29 abril 2018

Cómo Dejar de Absorver Energías Negativas de los Demás

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La simpatía es la capacidad de percibir directamente las emociones de otra persona. La Empatía va un paso más allá de eso. Al ser “empático” significa que no sólo reconoces las emociones de los demás, sino que se sienten como si fueran las tuyas propias. Con demasiada frecuencia, las personas que son muy empáticas absorben gran parte del dolor y el sufrimiento de su entorno. Esto les funciona mal emocionalmente y bloquea su capacidad para funcionar en un nivel alto. Si alguna vez has estado en una habitación con una persona negativa, sabes cuan tangible sus emociones pueden sentirse. Tú sientes como su pesadez se está filtrando en ti y te resulta más difícil mantener la cabeza erguida. Aprender a defenderse de este tipo de energía tóxica es una herramienta esencial para la vida, debido a que tu estado emocional se ve afectado mental, física y espiritualmente. Aquí hay cinco maneras de detener la absorción de la negatividad de las personas:
  1. Dejar de complacer a las personas.
Si alguien está quejándose de ti, chismeando o está hablando mal de ti, no lo tomes como algo personal o te empeñes en tratar de hacerlos como tú. Esto sólo te lleva más profundamente en su campo de negatividad y te hace dependiente energéticamente y emocionalmente de su opinión. Se compasivo contigo mismo y date cuenta de que no a todo el mundo le vas a gustar, y eso está bien! Todo el mundo tiene diferentes personalidades, gustos y disgustos y estos crearán una experiencia de vida diferente para cada persona. Muéstrate a ti mismo amor primero y esto actuará como un campo de fuerza alrededor de ti, que mantendrá las opiniones de otras personas sin debilitarte.
  1. Saber cuándo decir “no”.
Si tienes un invitado en tu casa, ¿le permitirías entrar desde el porche y dejar una pista de barro en toda tu alfombra?, o ¿le pedirías limpiar sus zapatos antes de entrar en tu espacio personal? ¿Qué pasa si lo invitas a cenar una vez y se invita a sí mismo por el resto del mes? ¿Y que si insiste en dormir en tu sofá para ahorrarse el viaje mañana? ¿Todo ello sin tu invitación? Ser generoso puede ser una cosa genial, pero hay una línea muy fina para estar al tanto de asegurarte de que tú y tu generosidad no son aprovechadas. No aceptes gorrones pesimistas, o vampiros emocionales del pasado con los que te sientes cómodo. Establece límites y hazlos cumplir! Esta es tu vida. Tu cuerpo, el espacio y el tiempo personal son tus templos sagrados, así que piensa cuidadosamente sobre a qué tipo de personas les permites el acceso a ellos. No hay nada de malo en decir “no” con la frecuencia que sientes que necesitas. Establece normas claras sobre lo que esperas de los demás antes de darles un lugar en tu vida.
  1. Deja de alimentar a la bestia.
Antes que nada, desecha el término “vampiro emocional”. Estas son las personalidades parasitarias que, literalmente, se alimentan de tu atención y afecto y chupan completamente todos tus esfuerzos. Emocionalmente invertir en estas personas puede hacerte sentir que vale la pena en un primer momento, pero en última instancia, te encontrarás sin energía y sus muchos problemas aún sin resolver. Su sed de tu amor nunca puede ser satisfecha si están decididos a permanecer sintiéndose como una víctima.
Puedes ofrecer tu apoyo a aquellos que lo necesiten, dar un oído atento a un amigo que lucha o a un desconocido, pero ten en cuenta cuando tus esfuerzos comienzan a ser redundantes, o cuando sus llamadas de ayuda comienzan a sentirse más como llamadas para obtener atención. Cuanto más atención das a sus problemas, menos resolución existirá. No es tu responsabilidad solucionar los problemas de otras personas, especialmente cuando las personas realmente no quieren que sus problemas se resuelvan. Ellos quieren ser dignos de lástima. Es saludable saber cuándo retirarte! Cuando sientas que tus recursos se agotan, ofrece tus simpatías y sal de la situación. No hay nada malo en negarse a participar en el drama de otra persona.
  1. Retorno a la naturaleza.
A veces, lo que realmente necesitas es un respiro de todos los demás. Sus energías caóticas pueden ser difíciles de sintonizar, así que tomate un fin de semana, una tarde, o incluso una hora para ti y para ir a un lugar tranquilo. Deja que las muchas voces de la naturaleza reemplacen la charla de la mente del mundo moderno. Nota la simplicidad del mundo natural, la falta de motivación, la coexistencia de todas las cosas de origen vegetal, animal y de la tierra. Respira profundamente y medita. Céntrate en llenar tu cuerpo con oxígeno fresco y eleva el ánimo, y cuando regreses a tu rutina diaria, te sentirás fresco y menos apto para absorber la negatividad de los demás.
  1. Recuerda quién es responsable de TI.
Tú eres el único que tiene algo que decir sobre cómo te sientes. Tú eres 100% responsable de lo que permites influir en tus pensamientos y emociones, y si cualquier aspecto de tu felicidad está fuera de equilibrio, tienes la capacidad para corregirlo. Tu propia percepción de ti mismo es más poderosa que la de cualquier otra persona, a menos que elijas desechar ese poder para tener su aprobación. Una vez que eliges ser responsable de tus sentimientos, te liberas de la influencia de los demás. Cuando tienes la certeza de lo que eres y de cómo te quieres sentir, es mucho más difícil que otros puedan hacerte perder el equilibrio. Toma decisiones deliberadas y toma el control de la positividad en tu vida. Elije situaciones que potencien tus energías y mantén el tipo de compañía que sólo aporte a lo que eres. Ámate a ti mismo lo suficiente como para decir “no” donde quiera que esté justificado, y aléjate de ambientes que no te sirven. Recuerda, eres responsable de tu experiencia de vida. Que sea para ti y que sea fenomenal.
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Zoe Freeman

7 palabras mágicas que debemos adoptar en nuestras vidas

La Magia Blanca es benéfica
El problema de muchas personas en el mundo es que necesitan de otros para sentirse seguros, salir adelante y emprender sus vidas. Tenemos que entender que, aunque hay ocasiones en las que sin duda necesitamos ayuda, primero tenemos que probarnos a nosotros mismos y ser autosuficientes. A veces, estar solos y arriesgarnos para triunfar es lo único que necesitamos. Repite las siguientes palabras como un mantra y guárdalas en tu cabeza, son tu mayor fortaleza para emprender tu futuro.

Recibe

Hay ocasiones en las que simplemente deberías aceptar las cosas y demostraciones que las demás persona te hacen. No siempre es bueno dar sin recibir nada a cambio, desgantándote corporal y mentalmente. Recibe las cosas buenas que te depara el destino, te las mereces completamente. Saca de tu cabeza los pensamientos pesimistas que te hacen sentir inferior.

Diviértete

Sal con tus amigos a divertirte y aléjate de la monotonía. Hay veces en las que hacer siempre lo mismo termina por aburrirte y quitarle sentido a tu vida, es hora de que eso cambie de una buena vez por todas. Deja de comportarte como si fueras un anciano yempieza a disfrutar los días de vida que tienes porque nunca se sabe cuando será la partida de este mundo.

Confía

Tu sabes exactamente lo que debes hacer y cuándo deberías llevar cabo tus objetivos. Si tú no confías en ti mismo, nadie más lo hará, debes tener la convicción de que todo lo que te propones va a salir tal y como lo has planeado, de lo contrario no tendrás éxito. Las dudas no tienen espacio en tu mente de ahora en adelante.

Experimenta

Tienes que sentir el dolor, el gozo, la alegría, el placer, la tristeza… Experimenta todas las emociones que podemos tener los seres humanos y no te avergüences por ello, pues de eso precisamente se trata la vida, de vivir cada momento, sentimiento y emoción.

Escucha

Empieza a escuchar a las personas que se apoyan en ti, escucha el ruido de la ciudad, la música, el cantar de los pájaros e incluso a tu voz interior. Lo mejor que puedes hacer es agudizar ese sentido que en tu pasado no le prestabas atención, porque solo así tu vida cobrará sentido y entenderás mejor cada suceso que te ha ocurrido.

Toca

Siente la textura de la seda en tus dedos, graba la sensación de tu piel y toca todo a tu alrededor. Abraza a tus seres queridos, has contacto físico con la persona que amas. Intenta memorizar cada sensación, no tengas miedo de hacerlo y vive.

Muévete

Remodela tu casa, cambia todo de sitio, sal de tu hogar y camina por toda la ciudad. No le tengas miedo al cambio, al contrario, alégrate porque poco a poco vas evolucionando y que exista una transición en tu rutina siempre será una buena noticia.
Ten confianza en tu mismo y verás como todo cambia para un mejor porvenir. 
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Fuente: Soy Espiritual

Bayas doradas, el secreto inca con propiedades curativas

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Se conocen como el "oro de América" por su agradable sabor y gran poder antioxidante. Combaten los procesos inflamatorios y degenerativos.

Carla Zaplana
Muy parecidas a las bayas de Goji, las bayas incas o bayas doradas son nativas de la región amazónica y pertenecen a la familia de las solanáceas. Su aspecto es de un tamaño un poquito más grande que las pasas; son de un color amarillo y tienen un sabor cítrico agridulce.
Las semillas han sido utilizadas desde hace siglos para regular el tránsito intestinal y evitar el cúmulo de toxinas en el tracto digestivo.
Y en la medicina tradicional inca, las bayas fueron utilizadas por sus propiedades curativas en casos de cáncer, leucemia, malaria, asma, diabetes, dermatitis y reumatismo.
Las bayas incas (Physalis peruviana) raramente se encuentran frescas, pues son unos frutos muy perecederos. las podemos encontrar en mercados especializados o como decoraciones de pasteles. Su forma más habitual es deshidratada, como pasas. Se suele consumir en granolas, como aperitivos, batidos y postres.

Bayas doradas, energía concentrada

Las bayas doradas, que hoy se cultivan en África, Asia y el Pacífico, además de Sudamérica, son una fuente de energía y pocas calorías: según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, 100 g de estas bayas tienen solo 53 kcal.
Contienen aminoácidos (el 16% de su composición son proteínas), fósforo, provitamina A, buena para la vista; vitamina C, para fortalecer el sistema inmunitario; y vitaminas del grupo B como la B1, B2, B6, que nos ayudan a regular el ciclo de los carbohidratos y la metabolización del resto de los nutrientes, y contribuyen a la salud de la piel, mucosas y cabello.

Repletas de bioflavonides antioxidantes

Son ricas en antioxidantes (especialmente bioflavonoides, conocidos por sus propiedades antiinflamatorias, antihistamínicas y anticancerígenas) y pectinas, un tipo de fibra que nos ayuda a regular los niveles de colesterol en la sangre.
Previene numerosas enfermedades crónicas y degenerativas como el cáncer. Los antioxidantes –como los carotenoides y polifenoles que contiene– pueden neutralizar los efectos de los radicales libres, culpables de la mutación y degeneración celular.
Sus antioxidantes también ayudan a reducir la inflamación. Si sufres de artritis, gota o cualquier tipo de dolor muscular, pueden suavizar esta condición y mejorar tu salud general, incluida la salud cardiovascular, pues reducen la inflamación de las arterias y venas, disminuyen la presión sanguínea y previenen el desarrollo de arteriosclerosis.

Estabilizan los niveles de colesterol y glucosa

Los ácidos grasos oleicos y linoleicos de estas bayas contribuyen a la reducción de los triglicéridos y del colesterol "malo" (LDL), restablecen los niveles de colesterol total y protegen la salud cardiovascular.
El extracto de las hojas ha demostrado tener propiedades positivas para la regulación de los niveles de glucosa en sangre.
Un estudio de la Universidad Nacional de Ruanda y la Universidad Oficial de Bukavu (República del Congo) demostró que ingerir 100 mg de este extracto por cada kilo de peso reducía significativamente los niveles de glucosa pasados 30 minutos de la ingesta.

Los efectos positivos de los withanolides

Las bayas doradas podrían prevenir el cáncer. Contienen withanolides, un tipo de esteroides muy parecido a los ginsenósidos del ginseng. Poseen una potente actividad antioxidante y antiinflamatoria, con capacidad de inducir la muerte de las células enfermas.
Aunque aún faltan más evidencias científicas, se ha visto que uno de los withanolides de las bayas doradas se asocia a la prevención de cicatrices en el hígado y la reversión de la degradación hepática. Además, a nivel renal también ayuda a eliminar toxinas por la estimulación de la micción, y expulsión de grasas, sales y toxinas del sistema linfático.
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