28 octubre 2019

Reflexión






"Vivimos con la idea de que uno está roto o estropeado, de que hay que arreglar o reparar a las personas o a uno mismo, con el mandato de que uno tiene que ser distinto de como es para convertirse en alguien más… Y resulta que la mayoría de los problemas que tenemos provienen de no aceptarnos, no amarnos así, incondicionalmente, con nuestros defectos e imperfecciones"- Claudio Naranjo.
Y es que a todos nos pasa que vivimos la vida con sensación de esfuerzo, de conflicto, de lucha. Levantarse, trabajar, ir y volver a casa, pagar facturas, resolver problemas y acostarse agotados. No nos queda tiempo para ser felices, para hacer las cosas que deseamos, apenas nos queda un poco para respirar.
Y entonces, se nos va toda la vida queriendo, ser más felices, tener más dinero, ser más altos, más guapos, más creativos, más delgados, más libres, más realizados, más exitosos, más famosos, más espirituales, más ricos, más elevados.
Y resulta que no nos damos cuenta que eso no somos nosotros ni lo que queremos en nuestra vida, por eso te digo este día no empujes, no te resistas, no trates de ser quien no eres, no te fuerces en cosas que no deseas, en vivir una vida que no quieres, no intentes ser otra persona, o comportarte como alguien distinto.
No frecuentes a personas con las que nada te une. No te alejes de tu esencia y de lo que amas… Probablemente hace mucho tiempo te olvidaste quién eres y ya ni te atreves a seguir tu propio sendero.
Contémplate, acéptate y transfórmate y deja ya de jugar a encajar en un molde, a calzar como un zapato en la idea que tenemos de lo que es ser una persona sana o ideal... Porque no somos personas ideales, tan solo personas imperfectas... Maravillosamente imperfectas, que aprenden de cada uno de sus errores para encontrar el sendero de su mayor felicidad.
No te alejes de tu esencia y comprende que ser TÚ MISMO es el mejor camino que puedes emprender para encontrar tu transformación.

📷: Anett Velsberg

No hay comentarios.: