06 octubre 2026

Los remedios caseros para la infección urinaria,




 















Los remedios caseros para la infección urinaria, como el té de cola de caballo, el té de ajo y jengibre, y el jugo de cranberry tienen propiedades antibacterianas, diuréticas y antiinflamatorias que ayudan a eliminar las bacterias, aliviar síntomas y acelerar la recuperación.

Estos remedios caseros se usan en infecciones urinarias porque impiden que las bacterias se adhieran a la vejiga, aumentan la producción de orina para expulsarlas del tracto urinario, atacan directamente a los patógenos y alivian la inflamación y el dolor asociados a la infección.

Antes de consumir estos remedios caseros para infecciones urinarias, se recomienda consultar con un médico general o fitoterapeuta, ya que pueden presentar contraindicaciones según la condición de salud de cada persona.

Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la orientación médica. No interrumpa ningún tratamiento sin la debida asesoría.
Infusión para la infección urinaria

Remedios caseros para infección urinaria

Algunos remedios caseros para la infección urinaria son:

1. Té de cola de caballo

El té de cola de caballo posee fuerte acción diurética por tener en su composición flavonoides, como quercetina y kaempferol, y compuestos fenólicos, como los ácidos cafeico y el ácido ferúlico, que actúan aumentando la excreción de orina y ayudando a eliminar las bacterias del tracto urinario, combatiendo así la infección urinaria. 

Ingredientes

  • 1 cucharada de tallo seco de cola de caballo;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Añadir el tallo seco de cola de caballo en la taza de agua hirviendo y dejar reposar durante alrededor de 5 a 10 minutos. Colar y beber hasta 2 tazas al día, preferiblemente luego de las comidas principales del día. 

El té de cola de caballo no debe usarse por más de una semana seguida, ya que su fuerte efecto diurético puede causar deshidratación y pérdida de minerales, provocando síntomas como dolor de cabeza, debilidad muscular o diarrea.

Lea también: 11 causas de infección urinaria en mujeres y hombres (y qué hacer)tuasaude.com/es/causas-de-infeccion-urinaria

2. Té de ajo y jengibre

El té de ajo y jengibre tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias debido a la alicina, presente en el ajo, y los compuestos fenólicos como gingerol, shogaol y zingerona, del jengibre, que ayudan a combatir los síntomas de infección urinaria como dolor o ardor al orinar. 

Asimismo, este té ayuda a fortalecer el sistema inmunitario y a disminuir la duración de la infección urinaria. 

Ingredientes

  • 3 dientes de ajo descascarados y cortados por la mitad;
  • 1 cm de raíz de jengibre o ½ cucharadita de jengibre en polvo;
  • 3 tazas de agua;
  • Miel para endulzar (opcional).

Modo de preparación

Hervir el agua con el ajo, retirar del fuego, agregar el jengibre y la miel, colar y servir de inmediato.

El jengibre no debe ser consumido por personas que usan anticoagulantes, por lo que debe ser retirado del té en dichos casos.

3. Té de diente de león

El té de diente de león contiene compuestos como flavonoides, cumarinas y saponinas, a los que se les atribuye principalmente un efecto diurético, que ayuda a aumentar la eliminación de orina y el lavado de las vías urinarias.

Ingredientes

  • 1 cucharada de raíz de diente de león;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Colocar la raíz de diente de león en una taza con agua hirviendo, dejar reposar 10 minutos, colar, entibiar y beber hasta tres veces al día.

Este té no debe emplearse por mujeres embarazadas o en período de lactancia. 

4. Infusión de perejil

La infusión de perejil tiene un efecto diurético, lo que favorece una mayor eliminación de orina y puede ayudar al lavado de las vías urinarias.

Sin embargo, esta infusión no elimina las bacterias responsables de la infección urinaria y no actúa como tratamiento para combatirla.

Ingredientes

  • 1 puñado de perejil;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Cortar el perejil en pequeños pedazos y añadirlos en la taza de agua hirviendo. Dejar reposar de 5 a 7 minutos. Colar, dejar entibiar y beber hasta 3 veces al día. 

La infusión de perejil no debe ser empleada por mujeres embarazadas ni por personas con insuficiencia renal o cardíaca. 

5. Jugo de cranberry

El jugo de cranberry posee una alta concentración de proantocianidinas, que son flavonoides capaces de dificultar la adherencia de bacterias en el tracto urinario, especialmente de Escherichia coli.

De esta forma, el consumo de este jugo ayuda a prevenir infecciones en los riñones, la uretra y la vejiga, siendo una opción utilizada como remedio casero para la infección urinaria y que puede emplearse durante el embarazo. Vea otros consejos en el tratamiento de la infección urinaria en el embarazo.

Ingredientes

  • 2 a 3 cucharadas de cranberry deshidratados;
  • 1 vaso de gua.

Modo de preparación

Licuar los arándanos con el agua. Colar y beber a continuación de 1 a 3 veces al día. 

Otra opción para utilizar el cranberry para infección urinaria es tomarlos en forma de cápsulas, pudiendo emplearse 1 cápsula de 300 a 400 mg, de 1 a 2 veces al día.

6. Té de uva ursi 

El té de uva ursi, también conocida como gayuba, se indica en personas con infecciones urinarias porque contiene arbutina e hidroquinonas, compuestos que se eliminan por la orina y ejercen una acción antiséptica en las vías urinarias.

Además, su efecto diurético favorece el aumento del volumen de orina, lo que ayuda al arrastre de microorganismos y secreciones, apoyando el cuidado del tracto urinario.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de hojas secas de uva ursi;
  • 1 litro de agua.

Modo de preparación

Hervir el agua junto con las hojas de uva ursi durante aproximadamente 15 minutos. Colar y beber de 2 a 3 tazas por día, durante un máximo de 5 días. 

Este té no debe usarse en mujeres embarazadas o en período de lactancia, niños menores de 12 años ni por personas con problemas estomacales como gastritis o úlcera. 

El té de uva ursi puede causar efectos secundarios cuando es usado en cantidades superiores a las recomendadas, generando síntomas como zumbido en el oído, náuseas, vómitos, sensación de falta de aire o convulsiones. 

7. Té de vara de oro

El té de vara de oro, también conocida como solidago, se utiliza como apoyo en las infecciones urinarias debido a su acción diurética, que aumenta la producción de orina.

Este efecto favorece una eliminación más frecuente de la orina, lo que reduce su permanencia en la vejiga y contribuye al arrastre de microorganismos de las vías urinarias.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de hojas secas de vara de oro;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Coloque las hojas de vara de oro en el agua hirviendo y deje reposar por 10 minutos antes de colar. Beba 1 taza de té varias veces al día.

8. Té de matico

El matico se utiliza en la infección urinaria porque sus compuestos activos, como flavonoides, triterpenos y sesquiterpenos, le confieren propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias y analgésicas.

Estas sustancias ayudan a inhibir el crecimiento de bacterias asociadas a las infecciones urinarias, como Escherichia coli y Staphylococcus aureus, y a disminuir la inflamación del tracto urinario, lo que contribuye a aliviar el dolor y las molestias durante la infección.

Ingredientes

  • 2 a 5 g de hojas frescas de matico;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Colocar las hojas de matico en el agua hirviendo, tapar y dejar reposar por unos minutos. Luego colar y beber la infusión hasta 3 veces al día.

9. Té de ortiga

La ortiga se utiliza como apoyo en la infección urinaria por su efecto diurético y antiinflamatorio, ya que aumenta la producción de orina y ayuda a arrastrar desechos y microorganismos del tracto urinario.

Sus hojas y raíces contienen compuestos con acción analgésica, que contribuyen a aliviar el dolor y el ardor, y se emplean especialmente cuando hay inflamación de las vías urinarias o de la próstata.

Ingredientes

  • 1 cucharada de hojas secas de ortiga;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación

Agregar las hojas secas de ortiga al agua hirviendo y dejar reposar durante 10 minutos. Colar y beber tibio hasta 2 tazas al día.







Té de chancapiedra

La chancapiedra se indica como apoyo en la infección urinaria porque tiene acción antiinflamatoria, analgésica y antibacteriana, lo que ayuda a disminuir la irritación del tracto urinario y a limitar la proliferación de microorganismos.

Además, sus flavonoides, lignanos y triterpenos contribuyen a relajar las vías urinarias y facilitar la eliminación de residuos. Conozca más sobre los beneficios de la chancapiedra.

Ingredientes

  • 20 a 30 g de hojas y tallos de chancapiedra;
  • 1 litro de agua.

Modo de preparación

Colocar la chancapiedra en el agua hirviendo, tapar y dejar reposar. Colar y beber de 1 a 2 tazas al día.

11. Té de romero

El romero se utiliza como apoyo en la infección urinaria por su acción antimicrobiana y antiséptica, que ayuda a limitar la proliferación de microorganismos en las vías urinarias.

Este efecto se relaciona con la presencia de compuestos como cineol y pineno, reconocidos por su actividad antibacteriana frente a patógenos urinarios, por lo que se considera una opción no farmacológica complementaria.

Ingredientes

  • 5 g de hojas frescas de romero (2 cucharadas);
  • 250 ml de agua hirviendo.

Modo de preparación

Agregar el romero al agua hirviendo, tapar y dejar reposar de 3 a 5 minutos. Colar y beber tibio, sin endulzar, de 3 a 4 veces al día.

 Manuel Reis-Enfermero

Disruptores endocrinos: lo que te afecta sin que lo note.



Disruptores endocrinos: lo que te afecta sin que lo notes



Cuando pensamos en salud, solemos mirar la alimentación, el ejercicio o el estrés. Sin embargo, existe una amenaza silenciosa que rara vez se cuestiona: los disruptores endocrinos, sustancias presentes en objetos y alimentos cotidianos que interfieren con el equilibrio natural del cuerpo.

Desde una mirada de consumo consciente, este artículo no busca alarmar, sino hacer visible lo invisible. Comprender qué son estos compuestos y cómo forman parte de la vida diaria es un paso clave para recuperar control y coherencia en nuestras decisiones.

La situación real

Muchas personas cuidan su alimentación y aun así sienten que “algo no funciona”: cambios de energía, dificultad para regular el apetito, alteraciones del descanso o del estado de ánimo. Rara vez se considera que la exposición diaria a ciertos productos pueda estar influyendo.

El problema es que los disruptores endocrinos no se perciben. No huelen, no se ven y no aparecen claramente señalados. Por eso, el lector convive con ellos sin saberlo.

¿Por qué este tema es importante?

El sistema endocrino regula procesos esenciales: energía, apetito, metabolismo, estado emocional y adaptación al entorno. Cuando sustancias externas interfieren de forma constante, aunque sea en pequeñas dosis, el impacto es lento, acumulativo y normalizado.

Hablar de salud hormonal no es un tema aislado: es comprender cómo el entorno moderno condiciona el funcionamiento del cuerpo más allá de la voluntad individual.

Qué abordaremos y qué valor aporta

En este artículo exploraremos qué son los disruptores endocrinos, dónde se encuentran y cómo reducir la exposición desde una postura realista, sin miedo ni obsesión, sino con criterio.

tóxicos invisibles y consumo consciente

Dónde está su poder

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de imitar, bloquear o alterar la acción de las hormonas. Se encuentran en plásticos, envases alimentarios, recubrimientos, productos de limpieza, cosméticos y alimentos industrializados.

El problema no es una exposición puntual, sino la exposición constante y combinada. El cuerpo no está preparado para convivir a diario con múltiples señales químicas externas que interfieren con sus mensajes internos.

A diferencia de otros tóxicos, estos compuestos actúan de forma sutil. No provocan un efecto inmediato que alerte, sino cambios progresivos que se normalizan: cansancio persistente, apetito desregulado, sensación de desequilibrio.

La industria los utiliza porque son funcionales, baratos y eficientes. Que estén permitidos no significa que estén pensados para cuidar la salud a largo plazo, sino para sostener un modelo de producción.


Cómo puedes evitarlos

Reducir la exposición no implica vivir aislado ni obsesionado. Desde el consumo consciente, pequeños cambios sostenidos marcan diferencia: elegir menos envases plásticos, priorizar alimentos frescos, simplificar productos de uso diario.

Observar patrones personales también es clave. Cuando se reducen ciertos productos y el cuerpo responde mejor, se refuerza la idea de que el entorno sí importa.

La conciencia no está en eliminar todo, sino en dejar de normalizar lo innecesario. Cada decisión suma cuando se entiende el impacto acumulativo.

Y si quieres ver el daño que pueden provocar en los niños, te dejo este documento.

Ideas clave para reflexionar

• Los disruptores endocrinos actúan de forma silenciosa

• La exposición es diaria y acumulativa

• No siempre están claramente identificados

• Lo permitido no siempre es lo más saludable

• El entorno influye tanto como la alimentación

• Pequeños cambios reducen carga química

• Elegir con conciencia es recuperar equilibrio

Kombucha: qué es, 10 beneficios y sus riesgo


La kombucha es una bebida fermentada que se prepara a base de té. Hoy día es consumida y apreciada por muchas personas, convirtiéndose en una bebida de moda, pero ¿qué tan beneficiosa es y cuáles son sus riesgos?

Esta bebida no alcohólica se consigue a través de SCOBY, un cultivo de bacterias, levaduras y el hongo de kombucha. El proceso de fermentación es el que hace posible que la bebida tenga muchas vitaminas, minerales y ácidos orgánicos esenciales, sin embargo, tiene ciertos riesgos.

El consumo de la kombucha se inició en China, lugar en el cual las propiedades eran muy apreciadas por sus efectos curativos. Desde China, el consumo se extendió a otros lugares como Japón, Rusia y Europa. Se le conocía como el hongo de la inmortalidad. Su sabor dulce y ácido ha calado muy bien en la actualidad.

De acuerdo con Illana C. en su estudio sobre el hongo Kombucha, kombucha es originario de China, en donde se le conoce como el Divino Tsche, debido a sus propiedades mágicas. La autora resalta que es consumido desde el año 200 a.C., en Manchuria, durante la dinastía Tsin.

Illana reseña que en el 414 el Dr. Kombu lo llevó a Korea y Japón, para tratar los problemas gastrointestinales del emperador. Diferentes viajeros lo harían llegar a Rusia y Europa.

En cuanto al origen del nombre se manejan varias hipótesis. Una de ellas sostiene que el físico coreano que trató al emperador se llamaba Kombu y de allí derivaría el nombre, pero la versión más aceptada es que la palabra kombucha proviene de los términos japoneses: kombu, que significa ‘alga‘, y cha, que quiere decir ‘te‘.

El hongo del té condensa una serie de bacterias y levaduras que son descritas por Illana, y son las siguientes: Bacterias: Acetobacter xylinum, Acetobacter aceti, Acetobacter pasteurianus, Gluconobacter. Levaduras: Brettanomyces, Brettanomyces bruxellensis, Brettanomyces intermedius, Candida, Candida famata, Mycoderma Mycotorula, Pichia, Pichia membranaefaciens, Saccharomyces, Saccharomyces cerevisiae subsp. cerevisiae, Saccharomyces cerevisiae subsp. aceti, Schizosaccaromyces, Torula, Torulaspora delbrueckii, Torulopsis, Zygosaccharomyces, Zygosaccharomyces bailii, Zygosaccharomyces rouzii.

La kombucha está compuesta por minerales como el hierro, manganeso, potasio, zinc, cobre, calcio y magnesio, levaduras y polisacáridos. También puede contener vitaminas del grupo B, como la B1, B2, B3, B6 y B12, enzimas, ácido fólico, vitamina C, D, E y K.

Entre los beneficios más conocidos se encuentran los siguientes:

  1. Antioxidante: gracias a que contiene abundantes polifenoles, los cuales tienen efectos vasodilatadores y antiinflamatorios. Se cree que, si se acompaña con una dieta saludable, es posible limpiar el organismo.
  2. Hidratante: muchas personas lo consumen por la cantidad de vitaminas, minerales y agua que contiene, lo cual ayuda a que el cuerpo se hidrate.
  3. Antibacteriano: la fermentación permite la formación del ácido acético, una sustancia que ayuda a eliminar microorganismos. Se recomienda hacer la kombucha con té negro o té verde para repotenciar esta propiedad.
  4. Digestivo: promueve la formación de bacterias buenas en la microbiota intestinal. También combate el estreñimiento.
  5. Disminuye el colesterol: puede reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el bueno (HDL).
  6. Estimula las enzimas hepáticas: ayudando a eliminar los compuestos tóxicos, lo cual convierte a la bebida en una buena opción para la salud de los riñones y el hígado.
  7. Refuerza el sistema inmune: debido a la presencia de las bacterias y levaduras que contiene.
  8. Es baja en calorías: esta bebida es una de las más saludables, ya que, por cada 100 mililitros, contiene 30 calorías.
  9. Produce efecto vasodilatador y antiinflamatorio.
  10. Es diurético y astringente.

La kombucha se asemeja a la preparación del yogur casero, pero no se usa leche, sino té en el proceso de fermentación. Esto la hace ideal para obtener diferentes beneficios. Además, esta bebida es vegana, tiene propiedades probióticas y no contiene gluten. Elaborado de forma industrial, es bien esterilizado, aunque así pierde la capacidad probiótica.

Al consumirla por primera vez, es posible experimentar sus beneficios digestivos, puesto que promueve el tránsito intestinal. Por eso, se debería comenzar tomando pequeñas cantidades.

Esta bebida no está recomendada para mujeres embarazadas ni niños. Si no se prepara de forma adecuada, puede contener concentraciones altas de bacterias, lo cual la hace peligrosa, debido a la posible presencia de Salmonella, Staphylococcus y Helicobacter Pylori.

Aunque no se considere alcohólica, esta bebida, al ser fermentada el azúcar, puede contener rastros etílicos. De igual modo, la presencia de cafeína hace que no se recomiende en personas que padecen de insomnio.

Asimismo, está contraindicada en persona inmunosuprimidas, mujeres en periodo de lactancia o pacientes con infecciones.

Pese a que los amantes de esta bebida pregonan múltiples beneficios, la verdad es que los estudios médicos al respecto son escasos. Se sugiere tener cuidado de los riesgos, que pueden incluir infecciones, malestar estomacal o reacciones alérgicas. Por ejemplo, si el té se prepara en ollas de cerámica, que tienen plomo, se puede producir una intoxicación por este compuesto.