17 mayo 2021

¿Sabes qué es la serotonina y qué efectos tiene en tu cuerpo?







La serotonina, también llamada "hormona de la felicidad" es clave para favorecer la salud mental.

La serotonina es una sustancia química que producen nuestras neuronas para comunicarse entre sí. Es un neurotransmisor que actúa también como hormona y que facilita además, procesos clave para nuestro bienestar. A menudo, la definimos también como la “partícula de la felicidad" por su acción sedante y antidepresiva, la cual, tiene una relación directa con el estado de ánimo.

Hace solo unos meses, la revista Nature Communications nos sorprendía con un interesante estudio llevado a cabo por la University College de Londres. Según este trabajo, la serotonina regula la paciencia y el control de impulsos. Algo esencial para favorecer el aprendizaje y esa persistencia necesaria para alcanzar objetivos.

Los datos que se descubren cada año sobre este neurotransmisor son sin duda fabulosos. Así, entre sus múltiples funciones, conocidas ya desde hace tiempo, están por ejemplo su capacidad para regular nuestro apetito y esos ciclos del sueño, donde un nivel excesivo de este compuesto puede dar lugar al insomnio.

Además, ejerce un papel importante sobre nuestra sexualidad, ya que, cuando se encuentra en niveles moderadamente elevados, el deseo sexual aumenta. Por el contrario, cuando se encuentra en niveles bajos puede ser la responsable de la disminución del apetito sexual.

La serotonina además interviene en el enfado, en la agresión, en la regulación del humor, en la temperatura corporal y en la sensación del dolor.

La serotonina es la medida objetiva de nuestro estado de ánimo

Muñeco feliz

¿Qué hace la serotonina en nuestro cuerpo?

En niveles adecuados, la serotonina produce una sensación de placer y bienestar en nuestro cuerpo. Por el contrario, cuando se encuentra en niveles bajos, debido a una mala alimentación o a periodos prolongados de estrés, se asocia con trastornos de ansiedad.

Así, en palabras de neurocientíficos expertos en salud cerebral como Eran Lothem, la serotonina (5-HT) es un neuromodulador esencial muy importante para regulación de muchos procesos biológicos. A su vez, es uno de elementos más importantes de las drogas psicoactivas (antidepresivos).

  • Una de las funciones más importantes en las que interviene es en la regulación de la temperatura corporal. Una diferencia de unos pocos grados de temperatura corporal puede suponer la muerte masiva de grandes grupos de tejidos celulares.
  • También tiene una función importante en la salud de nuestros huesos. Las personas que toman antidepresivos (inhibidores de la recaptación de la serotonina) durante periodos muy largos, pueden ver como efecto secundario, una pérdida de su densidad ósea.

En la infancia,  la serotonina, regula la secreción de hormonas, como la del crecimiento. Cambios en el nivel de esta sustancia han sido asociados con desequilibrios mentales como la esquizofrenia o el autismo infantil.

“El cuerpo debe estar en perfectas condiciones. Si se deteriora el cuerpo, se deteriora el ajedrez. No se puede separar el cuerpo y la mente"

-Bobby Fischer-

Chica feliza con mucha serotonina

La hormona del bienestar y del placer

La investigación sobre el bienestar subjetivo revela una valiosa información sobre las fuentes de la felicidad individual. Un hallazgo importante lo encontramos en cómo este neurotransmisor se relaciona de manera directa con un estado de ánimo positivo y con motivación.

Así, si hiciéramos una tarta con todos los factores que influyen en la felicidad y la dividiéramos en 100 porciones, 50 corresponderían a la genética. Concretamente, el gen transportador de la serotonina, el gen 5-HTTLPR es el responsable de la sensación de felicidad.

  • Jan-Emmanuel De Neve, autor del estudio que puso de relieve la importancia de este gen, advierte que no es solo un gen lo que determina que una persona se sienta satisfecha o no con su vida.
  • De Neve matiza que todavía no está claro cómo influye este gen en el cerebro, pero sí se sabe que niveles adecuados del gen 5-HTTLPR aumentan la predisposición de una persona a la felicidad.

“La felicidad no depende de logros o situaciones ideales, sino de nuestra salud mental"

-Rafael Santandreu-

¿En busca de la felicidad? Aumenta tus niveles de serotonina

Aumentar de forma natural nuestros niveles de serotonina es una de las mejores cosas que podemos hacer para invertir en felicidad, en bienestar. Ahora bien, para lograrlo debemos trabajar dos estrategias muy concretas: la comportamental y la psicológica.

Veamos ejemplos sobre estas dos dinámicas.

Estrategias comportamentales

Practicar ejercicios de relajación de forma habitual nos ayuda a eliminar el estrés.

  •  Dormir bien y sentirnos descansados.
  • Realizar eejercicios de relajación consisten en relajar las partes del cuerpo a través la tensión y distensión de los músculos.
  • Reducir el consumo de alimentos basura, ricos en azúcares, conservantes y harinas blancas.
  • Evitar el alcohol.
  • Consumir alimentos frescos.
  • Las frutas y el chocolate negro facilitan el aumento de serotonina.
Mujer dibujando una cara feliz

Factores psicológicos

  • Realizar actividades placenteras y nos hagan sentir bien influyen en el aumento de serotonina, mejorando nuestro estado de ánimo.
  • Actividades como compartir tiempo con amigos y familia, tomar el sol, reír y no olvidarnos de nuestras pasiones y aficiones son pilares clave para el bienestar.

Además, y para terminar, hay que puntualizar que los factores genéticos inciden sobre los niveles y la producción de serotonina, explicando por qué algunas personas son más propensas que otras a desarrollar ciertos trastornos.

“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos"

Henry Van Dyke

 

Mar y salud: una fuente inagotable de bienestar

 


Mar y salud: una fuente inagotable de bienestar

Mar y salud están relacionados. Tanto es así que nuestro cerebro reacciona de un modo más positivo ante este escenario: se siente más relajado, su percepción mejora, asoma la creatividad y consigue una mayor claridad mental. Pocos entornos resultan tan reconfortantes como sentir la arena tibia bajo nuestros pies, el rumor de las olas y el frescor de esa brisa salitrada. 

Marinos, surfistas y biólogos repiten siempre lo mismo: el mar tiene un embrujo, el océano atrae, cautiva y tiene un misterioso atractivo para el ser humano casi desde el inicio de los tiempos. Esa insondable extensión de agua azul nos produce las más variadas sensaciones. A veces, basta solo con estar un instante en la orilla para recargar energías y percibir cómo mejora nuestro ánimo.

“El océano es más antiguo que las montañas y está cargado con los recuerdos y los sueños del Tiempo”.

-H.P. Lovecraft-

Basta recordar también la conocida práctica de los médicos victorianos para con sus pacientes. A todas aquellas personas aquejadas de melancolía, tuberculosis o simple mal de amores se les prescribía lo mismo: aire de mar. De este modo, las playas fueron durante mucho tiempo ese recurso terapéutico ideal tanto para la élite acomodada como para las más personas pobres. Y funcionaba, desde luego que lo hacía. Porque mejoraban el ánimo, porque mar y salud tienen un vínculo especial que la ciencia no deja de corroborar.

Imagen simbolizando la relación entre mar y salud

Mar y salud: el efecto terapéutico de los entornos acuáticos

En el 2011 se llevó a cabo un interesante estudio liderado por el departamento de arquitectura sanitaria de la universidad de Suecia. En él se demostró algo que seguramente todos intuíamos: los entornos acuáticos generan bienestar y tienen un impacto positivo en nuestra salud. De este modo, tanto el mar… como los ríos y los lagos generan cambios en nuestra mente, en nuestro cerebro y en el propio cuerpo.

Es tal el misterio y la fascinación hacia estos escenarios azulados que no faltan autores empeñados en dar respuesta a dicho enigma. Uno de ellos fue el conocido biólogo marino Sir Alister Hardy. Según este científico, conocido por participar en una de las primeras expediciones a la Antártida, allá por 1925, nuestro cuerpo está “programado" para reaccionar ante los entornos que le son beneficiosos.

Cuando nuestra especie dejó la sabana, alcanzó las costas y descubrió el océano, algo cambió en nosotros. De pronto, tuvimos acceso a nuevos alimentos, en especial a aquellos ricos en ácidos grasos omega 3, básicos para el desarrollo y salud cerebral. Asimismo, el efecto terapéutico del mar, con sus poderosos estímulos, pudo crear un vínculo temprano y muy poderoso. Tanto es así que no faltan trabajos sobre el tema.

Uno de ellos es el de la doctora Jenny Roe, de la Universidad Heriot-Watt en Edimburgo. Según este trabajo al estar en contacto con el mar se producen a cabo toda una serie de respuestas fisiológicas. Liberamos endorfinas, se reduce el nivel de cortisol, generamos ondas alfa en nuestro cerebro… Ese contacto temprano de los primeros homínidos en su relación con el mar puedo dejar en nosotros una impronta que aún persiste, que nos recuerda sus beneficios, su innegable bienestar.

El poder curativo del océano

Mar y salud se relacionan. El océano genera lo que muchos científicos denominan como “bienestar azul" y que se resume:

La mente azul

  • Nuestros cerebros reaccionan de forma muy positiva ante la visión del agua. Contemplarlo, olerlo y sentirlo ofrece al cerebro un estado de relajación absoluta. Ese estado idóneo de calma favorece la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, los cuales incrementan nuestra sensación de felicidad.
  • El mar, además, impulsa nuestra creatividad, se reducen las preocupaciones y mejoramos procesos cognitivos tan básicos como la memoria, la atención…

Ideal para las vías respiratorias

Esa brisa salitrada es un regalo de bienestar para nuestras vías respiratorias. Las destapa, limpia los pulmones, facilita la respiración y además, nos beneficiamos de su efecto antibiótico. El mar es ideal para las personas con asma, con alergias…

Mujer pensando en los efectos del mar y salud para su bienestar

Conexión y energía

Tanto el sonido del mar como la visión de estos escenarios dominados por el movimiento, la luz y la panorámica de la inmensidad favorecen la aparición de las ondas alfa en nuestro cerebro. Entramos en un estado de calma y la conexión interna mejora. Aún más, según un trabajo publicado en el Journal of Complementary Medicine, es el propio aire del océano el que contribuye a ese estado de relajación y conexión personal.

El aire marino está cargado de iones negativos. Estas partículas negativas tal y como nos revela este trabajo, se generan sobre todo en entornos naturales con corrientes de agua: el mar, los ríos, las cascadas, etc. Su efecto favorece la producción de serotonina, entramos por así decirlo, en un estado de equilibrio interno que a su vez, nos llena de energía. De creatividad, de motivación, de ánimo para conectar con los nuestros, de socializar…

Tampoco podemos olvidar algo esencial. Mar y salud tienen un vínculo directo porque en estos escenarios tenemos la posibilidad de absorber vitamina D. Comos sabemos, este componente es imprescindible para un gran número de procesos vitales. Sin embargo, por curioso que parezca, una gran parte de la población padece un déficit en este heterolípido insaponificable. Por tanto, no lo dudemos. Si tenemos la posibilidad, hagamos caso a nuestros instintos, a esa voz primitiva que sabe y entiende que el mar es un buen lugar para pasar el día. Merece la pena, merece la salud.

16 mayo 2021

“Pregunta: ¿Por qué los perros viven menos que la gente?

 


“Pregunta: ¿Por qué los perros viven menos que la gente?

Aquí está la respuesta:
Como veterinario, me llamaron para examinar a un perro de 13 años llamado Batuta.
La familia esperaba un milagro.
Examiné a Batuta y descubrí que estaba muriendo de cáncer y que no podía hacer nada...
Batuta estaba rodeado por su familia.
El niño Pedro parecía tan tranquilo, acariciando al perro por última vez, y me preguntaba si entendía lo que estaba pasando. En pocos minutos, Batuta cayó pacíficamente en un sueño para no despertar nunca más.
El niño parecía aceptarlo sin dificultad.
Oí a la mamá preguntándose ;- Por qué la vida de los perros es más corta que la de los seres humanos?
Pedro dijo: ′′ Sé por qué."
La explicación del niño cambió mi forma de ver la vida.
Él dijo :-" La gente viene al mundo para aprender a vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buena persona, eh?! Como los perros ya nacen sabiendo hacer todo esto, no tienen que vivir por tanto tiempo como nosotros." Entendido?
La moraleja de la historia:
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
* Cuando tus seres queridos lleguen a casa, siempre corre para saludarlos.
* Nunca dejes pasar la oportunidad para salir a pasear.
* Permite que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis!
* Toma siestas, descansa.
* Estírate bien antes de levantarte.
* Corre, salta y juega diariamente.
* Evita ′′ morder ′′ cuando con solo un gruñido sería suficiente.
* En un clima muy caliente, bebe mucha agua y acuéstate bajo la sombra de un árbol frondoso.
* Cuando estés feliz, baila moviendo todo tu cuerpo.
* Disfruta de las cosas simples, de una larga caminata.
* Sé fiel.
* Nunca pretendas ser algo que no eres. Se auténtico!
* Si lo que quieres, está ′′enterrado ", búscalo, persiste hasta encontrarlo.
* Y nunca olvides:
Cuando alguien esté teniendo un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazlo sentir que estás allí.