13 octubre 2026

Qué alimentos tienen colágeno: cuáles son y qué beneficios aportan

 




El colágeno es una proteína presente de forma natural en nuestro organismo que forma parte de tejidos como la piel, los huesos, los tendones o los cartílagos. Con el paso del tiempo, su producción disminuye de forma progresiva, por lo que muchas personas se preguntan qué alimentos tienen colágeno y cómo pueden incorporarlos en su alimentación diaria.

Aunque el colágeno se produce dentro del propio cuerpo, algunos alimentos lo contienen de forma natural o aportan los nutrientes necesarios para favorecer su síntesis. Mantener una alimentación variada es clave para apoyar este proceso. De hecho, seguir pautas sobre cómo preparar una comida saludable puede ayudar a cubrir las necesidades nutricionales del día a día.

¿Qué es el colágeno y para qué sirve?

El colágeno es la proteína más abundante del organismo. Su función principal es proporcionar estructura y resistencia a distintos tejidos del cuerpo, como la piel, los huesos, los ligamentos o los cartílagos.

En términos sencillos, actúa como una especie de “andamiaje” que contribuye a mantener la firmeza de la piel, la elasticidad de los tejidos y el buen funcionamiento de las articulaciones.

A partir de los 25-30 años aproximadamente, el organismo empieza a producir colágeno de forma más lenta. Por eso, muchas personas buscan información sobre qué alimentos tienen colágeno o qué nutrientes pueden favorecer su producción natural a través de la alimentación.

¿Qué alimentos tienen colágeno?

Cuando se habla de qué alimentos tienen colágeno, normalmente se hace referencia a alimentos de origen animal ricos en tejidos conectivos. Estos alimentos contienen esta proteína de forma natural o aportan componentes que el organismo utiliza para sintetizarla.

Plato sobre una mesa de cocina con alimentos con colágeno y fáciles de incluir en el día a día: pollo con piel, salmón con piel, gelatina neutra y cítricos.

¿Cuáles son las fuentes principales de colágeno?

Las fuentes más conocidas de colágeno en la alimentación suelen encontrarse en alimentos de origen animal que contienen tejido conectivo. Entre los ejemplos más habituales están las carnes en general, especialmente con partes como cartílago o piel, el pollo con piel, los pescados que se consumen con piel, las visceras y casquería en general y los caldos elaborados con huesos o la gelatina.

En estos alimentos esta proteína forma parte de las estructuras que dan soporte a músculos y tejidos. Durante la cocción, especialmente en preparaciones largas como los caldos, parte de este colágeno puede transformarse en gelatina, lo que explica la textura característica de este tipo de elaboraciones.

¿Qué opciones son más fáciles de incluir en el día a día?

En la práctica, algunos alimentos que pueden incorporarse con facilidad en una dieta habitual son el pollo, el pescado con piel (como el salmón o las sardinas), los caldos caseros o la gelatina neutra. Además, acompañar estos alimentos con frutas y verduras ricas en vitamina C puede favorecer la producción natural de colágeno en el organismo.

¿Qué beneficios tiene el colágeno y por qué se habla tanto de él?

En los últimos años ha aumentado el interés por los beneficios del colágeno, especialmente en relación con la piel, las articulaciones y otros tejidos del cuerpo.

El colágeno forma parte de diferentes estructuras del organismo, por lo que su presencia es clave para mantener su función y resistencia.

¿Qué beneficios tiene el colágeno en piel y tejidos?

Uno de los beneficios del colágeno más conocidos es su papel en la estructura de la piel. Esta proteína contribuye a mantener la firmeza y elasticidad de los tejidos.

Aunque la alimentación por sí sola no puede evitar los cambios asociados al envejecimiento, seguir un patrón saludable que incluya alimentos variados puede ayudar a cuidar la piel desde dentro. En esta línea, algunos hábitos nutricionales pueden contribuir al bienestar cutáneo, especialmente cuando se mantiene una alimentación para una piel sana.

¿Qué beneficios tiene el colágeno para las articulaciones?

Otro de los beneficios del colágeno se relaciona con las articulaciones. Esta proteína forma parte de los cartílagos, que ayudan a amortiguar el impacto entre los huesos y facilitan el movimiento.

Por ello, mantener una alimentación saludable, junto con actividad física regular, puede contribuir al bienestar de las articulaciones y al mantenimiento de la masa muscular.

Persona realizando estiramientos o ejercicio suave en casa.

¿Qué nutrientes ayudan a producir colágeno?

Más allá de buscar directamente qué alimentos tienen colágeno, también es importante conocer qué nutrientes ayudan al organismo a producirlo de forma natural.

Entre los más relevantes destacan:

  • Vitamina C: Participa en la formación del colágeno. Se encuentra en todas las frutas y verduras frescas.
  • Proteínas: Aportan aminoácidos necesarios para la síntesis de proteínas en general, entre ellas el colágeno. Se obtienen de alimentos como legumbres, pescado, marisco, lácteos, huevos, carnes, cereales integrales o frutos secos.

Por ello, mantener una alimentación variada que incluya frutas, verduras, proteínas de calidad y otros alimentos nutritivos es fundamental para apoyar la producción natural de colágeno.

Nutriendo

Alimentos energéticos para una dieta equilibrada

 


Para el correcto funcionamiento del cuerpo se requiere energía. Como es lógico, la principal fuente de esta es una dieta adecuada, por lo que vale la pena elegir alimentos que, además de cumplir con este propósito, sean saludables y aporten más beneficios que efectos negativos a largo plazo.

Los carbohidratos, las grasas y las proteínas son los tres macronutrientes que representan una fuente de energía. Estas aportan calorías, las cuales son como la «gasolina» que da energía al cuerpo, y estas unidades de medida indican cuánta energía se obtiene de los alimentos que consumes. Al igual que un auto necesita gasolina para moverse, el cuerpo necesita calorías para funcionar y realizar todas sus actividades diarias.

Requerimientos alimentarios

El requerimiento de los alimentos es variable según la etapa de la vida de cada individuo y la cantidad de actividad física que realiza. Durante las etapas de crecimiento que ocurren en la niñez y la adolescencia, se requiere mayor cantidad de calorías para el adecuado funcionamiento y desarrollo de los tejidos del cuerpo, como mencionan los expertos de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk.

Así mismo, las personas que realizan mucho ejercicio, como los deportistas de alto rendimiento, tienen mayores requerimientos energéticos. Es por ello que sus dietas son ricas en alimentos con elevado aporte calórico.

¿Cuáles son los alimentos energéticos?

Cualquier alimento rico en macronutrientes es considerado «energético». Si bien los lípidos son los que aportan más calorías, los mejor utilizados por el cuerpo son los carbohidratos, en especial la glucosa. Las proteínas, si bien también representan una fuente de energía, suelen degradarse en sus componentes básicos (aminoácidos) y usarse en otros procesos, salvo en situaciones de ayuno prolongado.

Más allá de esto, hay que tener en cuenta que existen alimentos hipercalóricos sin ser necesariamente mejores desde el punto de vista nutricional. Es el caso de los procesados industriales o las bebidas alcohólicas que, a pesar de proporcionar energía, no lo hacen a expensas de nutrientes con beneficios a mediano y largo plazo.

1. Carbohidratos

Optar por carbohidratos complejos, que suelen acompañarse de fibra y otros nutrientes esenciales, proporciona una liberación constante de energía. Dentro de ellos encontramos varias opciones:

  • Granos enteros como el arroz integral, la avena, el pan integral y la quinoa.
  • Vegetales como el brócoli, la espinaca y la zanahoria también contienen carbohidratos saludables y nutrientes beneficiosos.

2. Grasas saludables

Las grasas tienen una alta densidad calórica y son vitales para el funcionamiento adecuado del cuerpo. Opta por fuentes de grasas saludables dentro de las cuales encontramos varias opciones:

  • Aguacates, que contienen grasas monoinsaturadas y proporcionan una sensación de llenura.
  • Frutos secos y semillas como almendras, nueces, chía y lino.
  • Aceites vegetales.

3. Proteínas

Las proteínas son esenciales para la construcción y reparación de tejidos, pero también pueden ser una fuente de energía. Elige fuentes magras, es decir, con bajo contenido de grasa para mantener el contenido calórico bajo control.

  • Pollo y pavo sin piel son excelentes fuentes de proteína magra y pueden ser parte de comidas balanceadas.
  • Pescados como el salmón, la trucha y el atún no solo proporcionan proteínas, sino también grasas saludables.

Incorporando alimentos energéticos y saludables

Sabemos que los alimentos energéticos son esenciales, la clave está en incorporarlos de manera equilibrada y saludable en nuestra dieta, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esto incluye una diversidad de alimentos de alta calidad nutricional. Por esta razón, se recomienda optar por carbohidratos complejos, en lugar de consumir productos refinados y procesados como dulces o gaseosas.

En cuanto a las grasas, se debe evitar el consumo de grasas saturadas y trans por las repercusiones en la salud que se han descrito en la literatura médica. La proteína magra es fundamental para mantener la masa muscular y la energía.

Combinar estos nutrientes en comidas equilibradas asegurará que el cuerpo esté listo para enfrentar cualquier desafío. Te explicamos una manera de hacerlo a continuación.

Ejemplo práctico para el día a día

  • Una alternativa para el desayuno sería un tazón de avena cocida con frutas frescas, frutos secos y semillas.
  • En el almuerzo se podría optar por una ensalada con abundantes vegetales frescos, pollo a la parrilla, quinoa y aceite de oliva virgen extra.
  • Para la merienda una opción podría ser yogur griego con frutas y almendras.
  • En la cena una variante saludable podría ser salmón asado con brócoli y otros vegetales, acompañado de arroz integral o quinoa.

Recuerda, esto es solo un ejemplo y los requerimientos de cada persona son muy individuales. Por esto se recomienda asistir a una asesoría con un profesional en el área para establecer una dieta acorde a cada individuo, para evitar presencia de deficiencia de vitaminas y nutrientes o exceso de las mismas.



Una nutrición adecuada es fundamental para la salud

La elección de alimentos energéticos y su inclusión en nuestra dieta diaria no solo es una cuestión de satisfacer las necesidades energéticas, sino también de nutrir al cuerpo de manera adecuada para vivir la vida al máximo.

Los alimentos desempeñan un papel vital en mantenernos activos, saludables y capaces de enfrentar los desafíos cotidianos con energía y vitalidad. Cada uno de los macronutrientes mencionados son requeridos para mantener un adecuado funcionamiento del cuerpo.

20 frutas y verduras que no producen gases ni hinchazón estomacal


20 frutas y verduras que no producen gases ni hinchazón estomacal

La dieta libre de alimentos gaseosos ha cobrado popularidad en los últimos años. Consiste en seguir un régimen alimenticio sin preparaciones que puedan generar flatulencias, hinchazón y malestar. Ello incluye a frutas y verduras con poca fermentación.

Los vegetales son una parte importante de un estilo de vida equilibrado. Como guarnición o como plato principal, aportan nutrientes que necesitamos ahora y en el futuro.

No obstante, la falta de confort abdominal que pueden causar ocasiona algo de rechazo, sobre todo en personas con colon irritable, dispepsia, intolerancia a la lactosa, sobrecrecimiento bacteriano del intestinto delgado (SIBO) y enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras.

¿Por qué algunas frutas y verduras producen gases?

Los gases y la hinchazón abdominal se relacionan con la digestión de la fibra y los azúcares en el tracto gastrointestinal. La fibra no se descompone en el intestino delgado y llega al colon en su forma original.

Allí, las bacterias la procesan mediante la fermentación. Como subproductos se libera dióxido de carbono, hidrógeno y metano (entre otros).

Algunas fibras también fijan el agua, lo que puede contribuir a la distensión abdominal. Cuanto mayor sea la cantidad ingerida, entonces mayor será la producción de gases. En consecuencia, aumentarán los síntomas asociados a las flatulencias y la hinchazón.

Por otro lado, los azúcares fermentables, como la lactosa y los polioles, pueden no absorberse por completo en el intestino delgado. En su lugar, se someten a fermentación por las mismas bacterias del colon, lo que deriva en los mismos resultados.

En particular, ciertas verduras, como el brócoli, la coliflor, la col rizada y la cebolla, son ricas en azufre. Al descomponerse, se liberan gases que pueden tener un olor desagradable.

La respuesta a estos factores es individual. Depende no solo de la composición de la microbiota intestinal, sino de enzimas específicas. Algunas frutas y verduras solo ocasionan malestar en algunas personas, pero no en todas.

Estas verduras y frutas causan menos gases que las otras

La clave al momento de escoger frutas y verduras que produzcan menos gases es elegir aquellas que contienen bajo contenido de fibra o, en su defecto, que sean ricas en fibra insoluble. Esto las hace más fáciles de digerir y menos propensas a causar hinchazón y flatulencias. Veamos algunos ejemplos.

1. Batata

Batatas.
Aunque la mayoría de la gente asocia las batatas con un tono anaranjado, existen variedades de diferentes colores, que van desde blanco y amarillo hasta morado y violeta.

La batata es una raíz tuberosa que contiene un 22 % de carbohidratos complejos. De esos hidratos de carbono, el 80 % es almidón que se digiere con mucha facilidad. El resto son azúcares también digeribles, como la sacarosa, la maltosa, la fructosa y la glucosa.

Por su parte, el valor de fibra (2,5 %) es en su mayoría insoluble. Por lo tanto, no es fermentable por las bacterias intestinales del colon.

2. Pepino

Pepinos.
Los pepinos son frutas, pero su uso gastronómico es similar al que se les da a las verduras.

El pepino es una fruta alta en fibra soluble, como la pectina, pero también en agua (96 %). Esto permite regular los movimientos del intestino y reducir el estreñimiento.

Además, es fuente de antioxidantes, como flavonoides y taninos. Ambas previenen el daño oxidativo en las células del cuerpo.

3. Papaya

Papaya.
La papaína ayuda en la descomposición de proteínas. Se la comercializa como parte de suplementos digestivos.

La papaya es una fruta rica en antioxidantes (betacarotenos), que tienen efecto de provitamina A. Además, contiene la famosa enzima papaína, que ayuda con la buena digestión y a reducir los factores que causan inflamación en el cuerpo, como se revela en la revista Molecular Nutrititon & Food Research.

4. Espárragos

Espárragos.
Los egipcios los cultivaban hace más de 2000 años y los romanos también los valoraban.

Los espárragos se componen en un 93 % por agua, lo cual ayuda a una buena hidratación y a mantener un movimiento regular del intestino. La fibra que contienen es, en su mayoría, insoluble.

La poca soluble que tienen, la aprovechan las bacterias beneficiosas, como lactobacilos y bifidobacterias. Sus azúcares son de buena digestión, como la glucosa, la sacarosa y la fructosa.

5. Piña

Piña para reducir los gases.
La bromelina es una mezcla de enzimas proteolíticas del ananá, que puede descomponer las proteínas.

Esta fruta tropical contiene en torno a un 86 % de agua, lo que facilita el movimiento intestinal y la hidratación. Otra característica relevante es la presencia de antioxidantes, compuestos antiinflamatorios y enzimas digestivas, como la bromelina.

De acuerdo con lo señalado por la revista International Journal of Inmunopathology and Pharmacology, la bromelina es eficaz para aliviar los trastornos inflamatorios del intestino y otros procesos crónicos.

6. Calabacín

Calabacín.
El zapallo pertenece a la familia de las cucurbitáceas y existe una amplia variedad de nombres para este vegetal en diferentes regiones del mundo.

El calabacín, también conocido como zapallo, es un vegetal que tiene casi un 93 % de agua, 3 % de carbohidratos y 1 % fibra, de acuerdo a los datos del U. S. Departament of Agriculture (USDA). Esto hace que sea fácilmente digerido y deje pocos residuos en el intestino.

7. Espinaca

Espinacas
La espinaca no tiene tanto contenido de hierro como se cree, pero sí aporta otros nutrientes esenciales.

Al igual que otros vegetales de hojas verdes, las espinacas no producen gases debido a su alto aporte de agua y bajo valor de fibra. Por lo tanto, son poco fermentables en el intestino grueso.

8. Aguacate

Aguacate produce pocos gases.
La palta es, técnicamente, una baya grande con una única semilla en su interior. Lo que la hace especial es su alto contenido de grasas saludables.

Según apunta la revista The Journal of Nutrition, el aguacate potencia la salud intestinal al aumentar la biodiversidad de bacterias saludables que habitan en el colon. Además, los altos valores de fibra insoluble de esta fruta facilitan el movimiento intestinal para evitar el estreñimiento.

9. Chucrut

Chucrut
La técnica del chucrut sirvió por cientos de años para conservar el alimento por más tiempo.

El chucrut es una col fermentada por microorganismos que transforman los azúcares naturales del repollo. Así, se crean las condiciones para favorecer el crecimiento de las bacterias intestinales beneficiosas, tal como lo revela un artículo publicado en la revista Nutrients.

10. Tomate

Tomates.
Los tomates son ricos en licopeno, un antioxidante que ha sido asociado con varios beneficios para la salud.

El tomate es una fruta con un 95 % de agua y apenas un 4 % de carbohidratos y un 1 % de fibra insoluble, como celulosa, hemicelulosa y lignina. Los azúcares simples representan un 2,5 %, con predominio de glucosa y fructosa, como lo indica la tabla nutricional de la USDA.

Sin embargo, si se consume en salsas, hay que prepararlos sin azúcares ni jarabe de maíz alto en fructosa. De otro modo, sí causará hinchazón abdominal.

11. Lechuga

Lechuga causa pocos gases.
Esta verdura aporta pequeñas cantidades de vitaminas y minerales esenciales, como vitamina K, vitamina A y ácido fólico.

La lechuga, al igual que la espinaca, contiene un alto valor de agua y su fibra predominante es no fermentable, como la lignina, la celulosa y la hemicelulosa. Por lo tanto, no causa tantos gases.

12. Calabaza

Calabazas.
Las calabazas pueden tener tonalidades que van desde el blanco y verde hasta el naranja intenso.

Esta verdura es ideal para las dietas que buscan la pérdida de peso. Su alto valor de agua (90 %) reduce su aporte de calorías. Pero también favorece la digestión, mientras disminuye la formación de gases intestinales.

13. Pimiento

Pimientos no causan tantos gases.
El color de un pimiento indica su nivel de madurez. Los verdes son inmaduros.

Los pimientos son otro grupo de vegetales que contienen altos valores de agua. Apenas aportan un 6 % de azúcares digeribles en partes iguales de glucosa y fructosa.

Su valor de fibra es de 2 %, con predominio de la no fermentable (celulosa y hemicelulosa). Sin embargo, si sufres de gases con frecuencia, no los cocines al horno ni hagas conservas con ellos, ya que la fructosa se puede concentrar y causar hinchazón abdominal.

14. Arándanos

Arándanos azules.
Las antocianinas de los arándanos les dan su característico color azul oscuro.

Estas bayas aportan antioxidantes y compuestos antiinflamatorios. Además, son un alimento bajo en FODMAP, es decir, bajo en azúcares que no se absorben bien en el intestino.

15. Naranja

Naranjas.
Aunque se suelen consumir en jugo, la fruta entera proporciona mayores beneficios.

Las naranjas son frutas que hay que seleccionar para evitar la producción de gases intestinales. Contienen 90 % de agua y, aunque poseen un 15 % de azúcares, la mayor parte es no fermentable.

16. Kiwi

Kiwis.
Si bien se cultiva en diversas partes del mundo, Nueva Zelanda ha sido la cuna comercial de esta fruta.

El kiwi no solo resalta por su alto aporte de vitamina C a la dieta, al cubrir el 83 % del requerimiento diario de un adulto, como lo señalan los datos de la USDA. También participa en la salud digestiva con su fibra, de la cual dos tercios es insoluble o no fermentable.

17. Fresa

Fresas o frutillas causan pocos gases intestinales.
Las frutillas se desarrollan a partir de un receptáculo floral y contienen semillas en la superficie exterior. Por ende, no son bayas, sino inflorescencias.

Las fresas son otro grupo de frutas que puedes adicionar en la dieta para mantener una buena salud digestiva y sin producir tantos gases. Son nutritivas por su aporte de vitamina C, antioxidantes, por sus propiedades antiinflamatorias y pocas calorías. Contienen azúcares simples digeribles como la glucosa, la sacarosa y fructosa.

18. Hinojo

Hinojo causa pocos gases.
Todas las partes del hinojo, incluyendo el bulbo, las hojas y las semillas, son comestibles y se utilizan en recetas.

El hinojo tiene propiedades antiinflamatorias. Favorece la salud intestinal en trastornos digestivos, como la enfermedad inflamatoria intestinal, según lo revela la revista PLOS ONE.

19. Rúcula

Rúcula.
Esta verdura contiene altos niveles de vitaminas K, A, C, folato y calcio.

La rúcula es una hoja que, a diferencia de otras, aporta muy pocos carbohidratos y fibra. Se usa en ensaladas y una porción de dos tazas apenas ofrece 0,8 gramos de fibra insoluble no fermentable. Brinda al cuerpo folatos, vitamina K, magnesio y carotenoides.

20. Berenjena

Berenjenas.
Su versatilidad en la cocina permite que sean preparadas de diversas maneras, ya sean asadas, salteadas, horneadas o incluso fritas.

Estas verduras tienen folatos, vitamina C y antioxidantes. Además, según la USDA, poseen 92 % de agua, 3 % de fibra insoluble y 6 % de carbohidratos, de los cuales un 4 % son azúcares no fermentables, con predominio de sacarosa y glucosa.

La clave está en seleccionar frutas y verduras de forma adecuada

Con el ánimo de mejorar la digestión de las fibras de las verduras que producen pocos gases, lo ideal es consumirlas bien cocidas. Puedes considerar incluirlas en ensaladas frescas, triturados, remojados, salteados, en puré o encurtidos.

Para las frutas, siempre habría que preferir la forma entera. Preparaciones como los jugos y licuados concentran los azúcares y aumentan la posibilidad de generar flatulencias.

Además, para minimizar la producción de gases intestinales, debes incluir otras recomendaciones:

Seleccionar frutas y verduras poco fermentables puede ayudarte a mejorar la salud intestinal. Al incorporarlas en tu dieta de forma equilibrada, vas a contribuir a tu bienestar.

Muy Salud