11 marzo 2025

Cómo y cuándo se debe tomar BCAA

 

Cómo y cuándo se debe tomar BCAA

Los BCAA (siglas en inglés de Branched-Chain Amino Acids) son suplementos de aminoácidos esenciales de cadena ramificada, compuestos por leucina, valina e isoleucina. Estos se han vuelto muy populares entre deportistas y aficionados del fitness para mejorar el rendimiento físico, reducir tanto la fatiga como el dolor y favorecer el desarrollo del tejido muscular.

Como complemento de una dieta balanceada pueden ayudar a conseguir más rápido tus objetivos específicos de entrenamiento. Por lo que es normal que tengas dudas sobre cómo incluir este suplemento dentro de tu rutina de entrenamiento.

Una de las particularidades de estos aminoácidos es que su metabolismo se da directamente en los músculos y no el hígado, por lo que tienen un rápido aprovechamiento. Por ello, puede existir una diferencia, si decides tomar el suplemento antes o después de ejercitarte, no tanto si se hace en una hora específica del día. También, la dosificación y el tiempo que consumas BCAA determinará qué tan rápido verás los beneficios. Analizamos los detalles a continuación.

¿Cuáles son las formas de consumir un suplemento de BCAA?

En general, se recomienda tomar suplementos de aminoácidos cuando las demandas del ejercicio físico son altas o no se pueden obtener tales nutrientes, en suficiente cantidad, a través de la dieta. Asimismo, cuando —por alguna condición de salud preexistente— hay pérdida de masa muscular.

Es importante aclarar que no se deben consumir como sustitutos de las fuentes naturales de aminoácidos de cadena ramificada: carnes magras, pescado, leche y productos lácteos, huevos, leguminosas, cereales y frutos secos, por mencionar algunos.

Ahora, considerando lo anterior, los BCAA se pueden tomar de ciertas maneras, de acuerdo con la función que se desea aprovechar. En el contexto deportivo, estos aminoácidos juegan un papel importante en el metabolismo energético y la síntesis de proteínas en los músculos. Si se ingieren antes o después del entrenamiento, pueden ser más efectivos para ciertos objetivos.

Fuera del ámbito deportivo, los suplementos de BCAA pueden tener distintos usos, pero su consumo siempre debe ir acompañado de las recomendaciones y seguimiento de un especialista en nutric


Antes del entrenamiento

Los BCAA son reguladores del metabolismo energético y también ayudan a la síntesis de glutamato en el cerebro, de acuerdo con una revisión en la revista Pharmacological Research. Esto significa que intervienen en la producción de energía e incluso pueden actuar como una fuente alternativa de esta cuando los niveles de glucógeno en el cuerpo son bajas.

Así, consumirlo antes del entrenamiento puede resultar beneficioso para aumentar o mantener el rendimiento, en especial, en sesiones de ejercicios largas y exigentes. Además, pueden reducir las enzimas intramusculares y la segregación de serotonina, sustancias relacionadas con el daño muscular y la fatiga.

Entonces, si lo que buscas es más resistencia en entrenamientos prolongados y disminuir la sensación de cansancio, tomar BCAA antes de ejercitarte resultará más efectivo para dicho propósito.

Después del entrenamiento

Los aminoácidos de cadena ramificada también son estimulantes de la síntesis de proteínas en los músculos, por lo que ayudan a su crecimiento y reparación. Una investigación al respecto, publicada en Nutrients, destaca como el consumo posterior al entrenamiento fue más efectivo para reparar el daño en los músculos, provocado por ejercicios de baja a moderada intensidad.

Por ese motivo, el consumo después de la actividad física se ha relacionado con un mayor impacto en la recuperación de los tejidos. Asimismo, su ingesta de este modo está más recomendada para el desarrollo muscular. Incluso, el suplemento puede ser un aliado en la preservación de la masa muscular durante programas de entrenamiento intensivos que van acompañados de dietas bajas en calorías.

Consumo para la salud general

Los BCAA también pueden ser utilizados para mejorar la regulación del metabolismo de la glucosa, la inmunidad y la salud intestinal. Asimismo, pueden ayudar a disminuir la pérdida de músculo en situaciones de inmovilidad o envejecimiento.

Según una investigación en la revista International Journal of Molecular Sciencesoptimizar los niveles de aminoácidos de cadena ramificada puede tener un efecto positivo en la salud general y en la prevención de distintos padecimientos metabólicos y enfermedades cardiovasculares.

Además, pueden servir para prevenir la desnutrición hepática y pérdida de masa muscular en casos de cirrosis. También, para tratar algunas complicaciones derivadas de la enfermedad.

¿Cada cuánto tiempo tomar los aminoácidos?

Aunque hay diversas investigaciones sobre la efectividad de los BCAA, no hay un consenso claro sobre el tiempo recomendado de consumo y su dosificación. Algunas pruebas se han hecho con tomas prolongadas del suplemento que superan los 10 días y otras en una sola toma. En ambos casos, se han reportado efectos positivos para recuperación muscular y la disminución de la fatiga.

Lo que sí tienen en común los estudios es el uso de una dosificación alta de entre 200 a 255 mg/kg.

Por su parte, la Academia Española de Nutrición y Dietética sugiere como dosis estándar consumir 100 miligramos de BCAA por cada kilogramo de peso, preferiblemente el día de entrenamiento. También, se indica que la toma fuera de los días de actividad física no es necesaria, pero puede hacerse si se desean mantener los niveles de aminoácidos en el cuerpo y favorecer la recuperación constante de los músculos.

En cuanto a la rapidez con la que se pueden percibir los beneficios, esto puede ser variable dependiendo de tus condiciones actuales de salud, nivel de entrenamiento y forma de consumo. Lo usual es que la reducción de la fatiga se perciba de inmediato, siempre que la dosificación sea correcta. Para la reparación muscular y la formación de nuevos tejidos, se requiere de una ingesta de varios días y mantener una dieta rica en proteínas y balanceada.

Posibles efectos secundarios y restricciones

Aunque no existe una restricción sobre el uso prolongado de los BCAA, esto no significa que el consumo esté libre de riesgos. De momento, no hay pruebas concluyentes sobre los efectos secundarios, pero la dosificación en exceso puede provocar problemas gastrointestinales, desequilibrios en las concentraciones de aminoácidos, dificultar la absorción de otros aminoácidos en el intestino y perjudicar la síntesis de proteínas.

Además, una concentración muy alta se asocia a un mayor riesgo de trastorno metabólico, con un posible desarrollo de resistencia a la insulina o diabetes tipo 2. Por ello, es muy importante conocer la dosificación adecuada y los parámetros adecuados de consumo antes de iniciar con la suplementación. La consulta con un médico o nutricionista permitirá abordar cualquier riesgo.

En cuanto a las posibles restricciones, las mujeres embarazadas o en proceso de lactancia deberían evitar los BCAA; también personas con alguna enfermedad renal o hepática deben tener precaución y contar con la aprobación de su médico. Y, en general, si se está bajo algún tratamiento médico, se debe consultar con el especialista para destacar contraindicaciones o interacciones con medicamentos.

Suplementación responsable

Recuerda que los suplementos deben ser aliados para complementar una dieta equilibrada, que te aporte proteínas de calidad y con ello todos los aminoácidos necesarios para tu salud. Los BCAA pueden ser útiles para objetivos específicos y su consumo debe hacerse luego de consultar con un nutricionista o médico. Por lo tanto, programa una cita antes de comenzar con este o cualquier otro complemento nutricional.

Toma toda esta información como guía para que un especialista pueda darte las indicaciones detalladas sobre la dosificación y tiempo de consumo. De ese modo, sacarás provecho de sus beneficios de una manera segura.

Mejor con Salud

Las mejores vitaminas para reducir el cansancio y tener más energía

 

Las mejores vitaminas para reducir el cansancio y tener más energía

La fatiga es una sensación de agotamiento o de disminución de la energía vital, que puede surgir tras realizar actividades prolongadas o esfuerzos intensos. También hay fatiga mental cuando estamos estresados o preocupados. Es un síntoma que puede interferir mucho en las actividades diarias.

Las vitaminas son micronutrientes que el cuerpo necesita para sus funciones metabólicas. Entre ellas, varias que afectan nuestros niveles de energía.

Llevar una dieta equilibrada y variada nos puede proporcionar los nutrientes necesarios para combatir la fatiga. No obstante, hay casos en los que podrían ser útiles los suplementos vitamínicos. A continuación, te listamos las vitaminas que mejor pueden combatir tu cansancio y dónde obtenerlas.

1. Vitamina B1

La vitamina B1 también se conoce como tiamina. El cuerpo la usa para convertir los hidratos de carbono en energía.

Su acción química es de coenzima. Participa en las reacciones que transforman el azúcar en energía, por lo que resulta esencial en el cerebro y los músculos. Su deficiencia puede llevar a fatiga, irritabilidad y problemas de concentración.

Los alimentos que son fuente de la vitamina B1 son:

  • Cereales integrales.
  • Levadura de panificación.
  • Legumbres: frijoles y lentejas.
  • Carnes: hígado y carne de cerdo.
  • Frutos secos: almendras y nueces.

Los suplementos de vitamina B1, por su parte, se presentan en tabletas y cápsulas. La dosis diarias recomendadas son las siguientes:

  • Hombres: 1,2 mg.
  • Mujeres: 1,1 mg.
  • Embarazadas: 1,4 

2. Vitamina B2

La vitamina B2 o riboflavina participa activamente en el metabolismo energético del cuerpo. Facilita la conversión de carbohidratos, grasas y proteínas en energía.

La encuentras naturalmente en:

  • Carnes: hígado y carne magra.
  • Verduras: espinacas y brócoli.
  • Lácteos: leche, yogur y quesos.
  • Frutos secos: almendras y nueces.
  • Cereales: integrales y copos de salvado.

Los suplementos de vitamina B2 suelen estar disponibles en forma de tabletas o cápsulas. Las dosis diarias recomendadas son:

  • Hombres: 1,3 mg.
  • Mujeres: 1,1 mg.
  • Embarazadas: 1,4 mg.

3. Vitamina B3

La vitamina B3 o niacina también ayuda a transformar los carbohidratos, las grasas y las proteínas en energía. Además, es importante para el mantenimiento del sistema nervioso, por lo que podría combatir la fatiga mental. Y tiene injerencia en la producción de glóbulos rojos, así que sus niveles óptimos contribuyen a evitar la anemia, una causa común de cansancio.

La niacina puede ser sintetizada por el cuerpo humano a partir del aminoácido triptófano de las proteínas. No obstante, está presente como tal en:

  • Cereales integrales.
  • Legumbres: frijoles y lentejas.
  • Frutos secos: almendras y cacahuetes.
  • Carnes: hígado, pollo y pavo, atún y salmón.

Los suplementos vienen en tabletas y cápsulas. Las dosis diarias sugeridas son:

  • Hombres: 16 mg.
  • Mujeres: 14 mg.
  • Embarazadas: 18 mg.

4. Vitamina B5

La vitamina B5 es llamada ácido pantoténico. Es un componente de la coenzima A, que participa en las reacciones químicas celulares que generan energía. Sin suficiente B5, podemos experimentar fatiga. Además, participa en la producción de hormonas esteroideas, como el cortisol y la adrenalina.

Los alimentos que la contienen son:

  • Huevos.
  • Lácteos.
  • Legumbres: lentejas y frijoles.
  • Cereales integrales: avena y trigo.
  • Carnes: hígado, pollo y pato, salmón y trucha.
  • Frutas y verduras: aguacate, sandía, coliflor y espinacas.
  • Frutos secos y semillas: almendras, anacardos y nueces.

Las dosis diarias sugeridas para los suplementos de la vitamina son las siguientes:

  • Adultos: 5 mg.
  • Mujeres embarazadas: 6 mg.
  • Mujeres lactantes: 7 mg.

5. Vitamina B6

La vitamina B6 o piridoxina participa en más de 150 reacciones metabólicas. Es fundamental para la síntesis de neurotransmisores, como la serotonina y la dopamina, que regulan el estado de ánimo y el bienestar mental.

Se halla en estos alimentos:

  • Frutas: plátanos y aguacates.
  • Legumbres: garbanzos y lentejas.
  • Frutos secos: nueces y almendras.
  • Cereales: pan integral y fortificados.
  • Carnes: pollo, pavo y pescado (como el salmón).

Los suplementos de vitamina B6 están disponibles en forma de tabletas, cápsulas o líquidos. Sus dosis diarias sugeridas son:

  • Adultos menores de 50 años: 1,3 mg.
  • Mujeres mayores de 50 años: 1,5 mg.
  • Hombres mayores de 50 años: 1,7 mg.

6. Vitamina B8

La vitamina B8 recibe el nombre de biotina. Actúa como coenzima en reacciones metabólicas que son necesarias para la descomposición de carbohidratos, grasas y proteínas. Esto incluye la gluconeogénesis, que es la fabricación de glucosa a partir de fuentes que no son carbohidratos, lo que es necesario para tener energía en ciertas actividades.

Los alimentos que la aportan son:

  • Hígado.
  • Huevos.
  • Lácteos.
  • Cereales integrales.
  • Legumbres: frijoles y lentejas.
  • Nueces y semillas: almendras y cacahuetes.

Los suplementos de biotina están disponibles en forma de tabletas o cápsulas. La ingesta diaria recomendada para adultos es de 30 µg/día, aunque se encuentran productos en el mercado que superan ampliamente esa cantidad.

7. Vitamina B9

La vitamina B9, ácido fólico o folato es necesaria para la formación y maduración de los glóbulos rojos, por lo que ayuda a prevenir la anemia y la fatiga asociada a ella. Por otro lado, participa en la síntesis y la reparación del ADN. Además, contribuye a la salud mental y emocional, al regular el estado de ánimo.

Se halla en los siguientes alimentos:

  • Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas, brócoli y lechuga.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos y frijoles.
  • Frutos secos: nueces y pipas de girasol.
  • Frutas: naranjas, plátanos y fresas.
  • Cereales fortificados.

Los suplementos de ácido fólico están disponibles en forma de tabletas o cápsulas y se indican las siguientes dosis por día:

  • Adultos: 400 microgramos.
  • Mujeres embarazadas: 600 microgramos.
  • Mujeres lactantes: 500 microgramos.

8. Vitamina B12

La vitamina B12, también conocida como cobalamina, es fundamental para la formación de los glóbulos rojos. Además, participa en la síntesis de ADN. En el plano neurológico, contribuye al mantenimiento de la salud del sistema nervioso, protege a las neuronas y previene problemas cognitivos.

La puedes encontrar en alimentos como:

  • Carnes: hígado, res, pollo y pavo, atún, salmón y trucha.
  • Lácteos.
  • Huevos.

Los suplementos están disponibles en varias formas, como tabletas, cápsulas e inyecciones. Las dosis suelen indicarse, por día, así:

  • Adultos: 2,4 microgramos.
  • Mujeres embarazadas: 2,6 microgramos.
  • Mujeres lactantes: 2,8 microgramos.

9. Vitamina C

La vitamina C o ácido ascórbico contribuye a la conversión de nutrientes en energía, lo que puede mejorar el rendimiento físico y mental. Por otro lado, facilita la absorción del hierro proveniente de fuentes vegetales, lo que es clave para prevenir la anemia.

Los alimentos con vitamina C son:

  • Frutas cítricas: naranjas, limones y pomelos.
  • Brócoli y coles de Bruselas.
  • Pimientos rojos.
  • Fresas.
  • Kiwi.

Los suplementos de vitamina C están disponibles en tabletas, cápsulas y polvos. Las dosis diarias sugeridas son:

  • Adultos: 90 mg para hombres y 75 mg para mujeres.
  • Mujeres embarazadas: 85 mg.
  • Mujeres lactantes: 120 mg.

Las vitaminas son un factor más para que tengas energía a diario

Una buena alimentación, un correcto descanso y el control de los niveles de estrés son acciones fundamentales para mejorar tus niveles de energía. Estos tres aspectos están interrelacionados.

La alimentación inadecuada te puede llevar a deficiencias nutricionales que se manifestarán con fatiga, irritabilidad y falta de concentración. A la par, la falta de sueño puede llevarte a un aumento del cortisol, lo que a su vez incrementará el estrés y te hará sentir cansado. Por eso, la meditación, el ejercicio regular y las actividades recreativas pueden ser de gran ayuda para combatir tu falta de energía.

Incorporar las vitaminas listadas es un extra necesario, siempre que formen parte de una dieta equilibrada. Si quieres probar con suplementos, entonces consulta con un médico para tener el asesoramiento óptimo y evitar efectos adversos.

¿Qué son los fitonutrientes y cuáles son sus beneficios?


¿Qué son los fitonutrientes y cuáles son sus beneficios?

¿Has escuchado hablar sobre los fitonutrientes? ¿Sabes qué son y cómo estos ayudan al organismo? En este artículo descubrirás que estos son uno de los elementos más comunes en la  dieta. Además, son beneficiosos para la  salud y fáciles de obtener.

Antes de comenzar hemos de destacar que la alimentación, para ser saludable, ha de ser variada. Esto asegura el aporte de todos los nutrientes esenciales, incluidos los flavonoides presentes en los vegetales con una marcada acción antioxidante y antiinflamatoria.

¿Qué son los fitonutrientes?

Los fitonutrientes son químicos propios de las plantas por lo que también se le llama fitoquímicos. La función de estos químicos es proteger a las plantas de las amenazas del ambiente como insectos, hongos y gérmenes, entre otros.

Los fitoquímicos no son vitales para el cuerpo humano pero si los consumes pueden mejorar la salud, según un estudio publicado en Microbiological Research. Para hacerlo, basta con consumir alimentos vegetales de varios colores y tipos. Se calcula que existen más de 25,000 fitonutrientes disponibles en la naturaleza. Por esta razón, se clasifican en varios grupos para su estudio.

Tipos de fitonutrientes

A continuación, introducimos los principales tipos de fitonutrientes:

Carotenoides

El primer grupo de los fitonutrientes son los carotenoides. De estos existen unos 600 tipos distintos y cuando los consumes actúan como antioxidantes en el cuerpo. Esto significa que combaten los radicales libres y sus efectos negativos.

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Estos fitoquímicos los puedes obtener de plantas amarillas (mango y piña), naranjas (zanahorias y papaya) y rojas (tomates y pimiento rojo). Al consumirlos, el cuerpo puede convertirlos en vitamina A. Por lo tanto, ayudan al sistema inmune y mejoran la vista.

Lignanos

El segundo grupo de los fitonutrientes tienen un efecto similar a los estrógenos que tu cuerpo produce de forma natural. Por este motivo, también son llamados fitoestrógenos. Algunos de los alimentos que contienen lignanos son las fresas, el brócoli y los melocotones.
También puedes encontrarlos en las semillas de sésamo y semilla de lino. Entre los beneficios de los lignanos está su capacidad para prevenir los tipos de cáncer asociados a las hormonas, como el de endometrio y ovario. También ayudan a combatir los efectos de la menopausia y postmenopausia.

Resveratrol

El tercer grupo de los fitonutrientes es bien conocido por ser un ingrediente del vino tinto. La realidad es que puedes obtenerlo de las uvas, los cacahuates, la cocoa y moras azules.

Dos de los beneficios del resveratrol es que puede detener la degeneración cognitiva y mejorar el riego sanguíneo en el cerebro. También se le ha investigado por sus beneficios para los pacientes de diabetes tipo dos y se han notado mejoras en la sensibilidad a la insulina. Así lo afirma una investigación publicada en Biochimina et Biophysica Acta.

Curcumina

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Muchos fitonutrientes tienen poder antioxidante, mejorando el estado de salud en general.

Ya hemos hablado sobre la curcumina con anterioridad. Pero por si aún no la conoces, debes saber que es un elemento común de la cúrcuma. Este químico es el causante de ese color amarillo tan característico. La curcumina ha sido un ingrediente común en la gastronomía india. En dicha cultura se cree que ayuda a tratar desde pequeñas molestia  hasta grandes problemas de salud.

A través de los años se ha comprobado que este tipo de fitonutrientes ayudan a combatir el cáncer. También, reduce el crecimiento de las células cancerígenas. La curcumina ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL que afectan a la salud del corazón y eleva el colesterol HDL, que es el beneficioso.

Ácido elágico

A este tipo de fitonutriente también se le llama tanino y lo puedes obtener de nueces, granadas, arándanos, moras y fresas. Este fitonutriente tiene efectos antiinflamatorios, anti cáncer y antioxidantes. También ayudan a reducir la presión sanguínea y la placa arterial por lo que el corazón estará más sano.
En caso de que tengas problemas de hígado, este ácido lo puede desintoxicar y combatir las toxinas que lo enfermen. Esto no significa que tendrás un hígado completamente sano sin esfuerzo. Sin embargo, sí te será de ayuda para recuperar la salud.

Flavonoides

El último grupo de fitonutrientes son los flavonoides, de los cuales hay varios grupos como las flavononas, antocianinas y flavonoles. Este grupo de fitoquímicos es fácil de obtener pues están en una gran cantidad de alimentos, como el brócoli, el limón, los tomates, el café y el vino rojo. Los flavonoides suelen ser mencionados como uno de los químicos que ayudan a reducir los efectos de la edad, los problemas cardíacos y el cáncer. 

Fitonutrientes y fitoquímicos, elementos importantes de la dieta

Estamos seguros que ahora entenderás mejor los efectos de los fitoquímicos y tendrás mayores motivos para comer alimentos vegetales variados. Recuerda que aunque no son vitales, son de gran ayuda para favorecer un buen estado de salud. Por último, no olvides practicar ejercicio y consultar

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