La inflamación se ha convertido en uno de los grandes problemas de salud de la sociedad actual. Aunque no tiene que doler, es una señal de alerta que nos da nuestro cuerpo de que el sistema inmunitario está respondiendo a un ataque.
En muchos casos la inflamación está directamente relacionada con la alimentación, por lo que es posible evitarle y mejorarla, algo importante para que no derive en problemas de salud más preocupantes, como la obesidad, la diabetes, la artritis, el cáncer o el Alzheimer.
¿Qué es la dieta antiinflamatoria?
La inflamación se podría definir como el conjunto de síntomas que padecemos cuando sentimos dolor, hinchazón, calor o enrojecimiento en un órgano o tejido. Y esa es la clave que se suele desconocer, ya que solemos pensar directamente en problemas digestivos cuando oímos hablar de problemas de inflamación, pero no son los únicos.
Lo que sí está claro es que la alimentación influye directamente en el estado de este problema, especialmente cuando es crónico. Lo normal es que la dieta antiinflamatoria no sea fija, sino que el especialista vaya probando los alimentos que vayan mejor a cada paciente. En general, hay recomendaciones como incluir alimentos con Omega-3, ácidos grasos monoinsaturados, antioxidantes, fitoquímicos, flavonoides y vitamina D.
En general, la Dieta Mediterránea equilibrada es una buena opción para conseguir este objetivo de bajar la inflamación, ya que comer sano siempre ayuda.
Frutas que debe incluir la dieta antiinflamatoria
Como en toda alimentación equilibrada, las frutas deben tener un papel importante en la dieta para evitar la inflamación. Eso sí, no todas sirven. Estas son las mejores:
Frutos Rojos
Arándanos, fresas, frambuesas, cerezas o moras son un gran antiinflamatorio. Esto se debe a su alto contenido de antocianinas, que poseen numerosas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Además, también ayudan a prevenir la formación de radicales libres.
Piña
Esta fruta tan típica del verano es ideal para la inflamación, ya que contiene bromelaína, una enzima que tiene efecto analgésico, antitrombótico y antiinflamatorio, por lo que es un alimento más que recomendable para consumir de forma habitual y más allá de la inflamación.
Naranjas
Las naranjas contienen un tipo de flavonoide llamado naringenina, que tiene efectos protectores y antiinflamatorios. Otra fruta con este mismo componente en mayor concentración es el pomelo, pero las naranjas son más fáciles de conseguir y está mucho más extendido su consumo.
Limón
El limón también cuenta con un flavonoide, pero en este caso es el eriodictiol, que tiene propiedades antioxidantes y que contribuyen a evitar la inflamación. Además, su contenido de vitamina C ayuda a proteger a las células y el sistema inmune.
Manzanas
La más clásica de las frutas no solo aporta una buena cantidad de fibra dietética, sino que también tiene alto contenido en flavonoides como la quercetina y las antocianidinas, cuyo consumo -en forma natural- aporta efectos antiinflamatorios y antioxidantes.
Objetivo Bienestar
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