer algunas de sus características principales:

  • Tiene que ser una comida ligera, con una cantidad no excesiva. Esto no solo ayuda a controlar la cantidad ingerida, también es positivo para la síntesis de proteína muscular y la salud cardio metabólica.
  • Es necesario que las preparaciones sean sencillas y de fácil digestión. De este modo es posible controlar mejor la acumulación de gases y ayudar a bajar el abdomen hinchado.
  • Debe contener alimentos nutritivos y evitar snacks o productos con calorías vacías.
  • Tiene que incluir, de manera primordial, una fuente de proteínas y una ración de verduras. Los carbohidratos pueden ser opcionales, según la actividad física y el hambre de cada persona. También es interesante que contenga una fuente de grasas de calidad.
  • Hay que dejar pasar por lo menos unas dos horas antes de acostarse. Por un lado, favorece el descanso y la digestión. Además, existen datos publicados en Current Obesity Reports que asocian las cenas tardías con un mayor peso corporal y más dificultad para adelgazar.

Qué comer en la noche para bajar la panza

Teniendo en cuenta lo que acabamos de comentar, existen algunos alimentos que son más adecuados para comer por la noche y que ayudan a tener un vientre más plano.

1. Verduras de hoja verde

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Las tortillas rellenas de verduras aúnan los beneficios de estas últimas con los del huevo.

Los vegetales de hoja verde son conocidos por ser proveedores de nutrientes y por su relación positiva con la salud. Como todas las verduras, tienen un bajo aporte energético y contienen un buen porcentaje de fibra. Así, su ingesta ayuda a sentirse satisfecho después de comer y mejora el tránsito intestinal.

Existen muchas formas de presentarlas en la cena:

  • espinacas cocidas con pasas y piñones;
  • ensalada de canónigos, aguacate y mango;
  • tortilla de acelgas;
  • menestra de brócoli y coliflor con queso ricotta.

2. Huevos

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El huevo cocido es muy versátil para servir en la cena, ya que se puede añadir en las ensaladas, las cremas de verduras o en unos rollitos ligeros.

En una cena nutritiva y óptima para bajar de peso no pueden faltar los huevos. Contienen una buena cantidad de proteína y de grasas saludables. Además, son versátiles, asequibles y fáciles de cocinar.

Para facilitar una buena digestión y no convertirlos en un plato poco adecuado, hay que probar las siguientes preparaciones:

  • huevos revueltos con champiñones;
  • tostada con huevo cocido, hojas verdes y tiras de pimiento asado;
  • acelgas hervidas con huevo poché;
  • ensalada nizarda, con huevo, atún y patata cocida.

3. Queso fresco

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Cualquier tipo de queso fresco bajo en grasa es ideal la noche. Se puede combinar con frutas o en preparaciones saladas.

Otra fuente de proteínas saludable y ligera es el queso fresco. Al contener menos porcentaje de grasa que los curados, es una buena opción para incluir en las cenas saludables, ya que resulta mucho más fácil de digerir.

Con tres o cuatro variedades de este tipo de queso (bajo en grasa) se pueden hacer cenas ligeras para los amantes de lo dulce o lo salado:

  • tomate con queso fresco, nueces y unas hojas de albahaca;
  • queso fresco batido con manzana y un puñado de avellanas;
  • verduras asadas al horno (pimiento, calabaza, berenjena o calabacín) con queso quark.

Existen otras opciones y recetas sencillas con queso burrata, mozzarella o requesón. También se pueden incluir para obtener más diversidad.

4. Sopas y cremas de verduras

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Las cremas de verduras son ligeras, sabrosas, reconfortantes y un plato ideal para una cena saludable.

Este tipo de platos son una forma diferente de incluir vegetales en el día a día. Además, para muchas personas, las verduras preparadas de este modo resultan algo más digestivas.

Cualquier opción es buena y algunas de las propuestas más deliciosas son las siguientes:

  • crema de calabaza con un toque de cúrcuma;
  • crema de calabacín con eneldo;
  • gazpacho;
  • diferentes recetas de sopas «quemagrasas» fáciles de elaborar.

Estas se pueden incluir como entrante y servir a continuación una fuente proteica (tofu, pescado, legumbres, entre otros), o bien un postre a base de fruta y yogur.

5. Avena

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La avena por la noche es saciante y nutritiva. Se puede servir con frutas y yogur, para una comida completa.

Los copos de avena son un alimento muy asociado a los desayunos, pero también se encuentran en la lista de alimentos positivos para comer en la noche y ayudar a tener un vientre plano.

Destacan por la presencia de fibra, un pequeño porcentaje de proteína, minerales (hierro, zinc, fósforo, magnesio) y vitaminas del grupo B.

Algunas de estas ideas son idóneas para saborear los copos de avena en la noche:

6. Fruta

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La fruta también se puede comer por la noche. Lo ideal es acompañarla con frutos secos, yogur o queso fresco y completar así en aporte de proteínas.

Pese a los múltiples mitos y creencias que aseguran que la fruta por la noche engorda, es bueno comerla en cualquier momento del día. Para formar parte de una cena saludable se puede incluir de las siguientes formas:

  • una pieza de fruta fresca en el postre;
  • una ración de fruta acompañada de yogur, frutos secos y copos de avena;
  • unas rebanadas de fruta untadas con mantequilla de cacahuete, junto con un vaso de leche o bebida vegetal de soja (que aporta nutrientes interesantes, entre los cuales proteínas de origen vegetal).

7. Pescado blanco

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El papillote es una técnica de cocción ligera que conserva los propios jugos de los alimentos y que necesita muy pocos condimentos.

El pescado no puede faltar en esta lista, ya que, sin lugar a dudas, es uno de los alimentos más fáciles de digerir. Por este motivo, resulta ideal para presentarlo en la cena.

Los platos que sientan mejor son los que conllevan una cocción sencilla y un uso moderado de grasas y condimentos:

  • merluza en salsa verde;
  • bacalao fresco en papillote con apio, zanahoria, calabacín y puerro;
  • lenguado al horno con limón y cebolla;
  • brochetas de sepia, gambas y calabacín.



8. Hummus

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Las cenas informales y rápidas, como el hummus con verduras, también pueden ser una opción perfecta para ayudar a adelgazar.

Para introducir proteínas de origen vegetal en el menú de la cena, el hummus es una preparación muy adecuada. Es rápido de preparar y puede ser muy útil para comer algo informal y ligero. Se puede servir de las siguientes maneras:

  • Acompañado de palitos de verduras crudas: apio, zanahoria, pepino o pimiento.
  • Untado en una rebanada de pan, con un poco de lechuga y tomate.
  • Acompañando un plato de verduras cocidas o unos deliciosos espárragos verdes a la plancha.

El hummus tradicional y más conocido es el de garbanzos. Pero para tener una dieta variada y jugar con otros sabores, es posible preparar hummus de lentejas, de alubias blancas o incluso de guisantes.

9. Pollo y pavo

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Las hamburguesas de pollo o pavo servidas con vegetales abundantes son ligeras, sabrosas y una forma original de introducir carne magra.

Si se desea comer algo de carne, es preferible elegir pollo o pavo. Se trata de ejemplares magros, nada pesados y con una gran versatilidad en la cocina: perfectos para una cena saludable, rica y apta para bajar de peso.

De nuevo, como hemos visto con el pescado, conviene fijarse en la preparación y el acompañamiento:

  • pollo al horno con setas y cebolla;
  • dados de pavo al wok con judías verdes, puerro y un poco de arroz salvaje;
  • ensalada verde con pollo a la plancha y aguacate;
  • hamburguesa de pavo, con tomate, cebolla pochada y un poco de queso fresco.

Para quienes tengan la posibilidad, se pueden cocinar pechugas de pollo en una freidora de aire con un resultado jugoso, dorado e ideal para la última comida del día.

Alimentos desaconsejados para cenar saludable y ligero

En el momento de preparar las cenas, conviene evitar una serie de productos. Esto no quiere decir que estén prohibidos, pero se deben consumir de forma puntual.

El motivo es que suelen ser alimentos y preparaciones pesados para el estómago y que pueden generar hinchazón y gases con más facilidad. Asimismo, suelen ser calóricos y poco nutritivos, con lo que pueden acabar promoviendo un desequilibrio energético y dificultar la pérdida de peso.

Por otro lado, se trata de opciones que no se recomiendan tampoco para la población en general, pues su ingesta se relaciona con problemas de salud a largo plazo. Estamos hablando de:

  • platos preparados y comida rápida;
  • fritos, salsas y acompañamientos muy grasos (nata, mantequilla, quesos curados, tocino, entre otros);
  • embutidos;
  • bollería industrial;
  • bebidas alcohólicas, refrescos y gaseosas.

Qué más hacer para ayudar a tener un vientre plano

Todos estos alimentos y preparaciones que acabamos de conocer cumplen con las «reglas» de las cenas para un vientre plano: ligeros, digestivos y nutritivos. Se pueden ir alternando al gusto y según lo que nos ofrece cada estación.

Los presentamos a modo de inspiración y como una guía para conocer cuáles son aquellos productos que se pueden comer por la noche cuando se busca cenar de forma saludable y bajar de peso.

Conviene introducirlos en el marco de una dieta saludable, suficiente y satisfactoria. No hay que olvidar que esta última premisa es básica para disfrutar de la comida y gozar de los beneficios de practicar hábitos saludables.

No obstante, hay que tener en cuenta que cada persona es un caso único. Si se buscan resultados duraderos y efectivos, lo más recomendable es acudir a un nutricionista y obtener un plan personalizado.

Asimismo, no todo acaba con la dieta para mejorar las digestiones y bajar algunos kilos. Igual de importantes son, entre otros, la hidratación, el descanso, el ejercicio físico o la relajación.

Cenar ligero y nutritivo, pero sin renunciar al buen sabor

La hora de la cena puede generar dudas y preocupaciones en muchas personas, que se preguntan qué es mejor comer por la noche para ayudar a controlar el peso corporal.

Existen bastantes alimentos que se pueden disfrutar con tranquilidad. Estos se deben consumir en cantidades moderadas y cocciones ligeras, que favorezcan, también, la digestión.

Sumado a la dieta, es necesario contemplar otros hábitos que permitan, a su vez, mejorar la salud y el bienestar de forma global.

Cómo limpiar tu hígado para ayudarte a perder peso



Valeria Sabater


Sin duda, mantener un peso adecuado y un hígado sano es algo esencial para la salud. No obstante, a menudo, no nos alimentamos correctamente, no realizamos ejercicio físico con suficiente regularidad y tampoco prestamos demasiada atención a cómo mantener nuestro bienestar de manera integral. Por supuesto, todo esto afecta la salud, aunque al momento no lo parezca. ¿Te gustaría saber cómo evitar esto y qué puede ayudarte a perder peso y cuidar tu salud hepática?

A continuación te ofrecemos algunas sencillas ideas para ayudarte a desintoxicar el hígado y ayudarte en tu intento por bajar de peso. La idea es que te sirvan de guía para empezar a cuidarte mejor o bien como complemento a lo que te indiquen tu médico y nutricionista.

Cuidar la salud hepática puede ayudar a perder peso

Como veníamos comentando antes, si no nos cuidamos adecuadamente, podemos quebrar nuestra salud y disminuir significativamente nuestro bienestar. Esto puede traducirse en todo tipo de problemas de salud, falta de energía y vitalidad, e incluso un mal aspecto. Por esto mismo es que resulta tan necesario aprender a cuidarnos y mantener en el tiempo un estilo de vida saludable, de una forma coherente.

Cuando no nos cuidamos bien, el hígado puede llegar a acumular toxinas e incluso puede derivar en una enfermedad, como la del hígado graso. Además, no podemos pasar por alto que si el hígado se sobrecarga, el sistema inmunitario empezará a debilitarse y sufriremos muchas más enfermedades. Entonces, ¿vale la pena el descuido? Desde luego que no.

Tampoco debemos olvidar que la obesidad ejerce a su vez una peligrosa espiral: la acumulación de grasa o el exceso de tejido adiposo en el cuerpo promueve muchas enfermedades hepáticas como la diabetes. A su vez, la presencia de lípidos y toxinas en el hígado hace más problemático el esfuerzo por perder peso.

Adicionalmente, cabe destacar que el hígado es el órgano principal que quema grasa. Se necesita que tanto él como la vesícula biliar trabajen en equipo para procesar y depurar las grasas. Si ambos están llenos de toxinas, nunca podrán ejecutar adecuadamente su trabajo. Así que vale la pena aplicar a la cotidianidad los siguientes consejos para poder mantener sanos tanto el hígado como la vesícula, además de perder peso de forma saludable.

Opciones para depurar el hígado y perder peso de forma saludable

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Aunque el consumo de alimentos saludables es necesario para evitar enfermedades, la obsesión por comer sano puede traer efectos contraproducentes.

1. Comer aguacates

Es muy beneficioso comer aguacates dentro de una dieta equilibrada. Esta es una de esas frutas enormemente saludables, que además de saciar el apetito, es capaz de ayudar a depurar toxinas del organismo mientras aporta una buena cantidad de grasas beneficiosas (omega 3).

2. Darle prioridad a los alimentos integrales frente a los de harina blanca refinada

Consumir panes integrales (es decir, panes de grano entero como puede ser el de trigo, cebada, avena, etc.), en lugar de consumir pan blanco es un gran acierto. Principalmente porque los granos enteros son fuente de vitaminas del complejo B, que -entre otras cosas- ayudan en la mejora de la metabolización de las grasas y la función hepática que nos permite fortalecer y y descongestionar el hígado. Por tanto, serán un aliado en tu intento por perder peso.

3. Consumir té verde

Seguramente habrás oído mencionar alguna vez muchos de los beneficios del té verde. Es esa bebida rica en antioxidantes que nos ayuda a depurar y acelerar el metabolismo y que, gracias a sus catequinas, ayudar al buen funcionamiento del hígado. Vale la pena tomarlo en el desayuno o bien a media tarde, 45 minutos después de haber comido. Es un producto delicioso y adecuado que te beneficiará, siempre y cuando lo consumas en el marco de un estilo de vida saludable.

4. Tomar uvas frescas… ¡y otras frutas! regularmente

Uvas blancas, uvas moradas… no importa. Son una fuente natural de antioxidantes que ayudan a la activación de producción de bilis. Disponen además de propiedades antienvejecimiento y protectoras de el corazón, gracias a su contenido en un antioxidante muy particular: el resveratrol. Es una de esas frutas más adecuadas para la salud. ¡No dudes en consumirla cuando esté de temporada!

5. Comer una manzana verde al día ayuda a perder peso

Comer una manzana verde al día en lugar de cualquier snack industrial o golosina rica en azúcares, grasas y antinutrientes es una excelente opción para saciar el apetito, poner en marcha el intestino, desinflamar el abdomen y, cómo no, obtener una buena dosis de nutrientes que promoverán la salud de todo el organismo, incluyendo el hígado.

6. Tomar jugo de betabel (remolacha) y zanahoria, en vez de alcohol

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Este jugo natural es sabroso y muchísimo más saludable que cualquier bebida alcohólica. Consumirlo te ayudará a depurar tu organismo, eliminar toxinas y además, cuidar tu salud hepática.

Destaca su aporte de fibra, así como también de flavonoides y beta-caroteno, que son sustancias que ayudan a estimular y mejorar la función hepática.

7. Comer más verduras y vegetales de hoja verde

Espinacas, berros, coles de bruselas, rúcula, escarola… son ideales para ayudarnos a  limpiar el hígado y el intestino de desechos y toxinas acumuladas. Aparte, su contenido de clorofila nos ayuda a desintoxicar el organismo, lo que también resulta muy conveniente.


8. Tomar de vez en cuando un poco de aceite de oliva con limón

Una cucharada de aceite de oliva virgen extra y tres gotitas de jugo de limón es un remedio natural que se recomienda para limpiar el hígado y el intestino de desechos acomulados y toxinas. Esto es porque puede ayudar a promover el tránsito intestinal, algo sin duda muy conveniente en caso de estreñimiento. ¡Pruébalo!

Ahora que ya conoces todas estas opciones para bajar de peso saludablemente y al mismo tiempo cuidar tu salud hepática, ¿qué esperas para empezar a integrarlas a tu rutina? ¡Cuanto antes empieces, mejor te sentirás!

Recuerda que si tienes cualquier duda sobre cómo mejorar tu estilo de vida para ganar en salud, lo mejor será que consultes con tu médico de cabecera y sigas sus indicaciones. 

¿Sabías que tu cara es el reflejo de tu cuerpo?


¿Sabías que tu cara es el reflejo de tu cuerpo?

Las diferentes alteraciones en la cara pueden ser el reflejo de que algo no va del todo bien en el organismo. Al menos esto es lo que afirma una disciplina conocida como reflexología.

En este artículo hablaremos más en profundidad de esta práctica. Además, te ofrecemos algunos consejos que pueden serte útiles para mejorar tu salud. Descúbrelos.

¿Qué es la reflexología?

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La reflexología es una disciplina que permite conocer el estado de nuestros órganos internos simplemente aplicando presión en determinadas zonas de pies, manos y otras partes del cuerpo. Este contacto nos permitiría interactuar con la parte del sistema nervioso conectada a nuestros órganos, lo que nos ayuda a conocer su estado.

Por ejemplo, según esta especialidad, hay ciertas partes de nuestro estómago conectadas a nuestros pies. Así, si tocamos la zona de la planta del pie relacionada con el estómago y sentimos dolor, es probable que tengamos problemas digestivos.

Posibles problemas según la zona de la cara

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Para la reflexología, nuestro rostro es como un mapa que nos puede ayudar a hacernos una idea de cuál es el posible problema y cómo podemos solucionarlo.

A continuación, te damos una guía con 14 áreas de tu cara que pueden estar reflejando lo que pasa con tu cuerpo. Puedes valerte de la imagen principal para identificarlas.

Zonas 1 y 2 de la cara: Sistema digestivo

Si notas que te han salido espinillas, granos o manchas en las zonas 1 y 2, posiblemente tu sistema digestivo no esté funcionando correctamente.

En este caso te recomendamos que mejores tu alimentación. Deberías reducir o eliminar completamente el consumo de alimentos procesados o refinados, y añadir más frutas, verduras y legumbres. En cualquier caso, recuerda que deberías seguir una dieta equilibrada.

Zona 3: Hígado

Si la zona afectada es la número 3, posiblemente en nuestro hígado exista una acumulación de toxinas debido al consumo de sustancias nocivas.

En este caso, te recomendamos evitar el consumo de productos como el alcohol o la comida basura. En lugar de esto, añade más frutas y vegetales, especialmente crudos.

Zonas 4 y 5: Riñones y vesícula

Todo lo que sucede alrededor de los ojos puede deberse a una deshidratación y mal funcionamiento de los riñones y la vesícula.

Para esto puede ser recomendable beber más agua, reducir el consumo de sal e ingerir alimentos con acción diurética.

Zona 6: Corazón

La nariz es una de las zonas que más se ven afectadas por el acné y los puntos negros por causas comunes. Sin embargo, cuando aparecen de repente y son difíciles de eliminar, pueden estar reflejando problemas del corazón.

Para actuar contra esto elimina de la dieta alimentos dañinos como las grasas y el sodio, así como aquellos alimentos picantes. En su lugar, trata de incrementar el consumo de ácidos grasos omega 3, principalmente de origen vegetal.

Zonas 7 y 8: Riñones

De nuevo, los riñones pueden estar siendo afectados por una acumulación de desechos, la retención de líquidos o la deshidratación.

Como hemos visto, para aliviar estas dolencias, puede ser recomendable beber agua y evitar bebidas como el café, las bebidas con gas y el alcohol.

Zonas 9 y 10: Sistema respiratorio

Estas zonas pueden estar reflejando algún tipo de alergia respiratoria o problemas crónicos como el asma. Es un área muy propensa a alterarse debido al mal hábito de fumar.

En este caso aconsejamos dejar de fumar, incrementar el consumo de alimentos frescos y disminuir el consumo de azúcar.

Zonas 11 y 12: Hormonas

En estas áreas de la cara se ven reflejados los cambios hormonales que ocurren normalmente durante el ciclo menstrual. Aunque para muchos es algo inevitable, se puede reducir a través de:

  • Alimentación saludable
  • Ejercicio físico
  • Buen descanso
  • Aumento del consumo de agua
  • Limpieza facial
  • Evitar los alimentos irritantes

Zona 13: Estómago

De nuevo nos encontramos ante otra área relacionada con el estómago. Según la reflexología, esta zona de la cara podría estar indicando:

  1. Mala digestión.
  2. El colon no está funcionando correctamente.
  3. Estreñimiento.

Para aliviar estas dolencias, se recomienda incrementar el consumo de fibra, presente en frutas, verduras y cereales.

Zona 14 de la cara: Estrés

Es posible que tu cuerpo esté pidiendo un descanso y tiempo para recuperarse. El estrés puede derivar en diferentes problemas de salud si no le prestamos la atención suficiente.

Por eso, te recomendamos que descanses lo suficiente y que trates de relativizar los problemas que pueden surgirte en el día a día. Puede que distanciarte un poco de los mismos, te ayude a encontrar una solución.

Entonces, ¿qué nos dice nuestra cara?

Las informaciones que acabamos de compartir parten de la reflexología y no de una disciplina científica. De hecho, no hay estudios que permitan avalar su eficacia.

Este tipo de práctica es bastante común en la medicina asiática, mucho más que en la occidental. Es más, en Occidente muchos ponen en duda su eficacia. En un estudio publicado en la revista Journal of Tradicional and Complementary Medicine se analizaron diversas investigaciones hechas a lo largo de los años acerca de esta práctica.

Al final, se concluyó que, aunque para ciertas patologías leves había demostrado ser bastante acertada, las informaciones recogidas no permitían reconocer la reflexología como un método válido de diagnóstico y, especialmente, de tratamiento.

Por eso, si sientes que algo no va bien y la cara se te ve seca, apagada, te sale acné…, no te autodiagnostiques, ve al médico. Este te realizará las pruebas necesarias para determinar cuál es tu problema y empezar el tratamiento de ser necesario.

Además, recuerda cuidar tu dieta. Y es que esta está muy relacionada con el estado de nuestra piel como muestran diversos estudios. También te recomendamos hidratarte bien y hacer deporte. Tu cuerpo te lo agradecerá.