20 octubre 2026

13 remedios caseros para bajar de peso y adelgazar (comprobados)






Revisión clínica: Andreina De Almeida

Ciertas bebidas, como el té verde, la infusión de jengibre o el agua de canela, poseen propiedades termogénicas que aceleran el metabolismo y facilitan la eliminación de toxinas, promoviendo así la pérdida de peso.

Por otro lado, el agua de fresas o de avena, gracias a su alto contenido de fibra, ayuda a aumentar la sensación de saciedad entre comidas, lo que reduce la ingesta calórica. Asimismo, algunas plantas medicinales como la alcachofa y la flor de Jamaica tienen propiedades diuréticas que ayudan a reducir la hinchazón abdominal.

Para que estas opciones naturales sean efectivas, es fundamental evitar endulzarlas, ya que el azúcar aporta calorías vacías. Finalmente, para obtener resultados óptimos, se debe mantener una dieta equilibrada bajo la orientación de un nutricionista y realizar actividad física con regularidad.

Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la orientación médica. No interrumpa ningún tratamiento sin la debida asesoría.
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Nota: los nombres de las plantas varían de un país a otro. Por ese motivo, colocamos en cada uno de los remedios caseros el nombre científico de la planta, de manera que pueda buscar por su cuenta cuál es el nombre que se le da en su país.

Principales remedios caseros

Los principales remedios caseros para bajar de peso y adelgazar son:

1. Té verde  

El té verde, conocida científicamente como Camellia Sinensis, contribuye a la pérdida de peso porque la hierba Camellia sinensis tiene propiedades diuréticas, favoreciendo la eliminación del exceso de líquidos acumulados en el cuerpo y ayudando a reducir la hinchazón abdominal.

Además, el té verde es termogénico, lo que significa que aumenta el gasto calórico del organismo y facilita la pérdida de peso. Descubre más sobre los beneficios del té verde para adelgazar.

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de hojas secas de té verde;
  • 1 taza de agua hirviendo.

Modo de preparación:

Añadir el té verde al agua hirviendo, tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar y beber tibio. Se recomienda consumir un máximo de 4 tazas al día.

Precauciones:

El té verde no debe ser ingerido por niños, mujeres embarazadas ni en período de lactancia. Tampoco se recomienda para personas con insomnio, enfermedades renales o hepáticas, anemia, problemas de tiroides, úlceras gástricas o gastritis.

Las personas con presión arterial alta pueden consumir hasta 3 tazas al día, pero siempre bajo la orientación de un médico, ya que el té verde puede interferir con medicamentos para el control de la presión arterial.

2. Té de agua de Jamaica

La flor de Jamaica, conocida científicamente como Hibiscus Sabdariffa, es una excelente opción para favorecer la pérdida de peso, ya que es rica en flavonoides, antioxidantes que ayudan a prevenir la acumulación de grasa en el abdomen y las caderas.

Además, el té de flor de Jamaica tiene un efecto diurético, promoviendo la eliminación del exceso de líquidos del cuerpo y contribuyendo a la reducción de la hinchazón abdominal. Vea más beneficios del agua de jamaica. 

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de flores secas de Jamaica;
  • 1 taza de agua caliente (antes de hervir).

Modo de preparación:
Llevar el agua a punto de ebullición, agregar las flores de Jamaica y apagar el fuego de inmediato. Tapar el recipiente y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar y beber. Se recomienda consumir 2 tazas al día, antes o después de las comidas principales.

Precauciones:
El té de flor de Jamaica no debe consumirse sin orientación médica en caso de embarazo, lactancia, niños menores de 12 años o personas con enfermedades renales o hepáticas.

3. Té negro 

El té negro, que proviene de la hierba Camellia Sinensis, tiene numerosas propiedades antioxidantes que ayudan a eliminar la grasa de los alimentos a través de las heces, contribuyendo directamente a la pérdida de peso. Conozca más beneficios del té negro. 

Además, el té negro tiene un efecto diurético, lo que ayuda a reducir la retención de líquidos en el cuerpo y a disminuir la hinchazón abdominal.

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de hojas de té negro;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación:
Hervir el agua y agregar las hojas de té negro. Apagar el fuego, tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar y beber tibio. Se recomienda consumir un máximo de 2 tazas al día.

Precauciones:
Debido a su contenido de cafeína, el té negro no está indicado para niños, mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni para personas con insomnio o gastritis.

En algunas personas, el té negro puede causar ansiedad o agitación, por lo que en estos casos se recomienda reducir su consumo.







4. Té de jengibre

El té de jengibre, cuyo nombre científico es Zingiber officinale, es una excelente opción para reducir la hinchazón abdominal, ya que tiene efectos diuréticos y termogénicos, lo que ayuda a disminuir la retención de líquidos y a acelerar el metabolismo.

Además, este té reduce la absorción de grasa en el intestino y ayuda a controlar el apetito, disminuyendo la ingesta de alimentos y favoreciendo la pérdida de peso. Vea cómo el té de jengibre contribuye a la pérdida de peso.

Ingredientes:

  • 1 cucharadita (1 g) de raíz de jengibre pelada;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación:
Colocar el jengibre y el agua en una olla y hervir durante 5 a 10 minutos. Apagar el fuego, tapar y dejar reposar hasta que entibie. Luego, colar y beber. Se recomienda consumir un máximo de 4 tazas al día.

Precauciones:
El té de jengibre debe evitarse durante el embarazo, la lactancia y en niños.

Asimismo, no se recomienda para personas con cálculos biliares, trastornos hemorrágicos o que estén tomando anticoagulantes.

5. Té de yerba mate

El té de mate, que proviene de la hierba Camellia Sinensis, es una planta rica en cafeína, una sustancia diurética que ayuda a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo, reduciendo la hinchazón abdominal. 

Además, el té de mate es rico en antioxidantes que favorecen la sensación de saciedad, lo que ayuda a disminuir la ingesta de alimentos y contribuye a la pérdida de peso. Conozca los beneficios de la yerba mate y cómo utilizarla. 

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de yerba mate deshidratada;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación:
Hervir el agua en un recipiente, agregar la yerba mate y apagar el fuego de inmediato. Tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Luego, colar y beber.

Este té puede consumirse frío o caliente, con un máximo de 3 a 4 tazas al día, antes o después de las comidas.

Precauciones:
El té de mate no está recomendado para niños, mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni para personas con insomnio o gastritis.

En algunos casos, su consumo puede causar agitación o ansiedad, por lo que se recomienda reducir la cantidad ingerida si se presentan estos síntomas.







6. Té matcha

El matcha es un tipo de té verde elaborado de manera artesanal y vendido en forma soluble.

Este té proviene de la hierba Camellia Sinensis y es un potente diurético, rico en antioxidantes y cafeína, que ayuda a eliminar el exceso de líquidos y a aumentar el gasto energético del cuerpo. Por ello, es una excelente opción para reducir la hinchazón abdominal.

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de matcha;
  • 1 taza de agua.

Modo de preparación:
Calentar el agua hasta el inicio de la ebullición. Apagar el fuego y añadir el matcha. Mezclar bien hasta que se disuelva por completo. Dejar entibiar y beber.

Se recomienda consumir hasta 3 tazas al día, antes o después de las comidas y después de la práctica de actividad física.

Precauciones:
El matcha no está recomendado para niños, mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni para personas con insomnio o gastritis.

El consumo de matcha puede causar agitación o insomnio en algunas personas, por lo que se recomienda reducir la cantidad ingerida si se presentan estos efectos.


7. Agua de avena 

El agua de avena, además de ser una bebida llena de nutrientes, puede ayudar a adelgazar porque contiene fibra como los betaglucanos, que pueden reducir la sensación de saciedad y tener menos ganas de comer cosas dulces, consumiendo así menos calorías.

Además, la avena  posee antioxidantes que ayudan a disminuir las células grasas del cuerpo, logrando de esta manera reducir el peso y la barriga. Conozca más beneficios de la avena.

 Ingredientes: 

  • 2 cucharadas de salvado de avena;

  • 1 litro de agua.

Modo de reparación:

Licuar la avena junto al agua, hasta que la mezcla esté homogénea. También se puede adicionar canela o jugo de limón para dar sabor. Es recomendado beber en la mañana en ayunas y antes de cada comida.

El agua de avena en muchas cantidades puede provocar gases e hinchazón por la cantidad de fibra.

El consumo de agua de avena en el embarazo o en el periodo de lactancia es probablemente segura, siendo recomendado consultar a un médico u obstetra antes de ingerirla.

8. Agua de fresa

El agua de fresas o frutillas es excelente para ayudar a bajar barriga, pues las fresas no solo  contienen pocas calorías, también son ricas en fibras, ayudando a aumentar la saciedad, disminuyendo así la ingesta de calorías.

Además, las fresas son ricas en antioxidantes, en potasio y tienen mucha cantidad de agua, generando un efecto diurético en el cuerpo para ayudar a eliminar la retención de líquidos, además de depurar el organismo y eliminar toxinas, ayudando así a deshinchar la barriga y a disminuir el peso. Vea más beneficios de las fresas.

Ingredientes: 

  • 1 litro de agua;

  • 150  gr de fresas o frutillas.

Modo de preparación:

Las fresas deben estar bien maduras. Lavar bien las fresas, colocarlas en una jarra y machacarlas con una cuchara de madera para liberar el jugo e intensificar el sabor de la fresa, hasta que quede parecido a un puré o de otra manera es triturar las fresas en una licuadora.

Añadir el agua a las fresas, opcionalmente se puede adicionar un poco de zumo de limón u hojas de menta. Finalmente, refrigerar en la heladera de la noche a la mañana para que se concentre el sabor de las fresas o si se desea beber en el momento, se puede agregar algunos hielos.

 El agua de fresa se puede beber en ayunas a primera hora de la mañana, antes o después de cada comida o cualquier momento del día.

Precauciones:

No está indicado el consumo de agua de fresas en las personas susceptibles a tener  alergias a los componentes de este fruto. Por otro lado, tampoco es recomendado el agua de fresas en personas que tienen diarrea, problemas del estómago o  renales, como piedras en el riñón e insuficiencia renal.

Además de eso, el agua de fresa está contraindicado en personas que usan medicamentos para la presión alta,  pues puede interferir en estos tipos de fármacos.







9. Té de lavanda 

El té de lavanda es un potente calmante que ayuda a controlar la ansiedad y la ingesta compulsiva de alimentos, contribuyendo a la reducción de la hinchazón abdominal.

Además, el té de lavanda tiene propiedades diuréticas, favoreciendo la eliminación del exceso de líquidos en el cuerpo.

Ingredientes:

  • 30 g de flores de lavanda;
  • 1 litro de agua.

Modo de preparación:
Hervir el agua, añadir las flores de lavanda y apagar el fuego. Tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar y beber. Se recomienda consumir hasta 3 tazas de té de lavanda al día.

Precauciones:
El té de lavanda está contraindicado para niños, mujeres embarazadas, mujeres en período de lactancia y personas con úlceras estomacales.

10. Té de alcachofa

Las hojas de alcachofa se utilizan para preparar este té con un potente efecto diurético, ayudando a eliminar el exceso de líquidos del cuerpo y reduciendo la hinchazón abdominal. 


Ingredientes:

  • 1 cucharadita (5 a 6 g) de hojas secas de alcachofa;
  • 1 litro de agua.

Modo de preparación:
Hervir el agua en una olla o tetera y apagar el fuego. Agregar las hojas de alcachofa, tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar y beber a lo largo del día.

Precauciones:
El té de alcachofa no está recomendado para niños, mujeres en período de lactancia, ni para personas con cálculos biliares, cáncer de hígado o hepatitis.

11. Agua de canela

El agua de canela es muy buena para ayudar a bajar la barriga y adelgazar, ya que tiene efectos termogénicos y metabólicos, aumentando el gasto energético y la pérdida de la grasa.

Asimismo, la canela es rica en fibras, que ayudan a aumentar la sensación de saciedad, disminuyendo así el hambre y favoreciendo el proceso de pérdida de peso. Conozca más beneficios de la canela.

Ingredientes: 

  • 4 ramas de canela;

  • 2 litros de agua.

Modo de preparación: 

Colocar 1 litro de agua en una olla junto a las ramas de canela y dejar hervir entre 15 a 20 minutos. Luego colar el agua y colocar en una jarra. Se vuelven a hervir las ramas de canela con el otro litro de agua durante el mismo tiempo. Se vuelve a colar y se juntan las aguas. Luego dejar enfriar. Se puede  tomar antes o después de las comidas.

Precauciones:

La canela no debe ser consumida durante el embarazo, por personas con úlceras gástricas o intestinales o que posean enfermedades graves del hígado.

Precauciones:

Las personas con antecedentes de alergia deben tener cuidado cuando ingieren agua de canela, sobre todo en grandes cantidades, por el contenido de cumarinas que pueden causar alergias e irritación en la piel en algunas personas sensibles.

12. Té de carqueja

La carqueja contiene flavonoides, antioxidantes que, entre otros beneficios, ayudan al cuerpo a eliminar la grasa corporal.

Además, el té de carqueja tiene propiedades diuréticas, favoreciendo la eliminación del exceso de agua acumulada en el cuerpo y reduciendo la hinchazón abdominal.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de carqueja deshidratada;
  • 1 litro de agua.

Modo de preparación:
Colocar la carqueja en el agua hirviendo y dejar reposar durante 5 a 10 minutos. Colar y beber de 2 a 3 tazas al día.

Precauciones:
El té de carqueja está contraindicado para niños, mujeres embarazadas y en período de lactancia. Tampoco se recomienda su consumo en casos de enfermedades hepáticas graves o en presencia de cálculos biliares.

13. Té blanco

El té blanco ayuda a reducir la hinchazón abdominal gracias a su acción termogénica y diurética, favoreciendo la eliminación del exceso de líquidos y acelerando el metabolismo.

Ingredientes:

  • 1 cucharadita de té blanco
  • 200 ml de agua

Modo de preparación:
Colocar el agua en una tetera y calentarla hasta que comiencen a formarse pequeñas burbujas. Apagar el fuego y añadir la hierba. Tapar la tetera y dejar reposar durante 5 minutos. Colar y beber mientras aún está tibio. Se recomienda consumir hasta 3 tazas de té blanco al día, entre las comidas.

Precauciones:
El té blanco no debe ser consumido por mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni por niños.

Además, las personas con dificultades para dormir, ansiedad, arritmias, trastornos en la tiroides, problemas renales o hepáticos, anemia, úlceras gástricas o gastritis deben evitar su consumo.

Fibromialgia. Dieta recomendada y suplementación.

 


Dra. Amil López ViéitezDietista-Nutricionista

La Fibromialgia se considera una enfermedad o síndrome reumático. Su causa es desconocida, se le atribuyen desencadenantes emocionales donde el estrés crónico tiene un papel protagonista. La fibromialgia supone un dolor muscular crónico y generalizado.

 

Incidencia de fibromialgia. Diagnóstico

Se calcula que la fibromialgia afecta el 2% de la población adulta, siendo un 80% más frecuente en mujeres que en hombres. La edad media de inicio de la enfermedad se sitúa entre los 30-55 años.
Para diagnosticar la fibromialgia se utilizan los criterios del Colegio Americano de Reumatología. Debe existir dolor al realizar una presión con los dedos en, 11 de los 18 puntos de la figura.





Se ha comprobado en pacientes con fibromialgia que los neurotransmisores del dolor están alterados. En concreto existe una disminución de serotonina, que interviene en la inhibición de las sensaciones dolorosas yen el estado de ánimo. También pueden verse disminuídas la dopamina y las endorfinas.

Entre los síntomas de la fibromialgia están:

  • Dolor muscular que empeora con el frío, el estrés y la actividad física. Y mejora con la aplicación de calor de manera localizada, el reposo, masajes y ejercicios de estiramiento.
  • Rigidez del aparato locomotor.
  • Sensación subjetiva de inflamación en las articulaciones y de entumecimiento u hormigueo o en las extremidades.
  • Fatiga, cansancio, agravado por alteraciones del sueño.
  • Se ha descrito una gran incidencia de ansiedad, depresión y estrés en estos pacientes, llegando al 70%.
  • Disminución de la fuerza.
  • Xerostomía o sequedad bucal.
  • Sobrepeso, que deriva en obesidad y diabetes por la falta de ejercicio físico de las personas con fibromialgia.
  • Trastornos gastrointestinales como pirosis (acidez de estómago), disfagia (dificultad para tragar los alimentos), aerofagia (gases), distensión abdominal, diarrea, estreñimiento y síndrome del intestino irritable.
  • Síndrome de Sensibilidad central.


Alimentación en la fibromialgia

En las personas con fibromialgia aumentan los requerimientos de determinados nutrientes. Se han descrito carencias crónicas de calcio y magnesio en estos pacientes, que puede ser responsable de los calambres y contracturas del músculo liso. Las mujeres con fibromialgia suelen tener bajos los niveles de hierro y vitamina D.

Es interesante aumentar la capacidad antioxidante de la dieta de los pacientes con fibromialgia mediante el consumo de alimentos ricos en vitaminas A, C, E, selenio, zinc y polifenoles.

En nuestra consulta nutricional, solemos recomendar a estos pacientes hacer un análisis de intolerancias alimentarias y de histaminosis pues se han descrito con gran frecuencia que se benefician de la exclusión del grupo de las solanáceas: patata, tomate, pimiento, berenjena…

Las proteínas de la leche y del trigo principalmente producen alteraciones intestinales que provocan afectación inmunológica, favoreciendo las intolerancias y las patologías autoinmunes como la Fibromialgia.

La sobrecarga del hígado causada por procesos inflamatorios hace que aumente la probabilidad de que aparezca dolor. Esto está muy relacionado con la relación omega6/omega 3 que debiera ser de 2,6 a 1. La alimentación actual conlleva una relación 15 a 1. Por ello toma un suplemento de (omega 3) y reduce al máximo las fuentes de ácido araquidónico (omega 6): carne de cerdo, ternera, embutidos, huevo, aceites vegetales refinados (germen de trigo, soja, girasol, grano de uva y maíz), margarinas.

Es conveniente plantear una dieta antiinflamatoria para reducir el dolor y la inflamación, mediante el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 y especias como cúrcuma y jengibre.




Dieta recomendada

La dieta para fibromialgia ha de ser alcalinizante, es decir, con poca presencia de alimentos acidificantes y un consumo adecuado de frutos secos y verduras de hoja verde que aportan minerales basificantes como calcio, magnesio y potasio.


  • Proteínas: 15% de las kcal diarias.
  • Hidratos de carbono: 45% de las kcal diarias, evitar los azúcares ocultos y los hidratos refinados.
  • Grasas: 30% de las Kcal: 7% saturadas, 20% monoinsaturadas, 8% poliinsaturadas, menos de un 1% grasas trans y un máximo de 300 mg de colesterol al día.
  • Minerales: calcio (mínimo 1.500 mg/día), magnesio (400 – 1.000 mg/día), zinc (10 mg/día) y selenio (70 µg/día). Para garantizar la asimilación de calcio se debe tomar alimentos ricos en vitamina D y tomar el sol de forma moderada.


Un correcto aporte de magnesio y zinc favorece la absorción del calcio tanto a nivel digestivo, como óseo (mariscos -sobre todo las ostras-, cereales integrales, yema de huevo y algunas legumbres). Los alimentos que aportan vitamina D favorecen la asimilación de calcio (pescado azul, anchoas y lácteos).

Vitaminas:  A (mínimo 1.000 µg/día), C (80 – 300 mg/día), E (mínimo 10 mg/día), B6 (mínimo 1,5 mg/día) y ácido fólico (mínimo 400 µg/día).

Se debe asegurar un aporte de 30-40 g de fibra, procedente de legumbres, fruta, verdura, frutos secos, semillas y cereales integrales.



Planificación de la dieta

  • Toma un vaso de agua templada con 2-3 gotitas de limón antes de desayunar, ya que predispone al vaciado intestinal y estimula la vesícula. Además es de gran ayuda para restablecer el equilibrio ácido base.
  • Evita irritantes hepáticos: café, fritos, alcohol, azúcar (dextrosa, glucosa, maltosa, lactosa, fructosa, miel), leche (yogur, queso), grasas procesadas (saturadas y trans), hidratos de carbono refinados (pan, pasta, galletas, bollería), aditivos, colorantes y conservantes, alimentos procesados o muy elaborados y carnes rojas.
  • Evita también, espárragos, coliflor y brécol pues reducen la capacidad detoxificadora del hígado.
  • Controla el estreñimiento y repuebla la microbiota (flora intestinal). Para ello aumenta el consumo de espinacas, remolacha, queso de cabra, manzana rallada, cebolla y aceite de oliva de primera presión en frío.
  • Aumenta el consumo de especias que mejoran la respuesta al dolor como: albahaca, romero, cúrcuma, jengibre fresco.
  • No mezcles féculas en la misma comida: pan, pasta, arroz, patatas, plátano, maíz, remolacha, calabaza.
  • Practica ejercicio moderado al menos un poco más de lo habitual. 40 minutos de caminata al día.
  • Bebe de 1,5-2 litros de agua al día. Mejor fuera de las comidas.
  • La coca-cola, el café, el mate y el té son acalóricos, pero son potentes estimuladores de la insulina, del dolor y de los procesos inflamatorios tan típicos en la Fibromialgia, por lo que reduce su consumo.
  • Intenta reducir el nivel de estrés pues provoca la misma respuesta fisiológica que la cafeína. Es recomendable practicar técnicas de relajación o yoga.
  • Toma tres días a la semana este caldo depurativo.

Parkinson alimentos recomendados y prohibidos.



Dra. Amil López ViéitezDietista-Nutricionista

Entre los principales aspectos a tener en cuenta para ajustar la alimentación de estas personas están:

  • Temblor de manos.
  • Alteraciones de la salivación, masticación y deglución.
  • Pérdida de apetito.
  • Estreñimiento
  • Gases.
  • Altibajos emocionales.

Parkinson alimentos recomendados

  • El temblor de manos dificulta el uso de cubiertos. Se deben preparar alimentos que el paciente pueda comer con las manos, como croquetas o albóndigas.
  • Son frecuentes las alteraciones de la salivación (babeo), masticación y dificultad para tragar (disfagia). En Parkinson alimentos recomendados son de textura suave y homogénea, se deben evitar los alimentos secos y pegajosos, los que se dispersan por la boca (galletas, biscotes, pan tostado), quesos curados, carnes fibrosas, frutos secos enteros, dulces que se adhieran al paladar, ojo con las espinas de los pescados….
  • La pérdida apetito puede ser secundaria a la medicación o debida a alteraciones del hipotálamo. Por ello se deben ofrecer al paciente con Parkinson alimentos recomendados y que sean de su agrado, para conseguir una mayor ingesta de kcal.
  • El estreñimiento es uno de los grandes problemas de estos pacientes. Se llegan a formar incluso fecalomas. Es crucial que estas personas beban al menos un litro y medio de agua/ líquidos al día. En caso de dificultad para tragar (disfagia) se deben usar espesantes. Es conveniente aumentar en Parkinson alimentos recomendados por su aporte de fibra (verduras, frutas y cereales integrales). Evitar alimentos astringentes (arroz, chocolate, etc.). Un truco que funciona muy bien es dejar a remojo 2 cucharadas de semillas de lino por la noche y por la mañana tomar el agua. Las semillas se pueden tomar en un yogur.
  • La presencia de gases es también común en estos pacientes. Se deben evitar alimentos flatulentos, bebidas con gas, café o edulcorantes como el sorbitol, pues generan más gases.
  • Los altibajos emocionales y la depresión son parte de la evolución de esta patología degenerativa, por lo que es de vital importancia mantener una buena nutrición.





Dieta recomendada en Parkinson

Es muy importante seguir estos consejos sobre dieta recomendada para el Parkinson:


Realizar 5 comidas al día, bien presentadas y con mucha variedad de alimentos.

No hablar al mismo tiempo que se está comiendo o bebiendo.

Se adaptará la dieta si el paciente presenta otras patologías (diabetes mellitus, hipertensión arterial, aumento del colesterol).

Una alimentación rica en antioxidantes evita la oxidación de las estructuras neuronales (frutas y verduras de temporada). Estos alimentos también aportan fibra como las legumbres, cereales integrales y frutos secos triturados.

El consumo de pescado azul tiene un papel protector, ya que aporta ácidos grasos omega-3, que reducen la inflamación y el avance de las patologías degenerativas.

Las grasas mejoran el sabor de los alimentos y son vehículo de vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales. Debemos aumentar el aporte de insaturadas y poliinsaturadas (aceites de oliva, girasol, soja, pescado, etc.) y disminuir las saturadas (grasas animales) y trans (margarinas, bollería).

Es recomendable ajustar la cantidad de proteínas, porque un exceso de proteínas reduce la absorción de Levodopa, uno de los medicamentos más recetados.

Los hidratos de carbono son una buena fuente de energía, pero hay que evitar que se consuman en exceso los azúcares simples.

Evitar las bebidas alcohólicas, procurando beber agua, zumos naturales de frutas e infusiones.

Pautas de alimentación en caso de disfagia

La disfagia se presenta conforme va avanzando la enfermedad. Es muy importante hacer un buen diagnóstico del grado de dificultad para tragar del paciente para adaptar a cada paciente de Parkinson alimentos recomendados.

Los descriptores de texturas detallan los tipos de texturas de las dietas y los alimentos que necesitan las personas que padecen dificultad para tragar y que tienen riesgo de atragantamiento o aspiración:

  1. Textura tipo B: dieta de disfagia puré fino
  2. Textura tipo C: dieta de disfagia puré espeso
  3. Textura tipo D: dieta de disfagia pre-triturada
  4. Textura tipo E: dieta de disfagia triturable con tenedor.


  • Para evitar el derrame de líquidos (sopa, consomé, …) de la cuchara, se pueden utilizar espesantes de venta en farmacias, gelatinas o harina de maíz.
  • Se deben administrar los alimentos en textura puré o papilla.
  • Los alimentos deben estar siempre a una temperatura adecuada ya que en fases avanzadas de la enfermedad, el paciente no distingue entre caliente y frío y está muy expuesto a lesiones.
  • Si el enfermo tiene riesgo de lesionarse, utilizar utensilios (vasos, platos, cubiertos) de plástico que no se rompan.
  • Ablandar los alimentos sólidos añadiendo líquidos (leche, caldo, salsas) para conseguir texturas suaves.
  • Modificar la forma de comer: ingerir cantidades pequeñas de alimento de una sola vez, masticar bien y lentamente, y dar tiempo suficiente para su deglución; no añadir alimento en la boca, sin haber tragado lo anterior.