Una persona, con solo su presencia, puede tener un efecto sano o insano sobre los demás. El campo de energía humana de un individuo puede ser armonioso o discordante, y eso afecta al campo energético de los seres con los que se relaciona.
Constantemente se produce una transferencia de energía, sin que nos demos cuenta, al estar cerca de otras personas, animales y vegetales. Siempre estamos absorbiendo y emitiendo energía.
Cuando dos personas están cerca, la una de la otra, hay una transferencia de energía. La persona fuerte vitaliza a la débil y la débil produce una merma de energía en la persona fuerte.
Extracto del libro "EL ARTE DE SANAR"
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