17 octubre 2023

ENSEÑANZAS DEL TAO PARA MANEJAR A LAS PERSONAS DIFÍCILES




Las enseñanzas del Tao contienen maravillosas enseñanzas de conocimiento que siguen encendiendo nuestra capacidad de aprendizaje, alumbrándonos con su templanza para manejar con mayor sabiduría las complejidades del mundo actual.

Ahí, también encontramos sabios consejos dentro de las enseñanzas del Tao para manejar a personas difíciles. Son esas personas que en su presencia nos roban energía y nos ponen cercos a nuestros caminos.

Nos referimos a las personas pasivo-agresivas y a las narcisistas. Son presencias que abundan en casi cualquier escenario, que hacen uso del abuso verbal, de la manipulación y que, en ocasiones, su mera presencia ya nos enturbia.

Según los principios de Lao-Tse, en estos casos lo mejor es mantener la serenidad, vaciarse de las emociones negativas y quitar poder a quien disfruta arrebatándonos la calma, la tranquilidad y la paz.

1. CONTROLAR A LAS PERSONAS DIFÍCILES SIN NECESIDAD DE LUCHAR CON ELLAS.
Dentro de las enseñanzas del taoísmo se ensalza el símil de que vivir es como fluir por un río. Dejarnos llevar por su cauce sin resistencias es parte de esa armonía de la que todos deberíamos disfrutar. Conceptos como la lucha, el enfrentamiento o la resistencia son la antítesis de esa idea, de ese concepto donde se nos anima simplemente a avanzar con ánimo y flexibilidad. Hacer uso de la discusión, de la afrenta constante con las personas difíciles lo único que conseguirá es mayor desánimo y una tremenda frustración. Optar por la «no lucha» no significa claudicar o dejarnos avasallar. Significa, por encima de todo, no dar poder a quien no lo merece, elegir la sabiduría por encima de la violencia y optar por la calma antes de abrir las compuertas, de par en par, para que la ansiedad nos inunde.

2. VACÍA TU FRASCO DE EMOCIONES NEGATIVAS
A menudo las personas difíciles nos estropean el día con una sola palabra, un comentario o alguna actitud. No importa lo irracional que sea su mensaje, lo inapropiado de sus acciones nos afecta sí o sí.
Uno de los consejos que nos transmite las enseñanzas del Tao es que cuantos menos reactivos seamos más espacio nos quedará para hacer uso del juicio. intentemos por tanto controlar la angustia y las emociones negativas. Una vez la persona difícil haya llevado a cabo su maniobra contaremos hasta 10 y respiraremos hondo. Nadie tiene derecho a estropear nuestro día, así que nos vaciaremos de rabias, despechos y mal humor, uno a uno…

3. SÉ PROACTIVO, NO REACTIVO
Las personas difíciles a veces nos convierten en víctimas de sus artes malsanas, y a través de ellas, vamos poco a poco acumulamos tanto enojo, rabia, malestar y frustración que corremos el riesgo de reaccionar de la peor manera, lo cual no es lo adecuado, porque tarde o temprano nos arrepentiremos de esa reacción generándonos culpa y enojo por no haber puesto límites con anterioridad. Cedemos nuestro poder
La mente debe quedar como una sala despejada, ahí donde el viento contaminado entra por un portal y desaparece al segundo por otro. El Tao nos recomienda aprender a ser proactivos.

¿Qué significa esto exactamente?
Quiere decir que debemos aprender a tomar el control de los acontecimientos en lugar de quedarnos mirando cómo suceden las cosas. Uno consejo que nos propone las enseñanzas del Tao es que cada vez que veamos a una persona difícil, intentemos ponernos en su lugar. Tratar de entender la perspectiva ajena nos permitirá estar preparados para controlar mejor la situación.

4. LA FUERZA DEL BAMBÚ
Con las personas difíciles, muchas circunstancias llegan a un límite donde nos quedamos no solo arrinconados, sino que nos sentimos doblegados, incluso completamente humillados.

En esos instantes, el Tao nos recomienda visualizar un bambú. También ellos se doblan, también ellos reciben el impacto del viento fiero que desea controlarlos y tenerlos bajo su poder. Sin embargo, esto nunca ocurre, porque el bambú obtiene su fortaleza de su flexibilidad. El hecho de que se doblegue hace que tenga mayor fuerza para reaccionar.

También nosotros podemos hacerlo. Cuando sintamos que hemos llegado al límite es momento de alzarnos con mayor fuerza para generar un cambio. No haremos uso de la violencia, porque fuerza no es violencia, es capacidad de respuesta, es saber posicionarnos con valentía ante quien osa convertirnos en algo que no somos: personas débiles. 
Ver menos

No hay comentarios.: