25 octubre 2021

Cómo sanar los chakras con los cuencos tibetanos




 Si quieres sanar los chakras los cuencos tibetanos son sumamente útiles y adecuados. Te explicamos cómo limpiarlos naturalmente con ayuda de los cuencos del Tíbet.

La ancestral cultura oriental nos brinda nuevas miradas sobre el funcionamiento de nuestra alma y nuestra mente, y nos permite alcanzar el equilibrio físico y mental a través de diferentes caminos. En el día de hoy os hablaremos sobre cómo es posible alcanzar este estado sanando los chakras con los cuencos tibetanos.

La cultura hindú sostiene que existe un cuerpo espiritual (algo que los occidentales podríamos asimilar a la idea del “alma”). Este cuerpo espiritual se compone de una serie de varios vórtices de energía, a los que denominamos chakras, que se encuentran alojados en las 7 regiones principales de nuestro cuerpo.

Los 7 chakras son (recorriendo el cuerpo de abajo hacia arriba): la raíz, el sacro, el plexo solar, el corazón, la garganta, el tercer ojo y la corona.

La mirada de las tradiciones orientales nos permite comprender al universo como un todo en el cuál cada uno de sus componentes (cada célula, cada átomo) está en permanente vibración, y por lo tanto, su movimiento y su ritmo producen un sonido -una frecuencia propia- que se encuentra en armonía y equilibrio con el resto de los elementos.

Sin embargo, estas frecuencias pueden verse distorsionadas, se vuelve entonces discordantes, rompen la armonía. En esos casos, lo que aparece es el desequilibrio y la enfermedad.

En los casos de frecuencias discordantes, existen terapias para la sanación a partir de sonidos y vibraciones. Los cuencos tibetanos son instrumentos que emiten sonidos y vibraciones muy particulares, una onda alfa que es semejante a las que el cerebro genera cuando está en un estado de meditación.

Estas ondas son favorecedoras de la generación de linfocitos T que son esenciales en el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. De esta forma, el cuerpo vibra junto al cuenco.

Los cuencos tibetanos pueden aportar múltiples beneficios a nuestro organismo, ya que al equilibrar nuestro cuerpo energético logrando el equilibrio de cada uno de los siete chakras. Su sonoridad puede también limpiar nuestro campo áurico.

Las vibraciones recorren nuestra columna vertebral y nuestro sistema nervioso a partir de la cual llegan a cada órgano y célula armonizando todo nuestro cuerpo. Nuestra salud se puede ver revitalizada ya que los cuencos tibetanos tienen efectos positivos en personas que sufren de contracturas musculares, artrosis, problemas circulatorios y neuronales, depresión o estrés.

Las terapias sanadoras con cuencos tibetanos son muy benéficas, sin embargo, al trabajar en torno a las frecuencias y las energías, esta práctica puede no ser recomendable para personas con algunas características particulares.

Quienes tengan colocado un marcapasos o padezca problemas del corazón no deben realizar estos masajes con energías porque esto puede interferir en el dispositivo. Quienes hayan tenido alguna intervención quirúrgica deben consultar previamente con el terapeuta para determinar si es adecuado o no el uso de los cuencos tibetanos.

Quienes tengan algún implante con hierros deben también informarlo ya que será recomendable aplicar mayores precauciones para evitar sentir dolor durante la sesión como consecuencia de los metales en nuestro cuerpo. Lo mismo en caso de padecer algún tipo de problema cerebral.

Recordad siempre acudir a maestros con conocimientos sobre el tema, ya que el uso de los cuencos tibetanos requiere de gran destreza y experiencia.

Cómo sanar y limpiar los chakras con cuencos tibetanos en casa
Es sumamente sencillo. Solo quieres situarte en un lugar cómodo, relajado, donde estés tranquilo/a y nadie te moleste. Luego siéntate en una silla o en un sillón, o en el suelo tratando de adaptar la posición de la flor de loto.

Ahora vamos a proceder a sanar y limpiar nuestros chakras: solo tienes que situar el cuenco a la altura de tu pecho y frotar con cuidado el mazo por sus bordes, formando círculos lentamente y sin detenerte. Poco a poco empezarás a escuchar una especie de sonido vibratorio.

Trata de empezar, con cuidado, a mover el cuenco situándolo delante de tu frente mientras continúa vibrando con el movimiento del mazo (donde se encuentra nuestro tercer ojo). Sitúalo ahora a la altura de la garganta. Pasa ahora al corazón, a la zona del pecho, el abdomen y finalmente nuestra pelvis.

Es aconsejable que mientras realizas esta limpieza y sanación estés lo más tranquilo/a y concentrado/a posible.

Ayurveda del Tibet

El kiwi frente al estreñimiento: ¿mito o realidad?



Imagen de un kiwi en un tarro.España es uno de los mayores consumidores de este producto en Europa con casi 2,7 kg por persona al año.

El kiwi es una de las frutas con mayor éxito en nuestro país. Su sabor y la cantidad de propiedades saludables que tiene la convierten en un producto casi imprescindible en las dietas de los españoles. De hecho, "España es uno de los mayores consumidores de este producto en Europa con casi 2,7 kg por persona al año", indica a CuídatePlus la farmacéutica y nutricionista Amil López Viétez, creadora de la plataforma Dieta Coherente.

Entre sus propiedades destaca una sobre todas: su poder antioxidante. Se ha demostrado, con estudios, que el consumo regular de kiwi aumenta significantivamente la concentración plasmática de vitaminas antioxidantes, como la C, la E y la de luteína/zeaxantina.

Un recopilatorio de estudios publicado por el Departamento de Nutrición y Bromatología  de la Facultad de Farmacia, de la Universidad Complutense de Madrid, de 2016, señalaba que "consumir esta fruta con las comidas aumenta la capacidad antioxidante del plasma posprandial, lo que podría prevenir el estrés oxidativo justo después de las comidas". Además, observaron que el consumo de 1 a 3 kiwis diarios durante 3 o 4 semanas mejora la resistencia del DNA de los linfocitos frente al daño oxidativo. 

Otras propiedades que convierte a esta fruta en un indispensable es que "es poco calórica, ya que aporta tan sólo 50 calorías por 100 gramos", tal y como señala López Viétez y "tiene un contenido más elevado de vitamina C que la naranja". De hecho, según sus datos, "la naranja tiene 53,2 mg por cada 100 gramos, frente a los 92,7 mg del kiwi".

Muchas personas consumen esta fruta para combatir el estreñimiento o como ayuda para ir regularmente al baño, pero, ¿es realmente eficaz?. Para López Vieter la respuesta es sí, ya que, entre las múltiples propiedades, el kiwi contiene "cantidades notables de fibra soluble, que regula los niveles de colesteroltriglicéridos y azúcar en sangre, y que previene el estreñimiento".

Esta propiedad hace que esta fruta sea realmente efectiva como ayuda para ir al baño. Asimismo, diversos estudios realizados fuera de nuestro país demostraron los efectos positivos y significativos del tratamiento del estreñimiento, concretamente en ancianos. "Estos beneficios se deben al contenido en fibra tanto soluble como insoluble, que retgiene gran cantidad de agua, aumenta la masa fecal y suaviza el tránsito intestinal", según Ana María López-Sobaler, autora del documento de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense.

Además, "el consumo de kiwi puede tener un efecto prebiótico, al promover el crecimiento de lactobacilos y bifidobacterias mientras se consume". 

Otro de los efectos del consumo de esta fruta en el tránsito intestinal está relacionado con la digestión. Su ingesta con las comidas "aumenta la hidrólisis proteica y facilita la digestión gástrica, lo que puede ser especialmente beneficioso cuando la secreción de ácido clorhídrico no sea óptima o en trastornos gastrointestinales funcionales", según López-Sobaler. Por este motivo, "se debería evitar su ingesta en episodios de gastroenteritis o de inflamación intestinal", advierte López Viétez. 

Ideal también para respirar mejor

Otro de los beneficios del kiwi y que mucha gente desconoce está relacionado con el tracto respiratorio. Tal y como indican desde la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, "esta fruta contiene nutrientes y fitoquímicos asociados relacionados con el bienestar del sistema inmune, como son la vitamina C, E y K, folatos, carotenoides, potasio y polifenoles".

El kiwi "aumenta la fagocitosis y los niveles de inmunoglobulinas, la actividad de las células NK, la activación de células T y la producción de citoquinas, y por su actividad antioxidante protege a las células del sistema inmunitario del daño oxidativo, y la consecuente pérdida de integridad y fluidez de la membrana".

También se ha visto su importancia para la prevención de infecciones del tracto respiratorio, no sólo en mayores, sino también en niños y ancianos. Según el grupo de investigación de la universidad madrileña, estos efectos positivos "pueden deberse no sólo al elevado contenido en vitamina C, sino también a otras vitaminas y compuestos con actividad antioxidante del kiwi". Un estudio realizado en ancianos "demostró que aumentaron significativamente los niveles plasmáticos de vitamina C y los de alfa-tocoferol, de luteína/zeaxantina y la concentración eritrocitaria de folato". 

Tras conocer los innumerables efectos positivos de incluir esta fruta en nuestra dieta, llega la hora de elegir la variedad que más nos guste y la mejor forma de consumirla. López Viétez recuerda que "es mejor tomarlo en crudo, porque así se consume toda la fibra y porque tiene un índice glucémico más favorable para el organismo", aunque también puede tomarse o incluirse en zumos. Otras opciones culinarias que recomienda la nutricionista consisten en añadir trozos de kiwi a las ensaladas, en la guarnición de carnes o pescados y en batidos

Entre los diferentes tipos de kiwi que hay actualmente en el mercado, se encuentran el verde y el amarillo. El primero de ellos "tiene un sabor más cítrico y el segundo es más dulce y, por lo tanto, más rico en fructosa, lo que da un toque más tropical", indica López Viétez. Lo único que les diferencia es el color y el sabor ya que todos tienen las mismas propiedades saludables. 

¿Cuáles son los alimentos más beneficiosos para la artrosis?

 



La osteoartritis o artrosis es la más común de las más de 200 formas de artritis que existen y desgraciadamente no hay medicamentos ni tratamientos efectivos para paliar una enfermedad incapacitante que hace que las articulaciones se vuelvan rígidas, causando un gran dolor a quienes la padecen. Algunos fármacos se encuentran en desarrollo, pero pasarán años hasta que sean probados y admitidos.

Muchas personas que sufren artrosis toman una sorprendente cantidad de suplementos dietéticos. Los favoritos son los sulfatos de glucosamina y de condroitina, pero las investigaciones realizadas hasta el día de hoy no recomiendan su uso. Sin embargo, podemos anunciar que nuestro reciente análisis acerca de las investigaciones publicadas muestra que comer los alimentos correctos y hacer ejercicio moderado puede beneficiar a las personas con artrosis.

En primer lugar, perder peso y hacer ejercicio son las actividades más importantes que pueden llevar a cabo los pacientes con osteoartritis para reducir los síntomas. La pérdida de peso reduce la carga en las articulaciones y disminuye la inflamación en todo el cuerpo, mitigando así el dolor producido por la enfermedad. El ejercicio ayuda a perder peso y a mantener la fuerza muscular, lo que protege las articulaciones y facilita el movimiento. Por lo tanto, las personas obesas y con sobrepeso deberían adelgazar y aumentar la fuerza de sus músculos mediante el ejercicio para mejorar su movilidad y reducir los síntomas de la artritis.

Pescado azul

Comer ciertos alimentos también puede ayudar a mejorar los síntomas y a reducir el dolor crónico de las articulaciones. Se sabe que el salmón, la caballa y la sardina pueden mejorar el dolor y la funcionalidad de las articulaciones, ya que estos pescados contienen ácido graso omega-3 de cadena larga, cuyo efecto ayuda a aplacar las sustancias inflamatorias que nuestro cuerpo produce. Asimismo, ingerir 1,5 gramos al día de suplementos de aceite de pescado también puede ser efectivo.

Únase y apueste por información basada en la evidencia.

Sin embargo, nutrirse solo a base de aceites procedentes del pescado no es suficiente para mitigar la artrosis. Es importante también moderar el consumo a largo plazo de carnes rojas altas en grasas, así como reemplazar las grasas animales saturadas por aceites de origen vegetal, como el de oliva y el de colza.

Reducir el colesterol

Los pacientes con osteoartritis corren mayor riesgo de tener colesterol, por lo que seguir una dieta que ayude a reducir el nivel en sangre será beneficioso, y supondrá además una mejora de la salud cardiovascular en general. Limitar la ingesta de grasas saturadas y aumentar la cantidad de avena y otras fibras fácilmente digeribles ayudarán a reducir el colesterol.

Otras vías para conseguir una bajada del nivel de colesterol en sangre son comer 30 gramos de nueces al día, 25 gramos de proteína de soja de tofu, leche de soja o semillas de soja, así como ingerir dos gramos al día de estanoles y esteroles. Estas sustancias se encuentran en las plantas en pequeñas cantidades, pero la manera más fácil de consumirlas es mediante bebidas fortificadas, alimentos untables y yogures que contengan estos componentes vegetales.



Antioxidantes

La osteoartritis aparece cuando las articulaciones se inflaman debido a que el cuerpo produce un mayor número de químicos reactivos que contienen oxígeno. Por lo tanto, ingerir más antioxidantes que neutralicen estos químicos debería proteger las articulaciones. Las vitaminas A, C y E son potentes antioxidantes que ayudan a mantener sanos los tejidos conjuntivos de todo el cuerpo. Sin embargo, no está tan claro que mejoren los síntomas de la artrosis.

La vitamina A es abundante en las zanahorias, la col rizada y las batatas. De igual manera, la fruta fresca y las verduras de hojas verdes son ricas en vitamina C, especialmente los cítricos, los pimientos verdes y rojos y la grosella negra. Las nueces, las semillas y los aceites procedentes de las semillas de girasol son una gran fuente de vitamina E.

Las investigaciones muestran que aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina K, como la col, la espinaca, el brócoli y las coles de Bruselas, también puede beneficiar a las personas que sufren artrosis. Por otra parte, la vitamina D que produce el cuerpo al exponerlo a la luz del sol es importante para la salud de los huesos, y mucha gente no la produce en cantidades suficientes. Sin embargo, es necesario ampliar las investigaciones antes de que los médicos puedan recetar suplementos de vitamina D a los pacientes de osteoartritis.

Aunque algunos conocidos libros de dietas defienden que se deben evitar ciertos alimentos, no existe evidencia clínica de que ello beneficie a los pacientes de artrosis. Con la ayuda de unos compañeros nutricionistas, hemos resumido nuestras averiguaciones en una lista informativa sobre alimentos aprobada por la Asociación Dietética Británica (BDA), con la que buscamos arrojar algo de luz acerca de las dietas beneficiosas para paliar la artritis ósea en la medida de lo posible.

 Fundación Lilly.